Dentro del programa cultural Tejiendo Raíces, coordinado en nuestro centro por María del Carmen Núñez, el alumnado de 1ºA realizó el pasado jueves 26 de marzo una visita por distintos rincones de Mijas con un propósito sencillo y profundo al mismo tiempo: conocer mejor la historia, la memoria y las tradiciones de nuestro pueblo desde la experiencia directa y la conversación con quienes las han vivido.

Durante unas horas, nuestros alumnos y alumnas se convirtieron en pequeños guías turísticos y fueron explicando a sus compañeros algunos de los lugares más interesantes del municipio. Pero el verdadero valor de la jornada apareció en los encuentros inesperados que fueron surgiendo por el camino.

Paco Núñez compartió con el alumnado recuerdos de su infancia, habló de los juegos de otro tiempo y de cómo era la vida cotidiana en el pueblo hace décadas. También explicó su participación en la creación de la primera escuela de mayores y su trabajo como primer concejal de festejos de la democracia, acercando así a nuestros estudiantes una parte de la memoria reciente de Mijas contada por uno de sus protagonistas.

La mañana continuó con Juan, que explicó la elaboración de las tradicionales garrapiñadas, uno de esos sabores que forman parte de la identidad popular y que siguen llenando las calles de aromas reconocibles para varias generaciones.

Otro de los momentos más interesantes llegó con Manuel Morillo, quien mostró al alumnado el trabajo de la Taracea, un arte artesanal que hunde sus raíces en la antigua Mesopotamia y que llegó a España a través del legado musulmán. La paciencia, la precisión y el cuidado de este oficio permitieron al alumnado acercarse a una tradición artística que todavía hoy sigue viva en nuestro entorno.

Actividades como esta encajan plenamente en el espíritu de Tejiendo Raíces: mirar el lugar donde vivimos no como un simple escenario cotidiano, sino como un espacio lleno de memoria, historias, voces y saberes que merece ser conocido y transmitido. Porque, a veces, comprender un pueblo empieza simplemente caminándolo despacio y escuchando a quienes lo han construido antes que nosotros.