La Edad Media o Medievo es el período histórico de la civilización occidental comprendido entre el siglo V y el XV. Su inicio se sitúa en el año 476, el año de la caída del Imperio romano de Occidente, y su final en 1492, año en el que Colón llegó a América. Fue un periodo de luces y sombras, los historiadores dividen la Edad Media en tres etapas:
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Temprana Edad Media (476-843 d. C.). …
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Alta Edad Media (843-1100 d. C.). …
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Baja Edad Media (1100-1492 d. C.).
La Edad Media sigue siendo una época estigmatizada y relacionada con símbolos que superan lo puramente filológico: fanatismo religioso, las persecuciones, las hambrunas y las guerras salvajes. También fue un periodo de expansión notable. Entre los siglos X y XIII se roturaron nuevas tierras y se fundaron infinidad de aldeas y nuevos núcleos de población. La dieta varió considerablemente gracias a los avances técnicos en agricultura y ganadería, lo que facilitó el crecimiento demográfico y una mayor longevidad. La tecnología evolucionó a gran velocidad: el arado de vertedera, el yugo frontal, los instrumentos de cálculo y navegación, los instrumentos quirúrgicos, la artillería, la modernización de molinos y norias o los altos hornos son solo algunos de los inventos fundamentales de la época.
Teniendo en cuenta estos avances, es comprensible que el medievo fuera también la época en la que se desarrolló de forma más decidida el mundo urbano y todo lo que esto conlleva: la aparición de la burguesía, el crecimiento de las redes comerciales y de transporte, o la sucesión constante de movimientos de protesta.
En este mundo, cada vez más territorializado, también se desarrolló la cultura diplomática y de la negociación; fue la época de los primeros grandes viajes, del desarrollo de la industria del libro, de la consolidación de muchos de los idiomas que usamos hoy en día y del surgimiento de las universidades, por citar solo algunos aspectos luminosos.