{"id":93003,"date":"2017-08-15T09:00:17","date_gmt":"2017-08-15T08:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.hislibris.com\/?p=22267"},"modified":"2017-08-15T09:00:17","modified_gmt":"2017-08-15T08:00:17","slug":"represalia-gert-ledig","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2017\/08\/15\/represalia-gert-ledig\/","title":{"rendered":"REPRESALIA \u2013 Gert Ledig"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/represalia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-22396\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/represalia.jpg\" alt=\"represalia\" width=\"100\" height=\"139\" \/><\/a>Novela inmisericorde, en grado superlativo. Sin respiros ni concesiones, desprovista no s\u00f3lo de h\u00e9roes y de ret\u00f3ricas aleccionadoras sino de cualquier gesto autoral \u2013recurso, t\u00e9cnica o resquicio argumental- que aten\u00fae la crudeza de su tema y reconcilie al lector con la naturaleza humana. As\u00ed es <em>Represalia<\/em>, del alem\u00e1n Gert Ledig y publicada originalmente en 1956, y que asoma como una obra a la medida del arduo tema del que se hace cargo: el de los bombardeos a\u00e9reos sufridos por las ciudades alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, asunto que, conforme pasa el tiempo, resulta m\u00e1s complicado interpretar \u2013aun desde una adecuada perspectiva hist\u00f3rica, exenta de anacronismos morales- como justo castigo para el pa\u00eds que desat\u00f3 el conflicto m\u00e1s atroz de todos los tiempos; el mismo que, como si con esto no bastase, emprendi\u00f3 el exterminio sistem\u00e1tico de los jud\u00edos de Europa (por dem\u00e1s, un cargo que nunca lleg\u00f3 a incidir en la conducci\u00f3n de la guerra por los aliados). Complicado, digo, porque no hay c\u00f3mo dejar de considerar que la inmensa mayor\u00eda de las v\u00edctimas de los bombardeos de \u00e1rea o en alfombra anglo-estadounidenses fueron civiles, y que la devastaci\u00f3n llevada en los abultados vientres de los B-17 y los B-24 estuvo muy lejos de soliviantar a la poblaci\u00f3n alemana contra el r\u00e9gimen nazi, motivo aducido por los principales responsables de la estrategia a\u00e9rea de la alianza atl\u00e1ntica. Precisamente, es el tambi\u00e9n llamado \u201cbombardeo de saturaci\u00f3n\u201d lo que, m\u00e1s que ning\u00fan otro factor, emborrona la tentativa de caracterizar el esfuerzo de guerra anglo-estadounidense como un combate moral contra estados depredadores (v\u00e9ase el caso del siempre vehemente Michael Burleigh); lo que, <em>contrario sensu<\/em>, presta sustento y fuerza de convicci\u00f3n a una caracterizaci\u00f3n alternativa como es la de \u201cun triunfo poco limpio\u201d (esgrimida de modo muy ilustrativo por Niall Ferguson). \u00bfMatizar\u00e1 la espinosa cuesti\u00f3n el que ya por entonces dieran muchos alemanes \u2013gentes de a pie- en concebir los bombardeos como represalia, esto es, como castigo a la <em>hybris<\/em> germ\u00e1nica?, \u00bfel que a esta impresi\u00f3n subyaciera la mala conciencia de quienes se sab\u00edan embarcados en una guerra criminal contra medio mundo, incluyendo el martirio primero, \u00a1desde el aire!, de ciudades como Londres, Coventry y Rotterdam?