Imperios coloniales: siglos XIX y XX

En esta ocasión vamos a ocuparnos de la expansión de los imperios coloniales durante los siglos XIX y XX. La mayor parte de los imperios fueron europeos como Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Rusia o Italia y ocuparon territorios en continentes como África, Asia y Oceanía. Sin embargo también tuvieron un destacado protagonismo en esta expansión colonial dos naciones no europeas como los Estados Unidos de América y Japón.

En primer lugar definiremos imperialismo de manera simple y breve como «la extensión del dominio de un país (metrópoli) sobre unos territorios (colonias) para su explotación económica«. Como sinónimo a veces se utiliza el término colonialismo en el sentido del dominio, establecido y mantenido durante largo tiempo, sobre un país extranjero, separado de la potencia dominante a la que se halla subordinado. Este concepto nació para designar la dominación sobre gente de otra raza; más específicamente, el dominio o control político directo por países europeos o de origen europeo, sobre pueblos asiáticos o africanos.

En segundo lugar señalaremos que los imperios coloniales existieron desde la Edad Moderna con el descubrimiento europeo de América (1492) y la colonización de dicho continente por España y Portugal y posteriormente por Inglaterra-Gran Bretaña, Francia y las Provincias Unidas (Holanda/Países Bajos). Esta expansión coincide con el auge del mercantilismo o primer capitalismo y el intercambio comercial y explotación minera del oro y la plata americanos en paralelo con el terrible y cruento mercado de esclavos africanos que proporcionó grandes riquezas a las naciones europeas y a la explotación de las poblaciones indígenas americanas. Todo ello ocurre entre los siglos XVI y XVIII.

Imperios coloniales

El mundo a la llegada de los europeos a América.

Imperios coloniales siglo XVII

En tercer lugar decir que ya en el siglo XIX dichos imperios coloniales sufren grandes transformaciones sobre todo en América: los imperios español y portugués decaen y casi desaparecen con el proceso de independencia de sus colonias que fue consecuencia indirecta de las guerras napoleónicas (entre 1800 y 1815 aproximadamente) y del ejemplo de la guerra de independencia estadounidense o «revolución americana» (1775 y 1783) y la Revolución Francesa (ocurrida entre 1789 y 1799). Ello hace que se desplace el interés por el expansionismo de muchos países europeos hacia otros continentes como el africano, el asiático y Oceanía. El imperialismo del siglo XIX fue una consecuencia lógica del desarrollo de la Revolución Industrial. Por un lado, el crecimiento de la industria y la nueva economía capitalista necesitaban territorios, mercados, materias primas… Se exploró el interior de África y se penetró en Asia. El hombre blanco se sentía superior al resto de la humanidad y con derecho a dominarla. Además surgen nuevos estados como Alemania e Italia (fruto de la unificación alemana de 1866 y culminada en 1871 con Prusia a la cabeza y de la unificación italiana de 1861 con el Piamonte como estado protagonista) que intentan emular el ejemplo expansionista del Reino Unido, Francia o Bélgica que buscan nuevos territorios para colonizar y explotar. Se desarrollan extraordinariamente los medios de transporte (locomotora a vapor, barco de vapor), con un enorme desarrollo económico y es el momento de los grandes exploradores europeos por África y de las expediciones geográficas por los confines del mundo por parte de franceses (Maizan, Brazza), británicos (Mungo Park, Burton, Speke, Stanley, Livingstone, Scott) o alemanes (Overweg, Vogel, Rolfs), especialmente en el interior de África.

Las causas de la expansión imperialista de Europa, en el siglo XIX, por el mundo son múltiples:
El crecimiento de la población europea: En la segunda mitad del siglo XIX la población europea pasó de 300 a 450 millones de personas, gracias a los avances de la Revolución Industrial. Esto provocaba una fuerte presión demográfica sobre los recursos económicos.
• Las necesidades del nuevo sistema económico capitalista europeo: Conseguir materias primas y fuentes de energía baratas, que en Europa escaseaban. Además con el tiempo, los mercados empezaron a dar muestras de saturación. Era preciso, encontrar nuevos mercados, en los que colocar esos capitales.
Causas políticas del imperialismo: Tras el triunfo de las revoluciones burguesas en Europa, la burguesía fue evolucionando cada vez hacia posturas más conservadoras por miedo a las protestas de las masas populares. Además, las distintas potencias europeas trataban de conseguir el control militar y comercial de las principales rutas marítimas y terrestres, intentando mantener alejados a los rivales del área de influencia de cada nación.
Factores ideológicos y científicos: Se potenció el fomento de estudios geográficos y antropológicos. Las sociedades geográficas alcanzaron una enorme importancia y contribuyeron a difundir los descubrimientos mediante conferencias y congresos. El darwinismo social, con sus presupuestos sobre la evolución de las especies justificaba el predominio de los blancos.

