{"id":91026,"date":"2017-03-07T11:32:08","date_gmt":"2017-03-07T10:32:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.hislibris.com\/?p=21787"},"modified":"2017-03-07T11:32:08","modified_gmt":"2017-03-07T10:32:08","slug":"los-caminos-reales-del-imperio-persa-aquemenida-joaquin-velazquez-munoz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2017\/03\/07\/los-caminos-reales-del-imperio-persa-aquemenida-joaquin-velazquez-munoz\/","title":{"rendered":"LOS CAMINOS REALES DEL IMPERIO PERSA AQUEM\u00c9NIDA \u2013  Joaqu\u00edn Vel\u00e1zquez Mu\u00f1oz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/9788498273632.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-21788\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/9788498273632.jpg\" alt=\"9788498273632\" width=\"100\" height=\"150\" \/><\/a>Cuando pensamos en caminos de la antiguedad, para muchos de nosotros es inevitable pensar en la V\u00eda Augusta, que dej\u00f3 su huella particular en las futuros caminos de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, siendo su &#8220;esqueleto&#8221; fundamental en algunos casos hasta la segunda mitad del siglo XIX d.C.; pero tanto m\u00e1s antiguos como importantes tenemos en Euroasia dos ejemplos que se pueden considerar fundamentales de &#8220;autopistas gubernamentales&#8221;: dejando a banda el caso chino, tenemos los caminos reales del Imperio Persa; la cual es para la gran mayor\u00eda de nosotros la primera constancia en las clases de instituto de la importancia de una v\u00eda de comunicaci\u00f3n eficaz para el mantenimiento de un vasto imperio. Este libro trata de esta infraestructura fundamental; es un analisis concienzudo a todos los niveles puesto que se trata de una versi\u00f3n simplifacada de la tesis doctoral sobre el mismo tema de su autor, Joaqu\u00edn Vel\u00e1zquez Mu\u00f1oz, doctor en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid, cuyo blog nos informa de las novedades arqueol\u00f3gicas interesantes de esa civilizaci\u00f3n: <em>http:\/\/imperiopersaaquemenida.blogspot.com.es\/<\/em>.\u00a0<span id=\"more-21787\"><\/span><\/p>\n<p>Hablemos brevemente de sus aspectos t\u00e9cnicos: el cuerpo de letra del texto principal es generoso y agradable para su lectura. Todo el material gr\u00e1fico (mapas, fotos, gr\u00e1ficos y dibujos) est\u00e1 en blanco y negro, decisi\u00f3n m\u00e1s que acertada puesto que hubiera encarecido sobremanera el volumen (y las fotos que podr\u00edamos considerar que tienen un cromatismo significativo normalmente ya las hemos visto en todo su esplendor en otras publicaciones). Las notas a pie de p\u00e1gina estan separadas del texto principal (quiz\u00e1s en un cuerpo de letra excesivo, puesto que menos del 10% de ellas podr\u00edamos considerar que aportan informaci\u00f3n complementaria significativa para el lector respecto al texto, las restantes son citaciones y referencias bibliogr\u00e1ficas, pero este problema es com\u00fan en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de ensayos). Los ap\u00e9ndices restantes son correctos, con un glosario \u00fatil de algunos terminos concretos para el lector, una correcta bibliografia (b\u00e1sicamente en ingl\u00e9s, franc\u00e9s, alem\u00e1n, espa\u00f1ol e italiano) y la citaci\u00f3n de las fuentes antiguas utilizadas (cada una con su propia metodologia, nada que objetar) .<\/p>\n<p>El libro presenta una estructura clara: aspectos introductorios fundamentales, descripci\u00f3n regional de los caminos, elementos secundarios de los mismos, cap\u00edtulos que hablan sobre los usos pr\u00e1cticos de los caminos, un ep\u00edlogo (un resumen de los elementos generales del libro) y finalmente el material auxiliar. En total, quince cap\u00edtulos cuyas premisas b\u00e1sicas describo a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n en que el autor muestra clara y brevemente al lector sus intenciones, el libro empieza con una breve descripci\u00f3n general del marco f\u00edsico del territorio que ocupaba la infraestructura, con un mapa con la enumeraci\u00f3n de los