<span id=\"more-22267\"><\/span><\/p>\n<p>Razonamientos y controversias aparte, lo cierto es que los padecimientos de la poblaci\u00f3n alemana por las bombas ca\u00eddas del cielo ofrecen un material leg\u00edtimo \u2013por decirlo de alguna manera- a la narrativa de ficci\u00f3n, a la que, en rigor, nada de lo concerniente a lo humano es ajeno. Y es de una vapuleada pero tambi\u00e9n envilecida porci\u00f3n de humanidad que se encarga la novela de Ledig, de un modo asaz implacable: no hurtando el cuerpo a la sordidez de la violencia desatada, recre\u00e1ndola por los procedimientos literarios m\u00e1s severos que quepa imaginar. Es una est\u00e9tica cruel e ingrata la que vierte Ledig en <em>Represalia<\/em>, con su prosa escueta, \u00e1spera, sin apenas descripciones (que en tantas novelas hacen las veces de pausa refrescante y oasis); con su nulo inter\u00e9s por ganarse al lector merced a la empat\u00eda (ya est\u00e1 dicho: no hay personajes heroicos en la narraci\u00f3n, ni siquiera los hay simp\u00e1ticos); con su ininterrumpida sucesi\u00f3n de escenas nada ejemplares, a ratos abyectas; con su negativa no ya a idealizar a las v\u00edctimas sino a rodearlas con el halo de la compasi\u00f3n. Cabe recordarlo: el ajuste o congruencia entre la crudeza del tema y lo descarnado del estilo es uno de los par\u00e1metros que proveen a la consagraci\u00f3n de piezas literarias tan reputadas como <em>Si esto es un hombre<\/em>, <em>Un d\u00eda en la vida de Iv\u00e1n Den\u00edsovich<\/em> o <em>Los desnudos y los muertos<\/em> (ya se ve, ic\u00f3nicos entre los libros legados por el siglo XX). Pareja congruencia es la que se encuentra en la novela de Ledig, que por derecho propio aspira a ingresar al club de obras de empaque testimonial y justificadamente ingratas. Literatura necesaria la de este club, fidedigna en su traslaci\u00f3n al plano literario de los excesos del siglo pasado y lograda en lo tocante a tratamiento formal \u2013requisito indeclinable, puesto que de arte literario se trata.<\/p>\n<p>En lo formal, acaso sea lo m\u00e1s notable de <em>Represalia<\/em> su construcci\u00f3n, que procede seg\u00fan una t\u00e9cnica de hilos narrativos sincr\u00f3nicos y entrelazados, los que se despliegan en r\u00e1pidas escenas en continua alternancia, comprimiendo las experiencias de un conjunto de personajes durante una \u00fanica jornada de bombardeos a\u00e9reos. Adem\u00e1s de ciudadanos alemanes, militares y civiles congregados en una innominada ciudad, la novela moviliza algunos prisioneros de guerra sovi\u00e9ticos y a la tripulaci\u00f3n de un bombardero estadounidense, uno de cuyos miembros sobrevivir\u00e1 al derribo del aparato (aunque no por mucho tiempo). Se trata en general de personajes sin verdadero relieve, si acaso someramente perfilados \u2013a unos pocos de ellos el autor les dispensa el honor de una muy sucinta semblanza expuesta en primera persona-, pero esto no afecta al sentido de la narraci\u00f3n: en vez de novela de personajes, <em>Represalia<\/em> lo es de situaciones, configurando una suerte de vista en movimiento y simultaneada de una ciudad sometida a bombardeo.<\/p>\n<p>No invita Gert Ledig a hacerse ilusiones con respecto a aquellos de sus compatriotas que sufren tama\u00f1o flagelo. Ay del lector que espere toparse con nobles sentimientos y actos pat\u00e9ticos o enternecedores: su decepci\u00f3n ser\u00e1 may\u00fascula. Antes bien que la solidaridad o la camarader\u00eda, entre los soldados, los sirvientes de la artiller\u00eda antia\u00e9rea y los civiles que se refugian en s\u00f3tanos y b\u00fankeres afloran el hast\u00edo, el resentimiento, la discordia, el ego\u00edsmo, incluso la lujuria \u2013exacerbada al extremo de la violaci\u00f3n- y, c\u00f3mo no, el odio al enemigo y el ansia de desquite. Varios de ellos tendr\u00e1n la ocasi\u00f3n de cobrarse revancha en la persona de un