En el tercer y último día, viajamos a Ámsterdam para visitar dos centros que trabajan con personas adultas.
El primero, llamado Cybersoek, es una organización que trabaja con adultos, especialmente aquellos con menos oportunidades. Ofrecen cursos y acompañamiento, aunque estos no conducen a la obtención de certificados. Su labor se centra en ayudar con cuestiones relacionadas con la competencia digital, como la realización de trámites burocráticos necesarios en el país. Esto es especialmente relevante para las personas inmigrantes, que a menudo presentan dificultades al llegar a los Países Bajos. Allí reciben el apoyo necesario para realizar trámites sanitarios u otros procedimientos administrativos, así como para mejorar en el uso de ordenadores y diversas aplicaciones informáticas.

Tras la visita a Cybersoek, nos dirigimos a la Biblioteca Pública de Ámsterdam (OBA). Ofrece un programa local financiado en parte por el gobierno y dirigido a personas con dificultades digitales y/o bajo nivel de alfabetización (es importante señalar que 1 de cada 7 holandeses presenta este nivel). El 40 % de este grupo tiene problemas para utilizar las aplicaciones oficiales necesarias para realizar trámites, por lo que mejorar este aspecto es uno de los objetivos prioritarios de la institución.

Al igual que en Cybersoek, se ofrecen clases para mejorar las competencias digitales y, con ello, la autoestima y seguridad de los usuarios en el manejo de las herramientas informáticas necesarias para desenvolverse en la ciudad. Estas clases y ayudas se ofrecen en más de 30 puntos diferentes de Ámsterdam, con el fin de garantizar su accesibilidad para toda la población. Los principales grupos con los que trabajan son personas mayores de 60 años, inmigrantes y personas con bajo nivel de alfabetización.

Otros cursos que ofrecen están relacionados con la mejora del idioma, de las destrezas comunicativas y de la competencia matemática. Entre las actividades que organizan destacan el Language Café (con la ayuda de voluntarios), clubes de lectura, horas de consulta para resolver dudas de adultos, clases de mejora del idioma neerlandés, asesoramiento sobre el uso de ordenadores y dispositivos electrónicos como móviles o tabletas, cursos para gestionar el pago de impuestos, entre otros.

Finalmente, el seminario finalizó con una cena de despedida en Utrecht y con el deseo de volver a participar y reunirnos de nuevo en otra movilidad o seminario, con el fin de seguir compartiendo experiencias.


