accidentes geogr\u00e1ficos m\u00e1s destacados (un servidor recomienda igualmente echar un vistazo a un mapa f\u00edsico actual de la regi\u00f3n y hacer una visi\u00f3n en paralelo de ambos mapas para ver varios matices significativos, puesto que los cambios respecto a la antiguedad son poco significativos, e igualmente un servidor recomienda tener en paralelo a la lectura de este cap\u00edtulo uno o varios mapas f\u00edsicos de la regi\u00f3n) puesto que, recordemos, el territorio abarcado es inmenso: a grandes rasgos un rectangulo irregular con la pen\u00ednsula de Anatolia, el curso medio del Nilo, un poco m\u00e1s all\u00e1 del mar de Arial y del Indo en sus v\u00f3rtices.<\/p>\n<p>Posteriormente habla de las fuentes disponibles para el estudio de estos caminos; todas ofrecen una perspectiva interesada seg\u00fan los intereses propios de cada civilizaci\u00f3n sobre los territorios por donde pasan\u00a0 las rutas, aunque tambi\u00e9n hay que destacar que en algunos casos regionales hay tablillas de informaci\u00f3n descubiertas pero no publicadas, por tanto hay algunas inc\u00f3gnitas concretas por resolver (o quiz\u00e1s no aporten nada del tema que nos ocupa). As\u00ed, por ejemplo, a grandes rasgos las fuentes griegas observan el territorio con ojos de conquistador; de las fuentes aquemenidas hay una serie de tablillas que hablan exclusivamente del avituallamiento para las rutas; y en las fuentes romanas tenemos una c\u00e1lculo de distancias y puntos entre si, pero hemos de tener en cuenta la transformaci\u00f3n que hicieron los romanos de los caminos mismos.<\/p>\n<p>Antes de describir las v\u00edas en s\u00ed el autor habla de las caracter\u00edsticas fundamentales de los caminos: puesto que la pavimentaci\u00f3n de caminos es cosa propia de los romanos, tenemos principalmente senderos de tierra cuya finalidad es superar obst\u00e1culos naturales para crear v\u00edas r\u00e1pidas, pero al ser de tierra son especialmente sensibles a las inclemencias metereol\u00f3gicas, cosa que hace que su mantenimiento regular sea constante (de hecho, ya tenemos tablillas neoasirias que inciden en este hecho), ya sea por funcionarios especializados y en algunos casos gente del territorio reclutada en situaciones excepcionales, el s\u00e1trapa era el responsable \u00faltimo del buen mantenimiento de los caminos. Se habla del termino <em>pasaranga,<\/em> que si bien en las fuentes persas se refieren exclusivamente a la medida de tierra, nos ha quedado como la medida fundamental de distancias de rutas entre puntos con una dicotom\u00eda desde las fuentes griegas: Herodoto lo consideraba una medida concreta (aproximadamente unos 5,5 km.) y Jenofonte, que es la propuesta m\u00e1s aceptada ya que tiene ecos en algunas zonas en la actualidad, ser\u00eda una medida variable (la distancia que se recorre en un tiempo determinado, las variaciones se encontrar\u00edan en la dificultad del terreno en recorrer) pero la arbritariedad de su uso a lo largo de su obra hace que ninguna de las explicaciones posibles sea del todo satisfactoria, cosa que complica la controversia sobre el termino.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se describe el itinerario completo de los caminos reales, dividiendo la descripci\u00f3n en trayectos &#8220;regionales&#8221;, si bien en el principio del cap\u00edtulo se echa en falta un mapa general que englobe todos los caminos (al final del cap\u00edtulo hay uno [p\u00e1gina 141], pero un servidor lo habr\u00eda puesto en la introducci\u00f3n del cap\u00edtulo para que el lector pudiera ir de lo general a lo particular, lo indico para que tengan presente que ese mapa existe en el libro, no pasa de ser una recomendaci\u00f3n personal a quien se anime a la lectura del presente libro), hay que reconocer que la divisi\u00f3n de los trayectos para su descripci\u00f3n responde a unos criterios bastante racionales y coherentes para la comprensi\u00f3n del lector que apenas conozca las zonas. Es recomendable ir siguiendo el texto con el mapa disponible de cada zona (en la medida