Hasley respondió a la llamada. Habían hablado durante 15 minutos, cuando entraron tres hombres vestidos de negro y con la cara tapada. Estos apuntaron a Luke con una pistola, mientras le decían amenazantes que colgara. Luke colgó la llamada y seguido de eso levantó las manos. Uno de los encapuchados disparó a Luke preso del miedo. Sabía que la había cagado, así que los tres hombres se fueron a paso ligero mientras Luke agonizaba en el suelo. Poco después, falleció.







