Y, tras un leve tropiezo, Pedro cayó y encontró una caja y resultó que allí estaba el dinero. Tras volver a casa, repartió el dinero entre su familia, pero lo que no sabía era que sufría cáncer. Después de unos meses, Pedro estaba agonizando de dolor y su hijo más pequeño, para callar su sufrimiento, le apuñaló en el corazón.







