Pedro se marchó solo a buscar el trozo por todo el bosque, hasta que encontró una casa. Entró en la casa y allí había una motosierra, un machete y un hacha ensangrentados. A Pedro le dio igual, así que, como tenía mucho sueño, se fue para la cama.
A la mañana siguiente, se despertó en una bañera lleno de tubos por todo el cuerpo. Vio una sombra yendo hacia la puerta. Era un hombre que tenía un machete en la mano. Se acercó a Pedro y empezó a meterle machetazos hasta que lo mató.







