{"id":1343,"date":"2009-04-10T15:52:24","date_gmt":"2009-04-10T15:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/alpelblan.com\/cosas\/2009\/04\/10\/aguila-imperial-iberica-2\/"},"modified":"2009-04-10T15:52:24","modified_gmt":"2009-04-10T15:52:24","slug":"aguila-imperial-iberica-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/2009\/04\/10\/aguila-imperial-iberica-2\/","title":{"rendered":"\u00c1GUILA IMPERIAL IB\u00c9RICA 2"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1342\" src=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/files\/2009\/04\/AGUILAIMPERIAL145.jpg\" border=\"0\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" width=\"400\" srcset=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/files\/2009\/04\/AGUILAIMPERIAL145.jpg 838w, https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/files\/2009\/04\/AGUILAIMPERIAL145-197x300.jpg 197w, https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/files\/2009\/04\/AGUILAIMPERIAL145-673x1024.jpg 673w, https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/files\/2009\/04\/AGUILAIMPERIAL145-768x1168.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 838px) 100vw, 838px\" \/><\/p>\n<p>145<\/p>\n<p>Nombre com\u00fan: <strong>\u00c1guila imperial ib\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p>Nombre cient\u00edfico: <span style=\"text-decoration: underline\"><em><strong>Aquila (heliaca) adalberti<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p>Familia: <strong>Accipitridae <\/strong><\/p>\n<p>Orden: <strong>Falconiformes <\/strong><\/p>\n<p>Clase: <strong>Aves<\/strong><\/p>\n<p><em>Fecha de adquisici\u00f3n<\/em>: Un ejemplar, consta en el resumen de los objetos existentes del Gabinete de H\u00aa Natural del curso acad\u00e9mico 1860-1861.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Caracter\u00edsticas <\/strong><\/span><br \/>Su envergadura alar es de 1,80 m, algo inferior a la del \u00e1guila real. Su colorido es pardo, con la nuca de color claro y los hombros con manchas claras. Su cola no tiene elementos blancos.<br \/>Las hembras son algo mayores que los machos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>H\u00e1bitat <\/strong><\/span><br \/>Esta especie se localiza, casi con exclusividad, en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, en donde habita todo el a\u00f1o, defendiendo su territorio con gran celo.<br \/>Sus h\u00e1bitats id\u00f3neos son las \u00e1reas de bosque escler\u00f3filo t\u00edpicamente mediterr\u00e1neo, donde se entremezclan los matorrales, los pastizales y los riachuelos. Est\u00e1 presente sobre todo en las campi\u00f1as bajas del centro y sur de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<br \/>Los ejemplares m\u00e1s j\u00f3venes pueden ser capturados por otras aves rapaces y por zorros. El alarmante descenso de su poblaci\u00f3n se debe, no obstante, a causas exclusivamente humanas: caza ilegal, electrocuci\u00f3n, transformaci\u00f3n de zonas forestales en regad\u00edos, empleo exagerado de pesticidas, etc.<br \/>A pesar de ser un ave numerosa durante la primera mitad del siglo XIX, actualmente el n\u00famero de parejas reproductoras apenas supera la centena.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Reproducci\u00f3n <\/strong><\/span><br \/>Nidifican en \u00e1rboles y son amantes de su territorio, en el que disponen de varios nidos utilizados en rotaci\u00f3n. Estos nidos, seg\u00fan los \u00e1rboles disponibles (normalmente alcornoques y pinos), pueden estar en lo alto y tambi\u00e9n a poca altura.<br \/>A principios de a\u00f1o comienza su llamativo cortejo, de manera que hacia marzo ya est\u00e1n las parejas consolidadas. Es en esta \u00e9poca, durante la reproducci\u00f3n, cuando m\u00e1s sensible es el \u00e1guila imperial a la presencia humana. Incluso puede abandonar la puesta si es molestado y nidificar de nuevo en un lugar m\u00e1s tranquilo.<br \/>Los dos o tres polluelos salen del cascar\u00f3n a principios de junio, despu\u00e9s de una incubaci\u00f3n de 43 d\u00edas. Con 35 d\u00edas tienen ya el plumaje completo, y con 6 meses vuelan ya, regresando las primeras veces al nido para dormir.<br \/>Al contrario de lo que ocurre con las \u00e1guilas reales, los dos polluelos suelen llegar a adultos, excepcionalmente incluso tres, aunque en \u00e9pocas de escasez tambi\u00e9n practican el cainismo.<br \/>Cuando los progenitores deben abandonar el nido, cubren los huevos o los polluelos con ramitas verdes.<br \/>Al transcurrir dos meses, los pollos se alejan del nido, siendo todav\u00eda vigilados por los padres. Esta tutela se aminora, llegando a transformarse en un comportamiento agresivo, que obliga a los j\u00f3venes a dispersarse. Volver\u00e1n a los tres o cuatro a\u00f1os, convertidos en adultos, para criar cerca de la zona donde nacieron.<br \/>S\u00f3lo a los 6 a\u00f1os de edad alcanzan el plumaje de las \u00e1guilas imperiales adultas.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>Dieta <\/strong><\/span><br \/>En comparaci\u00f3n con el \u00e1guila real, sus garras son m\u00e1s d\u00e9biles, dedic\u00e1ndose a la caza de animales menores, a los que ataca casi siempre en el suelo. B\u00e1sicamente son ardillas terrestres, conejos y liebres. Se sabe que atacan tambi\u00e9n a las ocas de corral.<br \/>Algunas veces sale la pareja a cazar; mientras uno levanta la presa el otro la captura.<br \/>Comen tambi\u00e9n carro\u00f1a de animales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":2367,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[11961],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1343"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2367"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1343"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1343\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/museocoloma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}