de lo posible). Se habla brevemente del sistema neoasirio de caminos como antecedente fundamental, para pasar despu\u00e9s a una descripci\u00f3n de los caminos persas. En cada camino se analizan tanto sus antacedentes como sus posibles variables, dando una descripci\u00f3n general bastante adecuada al lector. Aqu\u00ed el autor recuerda que faltan estudios que delimiten las v\u00edas secundarias en ciertas regiones, cosa que hace que no se pueda delimitar a un nivel de concreci\u00f3n suficientemente para compararlo a un nivel general con los casos mejor conocidos, el chino (que podr\u00edamos calcular entre los 29 y 37.000 km de extensi\u00f3n para un imperio de aproximadamente 2,267.360 km cuadrados) y el romano (qua alcanzaba los 72.000 km de extensi\u00f3n para un imperio n de aproximadamente 2.609.240 km cuadrados).<\/p>\n<p>Posteriormente se analizan aspectos secundarios en cap\u00edtulos monotem\u00e1ticos hasta las conclusiones generales. Se habla de las infraestructuras para salvar los elementos fluviales, bastante\u00a0 considerables en varias partes del camino, si bien existen puentes de piedra, las formas m\u00e1s habituales son las construcciones unidas a partir de barcos en fila e incluso en ferris, qua aparecen documentados en fuentes mesopot\u00e1micas ya en el tercer milenio a.C..A continuaci\u00f3n se habla de las guarniciones y puntos militares en puntos concretos que salvaguardan el camino, si bien existen a lo largo de los caminos numerosos pueblos que viven en zonas menos agraciadas del territorio dedicadas al pillaje de forma complementaria que saben utilizar el conocimiento de su propia geografia (ya sea la frondosidad de los bosques o la escarpitud de la monta\u00f1as) en forma de barrera del todo infranqueable para los ejercitos reales&#8230;despu\u00e9s se hablan de las autorizaciones satrapales que indican la cantidad de avituallamiento para cada grupo de persona o animales que han de recibir en cada punto del camino, una cantidad fija que no tien en cuenta las dificultades o inconvenientes que se pueden presentar ocasionalmente en cada viaje, cosa que obliga a los viajeros a ser escrupulosos en su trayecto&#8230;se analiza el sistema del personal encargado de los correos reales, que adem\u00e1s ejercen de informadores de todos los rumores de cada regi\u00f3n al gran rey.Tambi\u00e9n hay en caso de urgencia elementos para se\u00f1ales ac\u00fasticos (toques de duraci\u00f3n variada en istrumentos) o \u00f3pticos (formas concretas de humo en una hoguera) que van m\u00e1s r\u00e1pido, a veces sirven para complementar o actualizar informaciones anteriores&#8230;por lo que respecta a las &#8220;estaciones&#8221; del camino, est\u00e1n situadas en un intervalo de cada 20-25 km. para que los mensajeros puedan cambiar de montura, y existen algunas m\u00e1s lujosas que otras, siendo las primeras posibles estancias del gobernador local o punto fijo de descanso en los viajes de personal importante&#8230;si de veh\u00edculos hablamos hay b\u00e1sicamente dos tipos de carros, el primero m\u00e1s ligero utilizado por el ej\u00e9rcito, para la caza y determinados actos cerimoniales y el segundo m\u00e1s grande y cubierto dedicado al transporte de autoridades. El animal fundamental es el caballo, los caminos reales estan planificados para su plena optimizac\u00ed\u00f3n, y se define su tipolog\u00eda, dieta y elementos que se le incorporan.Tambi\u00e9n hay cam\u00e9lidos, siendo el camello bactriano, m\u00e1s grande, muy \u00fatil en territorios monta\u00f1osos y tambi\u00e9n utilizado en la guerra y un dromedario ar\u00e1bigo m\u00e1s peque\u00f1o, no apto para territorio monta\u00f1oso pero muy \u00fatil como elemento de transporte y carga, la hibridaci\u00f3n de ambos esta documentada en \u00e9pocas posteriores, s\u00f3lo tenemos breves indicios que apuntan su uso en el tiempo que nos ocupa. Otros animales (b\u00f3vidos, mulas,etc) circulaban para transportes y correos que no precisaran de urgencia o de forma ocasional. Por lo que respecta al avituallamiento, este esta