
Comentario a Pensar la tecnología: una guía para comprender filosóficamente el desarrollo tecnológico actual de Antonio Diéguez
La bibliografía que interesan a las Humanidades Digitales poco a poco va siendo bastante extensa. Esto es un indicativo de la importancia en el presente, y sobre todo para un proyecto futuro, de las Humanidades Digitales. Cada vez más hay universidades y facultades que asumen este reto e incorporan asignaturas, cursos e incluso másteres en Humanidades Digitales. La problemática que encontramos es la poca bibliografía experta en la materia en el ámbito de la lengua castellana. Por eso, aquí traemos un libro de Antonio Diéguez que nos ofrece una panorámica general de la reflexión sobre la tecnología en el presente. Antonio Diéguez es catedrático de lógica y filosofía de la ciencia en la Universidad de Málaga. La relación entre tecnología y sociedad ha constituido uno de los grandes temas de investigación de Antonio.
Uno de los objetivos de Diéguez es desenmascarar los tópicos que se vierten sobre tecnología. En el libro se analizan varios se estos tópicos. Uno de los tópicos más frecuentes es de corte valorativo, es decir, que la tecnología no es ni buena ni mala, sino que depende de su uso. Esta es una visión instrumental de la tecnología. Esta tesis mantiene que la tecnología es neutral, que no comporta unos valores sino que es el humano quien lo dota de valor. Las tecnologías portan valores, a veces valores imprevistos y otras veces valores con los que fueron diseñados. Por ejemplo, se suele poner el caso de un misil nuclear. La tecnología no es solamente el objeto o la herramienta creada, sino todo el entramado que lo rodea, el fin que se le presupone y las posibilidades que acarrea su creación y uso. No es cuestión de responsabilizar moralmente a la tecnología sino tener en cuenta que cierta tecnología predispone a actuar de determinada manera, a consecuencias concretas, a resultados específicos, a veces consciente o inconscientemente. La tecnología lleva una tabla de valores inscrita, tanto positivos como negativos. Una de las conclusiones de Diéguez es que considerar a la tecnología neutral, es considerarla aislada del mundo, de su realidad, de sus circunstancias.
La tecnología ha acompañado al ser humano desde sus inicios hasta hoy día. Por eso, es esencial repensar las implicaciones que tiene la tecnología y su relación con el humano y el mundo. Este libro es una buena aproximación para adentrarse en estas cuestiones.