II Certamen de Microrrelatos.
Coincidiendo con el English Song Festival, el viernes 27 de marzo y de la mano de nuestra coordinadora de Biblioteca, Macarena Rodríguez, se hizo entrega de los premios del II Certamen de Microrrelatos.
Este año el tema giraba alrededor de los 500 años de la boda del emperador Carlos V e Isabel de Portugal en nuestra ciudad. Sevilla, en concreto el Real Alcázar, fue el escenario elegido para este evento crucial que consolidó a la ciudad de Sevilla como centro del poder imperial. Atendiendo a esta conmemoración, en los microrrelatos debía aparecer la palabra clave: “imperio”.
PREMIOS:
Categoría A
1º- Martina De Novales Herce – 3º ESO D
Hercio: (sin título)
2º- Nicolás Martínez Marín – 2º ESO A
Jaime Folch Aguirre: “Caída”
2º- Elena Vide Escoto – 3º ESO D
Hija del viento: “Princesa entre rejas”
Categoría B
1º- Carlota Martos Fuentevilla – 1º BACH D
F. Villa: “Donde nadie puede oírnos pensar”
2º- Héctor Mejías Parra – 4º ESO B
Benito José de Miguel: “La caída del imperio de piedras”
2º- Sara Díaz Uribe – 4º ESO E
Líder de ala: “La amenaza”
El alumnado de las aulas específicas ha contribuido también con la creación de preciosas ilustraciones.
Enhorabuena a todos los participantes.
Dejamos a continuación los relatos ganadores para su lectura y disfrute:
- A ella no le dieron ningún imperio; le dieron una frontera y la cruzó. Le dijeron que su sueño era demasiado grande para su acento. No respondió con palabras, pero con el tiempo fueron otros quienes aprendieron a pronunciar su nombre. Martina De Novales Herce.
- Princesa entre rejas. En la torre más alta del castillo, se encontraba una princesa que no soñaba con bailes ni con coronas, sino con huir de allí. Cada noche encendía una vela y miraba el bosque y los senderos que la alejaban de aquel castillo. Su padre solo le hablaba del imperio y de alianzas, pero ella únicamente deseaba dirigir y manejar su propio destino,lejos de murallas y de promesas sobre territorios o pactos. Elena Vide Escoto.
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CAÍDA. No dijo nada. Estaban fulminando su imperio y ella no hacía nada. Sus soldados morían por miles y no le quedaban ideas. El gas entró en la sala y pereció, orgullosa de sus hijos. El fumigador fue al dueño de la casa y dijo:
– Ya no quedan hormigas, señor. Son 150€ por la fumigación. Nicolás Martínez Marín.
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Donde nadie puede oírnos pensar. En un mundo de mentes conectadas a una red global, ellos descubrieron cómo conectarse al besarse. En ese apagón digital de apenas unos segundos, crearon un imperio de silencio, el único lugar del universo donde sus pensamientos no eran propiedad de nadie más que de ellos dos. Carlota Martos Fuentevilla
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La Caída del Imperio de Piedras. El niño coleccionaba piedras lisas. Cada una tenía su lugar exacto en la estantería de madera, y él las ordenaba cada tarde con precisión militar. Su pequeño rincón era su imperio, un mundo donde él era el único soberano y donde todo encajaba a la perfección. Una tarde, su hermano pequeño entró corriendo y, sin querer, tiró la estantería entera. El sonido de las piedras cayendo y rodando por el suelo fue el sonido de una caída de reyes. El niño no lloró por las piedras rotas, sino porque, por un segundo, supo lo fácil que era perderlo todo. Héctor Mejías Parra.
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La amenaza.
Un ser superior me había advertido que pasaría. Me había avisado que mi imperio caería si no le ponía orden a los suburbios de mi más aclamada ciudad.
Ví como mi imperio se desvanecía desde sus cimientos y me dispuse a rogar ante el ser que me había amenazado.
– ¡Mamá, no me aspires los LEGOs! Sara Díaz Uribe.