siempre garantizado en las v\u00edas principales, con dos grupos de funcionarios para su distribuci\u00f3n (uno para su distribuci\u00f3n en las diferentes estaciones y otro para su distribuci\u00f3n en cada centro para los trabajadores, animales y viajeros) si bien para la administraci\u00f3n central es m\u00e1s complicada, la documentaci\u00f3n disponible es compleja (uso de gran variedad de sellos en posiciones diferentes en las tablillas, gran riqueza de abreviaturas,etc.) pero se puede trazar un esquema organizativo en tres niveles del funcionariado.Tambi\u00e9n se garantiz\u00f3 la disponibilidad de agua con la construcci\u00f3n de dip\u00f3sitos fijos, as\u00ed como presas y canales subterr\u00e1neos para su distribuci\u00f3n. Finalmente hab\u00eda una correspondencia de documentaci\u00f3n entre las regiones y la autoridad central para controlar los flujos de productos a lo largo del imperio, aunque nos falta documentaci\u00f3n para especular sobre el nivel de control (no sabemos si era regular o se calculaba a partir de unos intervalos) .<\/p>\n<p>Finalmente nos encontramos con una serie de capitulos que nos hablan de las posibilidades que ofrecen los caminos como eje vertebrador del imperio. B\u00e1sicamente los caminos est\u00e1n considerados como v\u00edas militares, siendo los ejes principales los que tienen un avituallamiento regular asegurado, siendo los ejes secundarios un camino eficaz a corto plazo por conquistadores para sorprender, pero la disponibilidad de alimento no esta segurada, as\u00ed que tarde o temprano se tiene que volver a las v\u00edas principales&#8230; Hay guarniciones regulares en puestos determinados, por ejemplo en Siria hay elementos como estrechamientos del camino y pasos con puertas en sitios con dificultad orogr\u00e1fica, ya que esta regi\u00f3n es la v\u00eda que comunica el imperio con la zona egipcia.Sobre la especulaci\u00f3n del uso comercial de estas v\u00edas hay que pensar que el imperio fijaba un precio fijo de las mercanc\u00edas, hay agentes privados que intercambian los excedentes de cada regi\u00f3n ya sea con cambios definidos entre diferentes productos o por lingotes de plata, parece ser que cada ciudad contaba con un edificio concreto que funcionaba como mercado entre consumidores privados. A peasar de su nula aparici\u00f3n en las fuentes cl\u00e1sicas, fueron muy importantes las v\u00edas fluviales (por ejemplo hacia el interior de Mesopotamia) y las mar\u00edtimas (ya sea por cabotaje o en trayectos m\u00e1s largos) por el traslado de grandes cantidades de material (un gran buque mercante pod\u00eda trasladar 400 toneladas, cada animal de carga 90 kg., avituallamiento aparte) de forma r\u00e1pida y eficaz. Todo ello constitu\u00eda\u00a0\u00a0 una estructura eficaz que manten\u00eda comunicados los puntos m\u00e1s lejanos de imperio con la autoridad central, la fascinaci\u00f3n de los griegos viene del control eficaz sobre un territorio inmenso&#8230;<\/p>\n<p>Como he indicado anteriormente, consideren lo anterior como un resumen muy b\u00e1sico de las ideas fundamentales del libro, en mi opini\u00f3n generalmente todo esta desarrollado en una medida bastante equilibrada.Es hora de recapitular: El principal valor de este libro es que nos descubre una infraestrucura cuyos entresijos para alcanzar su perfecci\u00f3n son en su mayor\u00eda ajenos e insospechados al lector medio de libros de Historia, sorprendre como un estado antiguo como el Persa era capaz de desarrollar esta red de caminos cuya existencia explica el mantenimiento mismo de tan vasto imperio (aqui quiz\u00e1s estemos contaminados de la &#8220;propaganda&#8221; griega posterior de la hibris persa, pero eso ya es otro tema&#8230;). Un servidor destaca la variabilidad de la bibliograf\u00eda utilizada por su autor (que van desde las fuentes cl\u00e1sicas hasta un estudio en <em>Nature<\/em> que compara delante de un ejercicio intenso la capacidad anaer\u00f3bica entre humanos y caballos, a un servidor le pareci\u00f3 muy interesante). El estilo divulgativo de su autor (en la