Expansión colonial europea por África, Asia y Oceanía (1815-1870)

Expansión colonial europea por África, Asia y Oceanía (1815-1870)

Durante el siglo XIX se extendieron los grandes imperios coloniales:

• El imperio ruso: quizá el menos conocido pero el mayor en extensión continental. Se ubicaba desde la Rusia europea dominando países o naciones luego independientes como Finlandia, las naciones bálticas, gran parte de Polonia y Rumanía (Valaquia), Besarabia, península de Crimea, hasta el Cáucaso y el Caspio (Armenia, Azerbaiyán), las grandes estepas de Asia central (Kazajistán, Uzbekistán, Turkemenistán…),  Siberia hasta el círculo polar ártico alcanzando las costas asiáticas del Pacífico hasta el puerto de Vladivostok, la isla de Sajalín o la península de Kamchatcka e incluso Alaska (hasta 1867) en América del Norte, al otro lado del Estrecho de Bering. También dominó en parte zonas como el sur del Caspio en Persia, parte de China, Mongolia y Manchuria.

· El imperio británico: fue el más conocido e importante y el más extenso junto al anterior, llegando a alcanzar su madurez durante el reinado de la reina Victoria (1837-1901). Sus dominios se extendían por Asia, el Mediterráneo, África, Oceanía y América.
• El imperio francés: era el tercer gran imperio en importancia y extensión. Su máximo impulsor fue Jules Ferry. Se extendía por África, Asia, Oceanía y América.
Otros imperios coloniales fueron los de Alemania, Italia, Bélgica, Portugal, España y ya al final del siglo se unieron al proceso Estados Unidos y Japón.

Los imperios coloniales, presentaban las siguientes formas de dominación y organización colonial:
• Las colonias de administración directa. Fue el tipo más extendido y en él la explotación económica y política de la población autóctona era muy alto por parte de la metrópoli.
Protectorados. Fue un modelo utilizado por Francia (Marruecos) y Gran Bretaña (Birmania) por el cual a veces había una autoridad local que ejercía el poder político (aunque era más teórico que real) pero el control de la explotación económica la seguía ejerciendo la metrópoli. Estados Unidos también lo utilizó sobre Cuba, Puerto Rico o Panamá.
Dominios. En ellos había mayoría de población blanca y llegaron a alcanzar un alto grado de autonomía. Fueron los casos de Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Territorios metropolitanos. Fue el caso de Argelia con respecto a Francia. Suponía una asimilación del territorio colonial a la metrópoli como un parte más del mismo.

 

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Estados Unidos y Rusia son dos casos particulares ya que se expanden tan extraordinariamente que sus territorios alcanzan dimensiones continentales y todo ello gracias en parte a la construcción del ferrocarril: hacia el Oeste en Norteamérica con el enlace de los tramos de las compañías Union Pacific y Central Pacific en Utah en 1869 en el caso de los Estados Unidos y hacia el Este en el caso de Rusia en Asia Central y Siberia con la culminación de la ruta del ferrocarril transiberiano iniciado en 1891 y culminado en 1916 y una de cuyas consecuencias fue la guerra ruso-japonesa (1904-1905). Es interesante el caso del territorio de Alaska en el extremo noroccidental de Norteamérica: desde el siglo XVI-XVII está en manos de Rusia pero  fue comprado por Estados Unidos en 1867.

Expansión territorial de los EEUU durante el siglo XIX

Expansión territorial de los EEUU durante el siglo XIX

Expansión de Rusia máxima

Expansión de Rusia máxima

Potencias coloniales (EEUU y Japón) en el Pacífico hasta 1939

Potencias coloniales (EEUU y Japón) en el Pacífico hasta 1939

Varios hitos importantes en este contexto de la expansión colonial fueron:

1) El reparto colonial europeo de África en la Conferencia de Berlín (1884-85). En la que se adoptaron las siguientes resoluciones.

• La colonización se haría remontando los grandes ríos africanos.
• Cualquier potencia que dominara una zona costera tenía derecho sobre el interior de ese territorio.
• Se reconoce a Leopoldo II de Bélgica la soberanía del Congo, en contra de las aspiraciones de Francia.