aviador estadounidense que ha ca\u00eddo en paraca\u00eddas desde su aeroplano, abatido por alg\u00fan caza alem\u00e1n o por la artiller\u00eda antia\u00e9rea (detalle que queda sin dilucidar, como varios otros, en un relato que bien\u00a0puede prescindir de minucias similares: concentrado en las vicisitudes de verdadero dramatismo, las elipsis le proporcionan un servicio de lo m\u00e1s funcional). Mucho m\u00e1s que de destrucci\u00f3n material, es un amargo cuadro de colapso moral el que pinta el autor. Si, por ejemplo, esperamos de un m\u00e9dico, profesional entregado a salvar vidas, que prevenga en lugar de incitar un linchamiento,\u00a0quedaremos\u00a0at\u00f3nitos y\u00a0defraudados. O de un hombre que ha quedado estrechamente atrapado con una joven entre los escombros de un refugio alcanzado por las bombas, que se muestre estoico y empe\u00f1ado en infundir esperanza a su compa\u00f1era de infortunio: lo mismo. Ledig, que combati\u00f3 en la guerra (fue gravemente herido) y presenci\u00f3 los estragos causados por los bombardeos, dista mucho de creer que el sufrimiento compartido redima a la condici\u00f3n humana, sublim\u00e1ndola o poni\u00e9ndola a salvo -por un instante siquiera- de sus sempiternas mezquindades.<\/p>\n<p>La excelente edici\u00f3n de Min\u00fascula incorpora un posfacio escrito por el alem\u00e1n Volker Hage, editor responsable de la recuperaci\u00f3n de esta obra, reeditada en 1999. Gracias a este texto nos enteramos de que Ledig, nacido en 1921 y fallecido en 1999, public\u00f3 en la d\u00e9cada de los cincuenta un pu\u00f1ado de novelas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial o en la inmediata posguerra, las que tuvieron una recepci\u00f3n ambivalente: positivamente valoradas por una parte de la cr\u00edtica, tambi\u00e9n fueron denostadas por su extrema acritud y su propensi\u00f3n a lo macabro, no siendo el menos encendido de los reproches el que el autor se desentendiese tan radicalmente de cualquier preocupaci\u00f3n por la elegancia en el estilo. Ni el p\u00fablico ni la cr\u00edtica estaban preparados para una literatura reacia a moralizar y en la que, seg\u00fan constaba en un peri\u00f3dico de la \u00e9poca, se echaba de menos \u201ccualquier trasfondo y visi\u00f3n metaf\u00edsica de orientaci\u00f3n positiva\u201d. Tampoco obtuvo Ledig el espaldarazo de los escritores que ya despuntaban como los l\u00facidos testigos del momento y esperanza de la literatura germana, hombres de la talla de Heinrich B\u00f6ll, G\u00fcnter Grass y Siegfried Lenz (todos de su misma generaci\u00f3n). Decepcionado, abandon\u00f3 por completo la literatura, cayendo en el olvido de sus compatriotas.<\/p>\n<p>\u00bfLlegar\u00e1 a contar <em>Represalia<\/em> entre los ineludibles de su tiempo? Ocurra o no, su lectura representa lo contrario de un desperdicio.<\/p>\n<p>&#8211; Gert Ledig, <em>Represalia<\/em>. Min\u00fascula, Barcelona, 2006. 232 pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788495587305\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/images\/lv.gif\" alt=\"Compra el libro\" width=\"206\" height=\"71\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788495587305\" >Ayuda a mantener Hislibris comprando REPRESALIA<strong>\u00a0<\/strong>de Gert Ledigl\u00a0en La Casa del Libro.<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/Hislibris\/~4\/4VlBWG0SmyY\" height=\"1\" width=\"1\" alt=\"\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Novela inmisericorde, en grado superlativo. 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