El aroma de la naftalina

La sociedad es el conjunto de personas que se relacionan entre sí de acuerdo a unas determinadas reglas de organización, en un tiempo determinado y en un lugar. Compartiendo cultura. Si nos atenemos a esta definición, se han perdido los valores que relacionan este concepto, porque en la sociedad actual esos valores se han quedado en el olvido.

Al abrir los ojos  vemos el mismo amanecer día tras día, año tras año. Pero lo que no vemos es a las personas de la misma manera, pues tenemos un deterioro de la capacidad de convivencia.  Las cosas han cambiado mucho en poco tiempo. Hemos llegado a apreciar diferencias asombrosas en muchos aspectos, sobre todo en tecnología, salud, trabajo, familia, educación, libertad, respeto a los demás, y tantas otras cosas que suponen nuestra sociedad actual. Esto deja mucho que desear de los valores de antaño.

Esta sociedad, que se rige mayormente por la vía informática, hace sus contactos, amistades, comunicaciones, compras y demás por esta vía tan impersonal y, a la vez, tan floreciente. Está haciendo que seamos introvertidos, egoístas, soberbios, codiciosos, sedentarios e ignorantes. Nos está llevando de la mano a un caos total. Hemos llegado a entablar conversaciones, hacer amistades, solicitar documentos, leer y escuchar libros… Todo hacerlo por esta vía tan impersonal y hacer que se pierdan esos valores ancestrales de comunicación humana. ¿Dónde están los días en que se hablaba con la gente que encontrabas por la calle? Cuando te pasaban una receta que venía de tiempos pasados, cuando había tiempo para charlar, para jugar en la calle, para contar historias y chistes, cuando nos sentábamos en la mesa junto a nuestros mayores y revivían una y otra vez las anécdotas de su pasado. Quedaron atrás las calles llenas de chiquillería en las noches de verano junto a los vecinos que se «arracimaban» en las puertas y nos gritaban que no hiciéramos tanto ruido. También quedaron atrás las personas que iban a la compra y tenían tiempo para charlar y pasear.

Todo esto ha quedado en el olvido y lo hemos reemplazado por el móvil y el ordenador en una sociedad tolerante, donde vamos derechos a una destrucción total, con guerras, drogas, hambre y una destrucción del planeta. No hemos tomado conciencia del daño que hemos hecho en el pasado y seguimos haciendo en el presente para poder tener un futuro mejor.

 

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