medida de lo posible, recordemos que el autor habla de territorios generalmente poco familiarizados para el lector) es claramente adecuado para una obra de este tipo, mostrando ejemplos significativos quiz\u00e1s con demasiado detalle en algun caso (y tambi\u00e9n a la inversa) pero ese aspecto siempre es opinable&#8230;Tambi\u00e9n el autor se refiere a los antecedentes de cada elemento analizado, aspecto \u00fatil ya qua hay cuestiones que el lector desconoce (y en alg\u00fan caso ni siquiera lo sospecha) que ya proceden de civilizaciones m\u00e1s antiguas de la Mesopotamia. Las fuentes antiguas citadas en el texto principal estan bien seleccionadas respecto a su utilidad concreta en cada momento. Aunque no es mi caso, en algunos casos concretos las divagaciones filol\u00f3gicas sobre ciertos terminos pueden llegar a resultar algo enfarragosas para el lector, pienso que el autor las podr\u00eda haber simplificado un poco&#8230; Quiz\u00e1s el principal punto negativo del libro es su estructura, que globalmente me ha parecido un poco an\u00e1rquica, hay cap\u00edtulos que est\u00e1n antes o despu\u00e9s de la descripci\u00f3n geogr\u00e1fica general de los itinerarios de los caminos que podri\u00e1n estar intercambiados (quiz\u00e1s se debe a que el autor siguiera el &#8220;esqueleto&#8221; esquem\u00e1tico de su tesis, pero no tiene mucha importancia, ya que cada cap\u00edtulo se podr\u00eda considerar monotem\u00e1tico y autoconclusivo, excepto naturalmente su ep\u00edlogo, si quiere el lector puede elegir el orden de su lectura siguiendo su propio criterio) pero entramos en el territorio sagrado para un servidor de respectar las circunstancias en que este libro fue creado.<\/p>\n<p>En definitiva, nos encontramos con un estudio riguroso escrito en tono divulgativo para el gran p\u00fablico m\u00ednimamente interesado en el tema, por su extensi\u00f3n este libro se convierte en la principal referencia respecto al tema que se ocupa en castellano. A los lectores interesados en la antig\u00fcedad la obra tambi\u00e9n sirve indirectamente para familiarizarnos con una geografia que no nos resulta tan familiar, aunque sea s\u00f3lo a un nivel muy fundamental&#8230; Quiz\u00e1s las historias generales del Imperio Persa que encontramos en castellano son algo viejunas (tema ya discutido en un tema del foro de esta casa) pero estos libros de aspectos concretos siempre ser\u00e1n bienvenidos, ya que no esta de m\u00e1s recordar que antes del mundo cl\u00e1sico hay infraestructuras resueltas con una gran perfecci\u00f3n admiradas por los mismos griegos, por ejemplo la que trata este libro&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788498273632\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/images\/lv.gif\" alt=\"Compra el libro\" width=\"206\" height=\"71\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788498273632\" >Ayuda a mantener Hislibris comprando <strong>LOS CAMINOS REALES DEL IMPERIO PERSA AQUEM\u00c9NIDA <\/strong>de Joaqu\u00edn Vel\u00e1zquez Mu\u00f1oz en La Casa del Libro.<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/Hislibris\/~4\/RNIj1X4krP0\" height=\"1\" width=\"1\" alt=\"\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando pensamos en caminos de la antiguedad, para muchos de nosotros es inevitable pensar en la V&iacute;a Augusta, que dej&oacute; su huella particular en las futuros caminos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, siendo su &ldquo;esqueleto&rdquo; fundamental en algunos casos hasta la segunda mitad del siglo XIX d.C.; pero tanto m&aacute;s antiguos como importantes tenemos en Euroasia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3409,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[13487,60],"tags":[1471],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91026"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91026"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":91027,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91026\/revisions\/91027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}