Camino al autobús, Manoly con su súper oído, dijo que escuchaba a alguien en donde se dirijían.
Para protegerlos, Manoly entró con su súper katana; sin embargo, una vez se adentró en el vehículo, se escuchó: “Lo que tu llamas infierno, yo lo llamo hogar”. Entonces, Manoly… ¡Murió!
Los chicos entraron al autobús y se encontraron el cadáver junto a “¡El DOMINICANOOOOOOO!”
DECISIÓN