Mapa del reparto colonial de África por las potencias europeas de la editorial SM

Reparto colonial de África por las potencias europeas

2) La apertura de los canales de Suez (1869) y de Panamá (1914). Ambas fueron dos grandes obras de ingeniería con un alto costo de vidas humanas y de sufrimiento, pero que a la vez mejoraron enormemente la navegación marítima por el mundo. El primero fue muy importante para la consolidación del dominio marítimo del Imperio Británico y el segundo supuso la confirmación del dominio estadounidense en todo el continente americano y su expansión hacia el Pacífico, donde rivalizó con Japón (ver siguiente mapa).

Ubicación de los Canales de Suez y Panamá y ejemplo de rutas marítimas de circunnavegación desde Londres

Ubicación de los Canales de Suez y Panamá y ejemplo de rutas marítimas de circunnavegación desde Londres

Las consecuencias del imperialismo colonial fueron las siguientes:

Demográficas: Como seguían produciéndose muchos nacimientos, se produjo un elevado crecimiento de la población mundial y el consiguiente desequilibrio entre población y recursos, que perdura hasta hoy día.
Económicas: Se potenciaron los productos para la exportación a la metrópoli, como café, cacao, caucho, té o caña de azúcar, modificando con ellos paisajes y formas de vida. Al ser necesarias infraestructuras para trasladar esos productos, se crearon puertos, ferrocarriles, pero siguiendo el interés de los colonizadores.
Políticas: Todas las colonias sufrieron dependencia de sus metrópolis. Esta situación trajo como respuesta el antiimperialismo y el auge de los movimientos nacionales de liberación y autodeterminación en los territorios coloniales para conseguir la independencia de sus metrópolis conocida como  «descolonización», con un impulso muy fuerte en la 2ª mitad del siglo XX.
Sociales: Había una inmensa mayoría de población local marginada y explotada.
Culturales: El deseo de transmitir a todo el mundo los valores de la civilización occidental fue una de las causas del avance del Imperialismo (como ya hemos visto). Se trataron de imponer por la fuerza las costumbres europeas, la religión cristiana, la lengua…, lo que ocasionó un proceso de aculturación y sincretismo religioso. Y es la causa de que se hablen lenguas europeas como el inglés o el francés en muchos países del mundo aún hoy día.

Las consecuencias para las metrópolis se notaron en el terreno económico. Pero las tensiones fueron inevitables, lo que provocó indirectamente el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Un breve texto muy clarificador sobre la idea del imperialismo es el siguiente (los subrayados son míos):

Ayer di una vuelta por el East-End londinense y asistí a una reunión de desocupados. Oí fuertes discusiones. No se escuchaba otra cosa más que un grito: ¡Pan, pan! Al revivir toda la escena cuando volvía a casa, me sentí aún más convencido que antes de la importancia del imperialismo. […] La idea que yo acaricio representa la solución del problema social, a saber: para salvar a los 40 millones del Reino Unido de una guerra civil funesta, nosotros, los colonizadores, debemos posesionarnos de nuevos territorios para colocar en ellos el exceso de población, para encontrar nuevos mercados en los cuales colocar los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas. El imperio, lo he dicho siempre, es una cuestión de estómago. Si no queréis la guerra civil, debéis convertiros en imperialistas.

Opinión de Cecil Rhodes sobre el imperialismo (1895).

Proceso de descolonización:

http://pepeolivercabrera.blogspot.com.es/2009/05/la-descolonizacion-mapas.html

Proceso de Descolonización

Por último os dejo una presentación de imágenes  y una entrada a mi antiguo blog a modo de resumen. Y unos apuntes sobre este periodo.

 

La presentación no es mía es del profesor granadino Juan Miguel Mendoza del IES Emilio Muñoz de Cogollos Vega (Granada). Aquí su blog educativo.

Un vídeo explicativo usando Prezi sobre los imperios coloniales a cargo del profesor de Historia Carlos González Martínez

 

 

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Oscar Marcos Jurado

8 Comments

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  1. Pablo Soto Díaz

    Excelente material maestro gracias por compartirlo

  2. Katerina Lizardi

    Buenas noches, me gusto mucho su escrito, me sirvió de mucho, y quisiera hacerle una pregunta: cuales fueron las principales colonias extranjeras del siglo XIX en América? Estaría muy agradecida por su respuesta

    1. Oscar Marcos Jurado

      Gracias por los comentarios. Katerina, si repasas la entrada podrás ver que el siglo XIX es el de la independencia de la mayor parte del continente con respecto a las potencias europeas como España y Portugal. Aprovechando la debilidad de estos países con consecuencia de las guerras napoleónicas en Europa, entre 1814 y 1838 aproximadamente los próceres de la independencia americana como Bolívar, San Martín, O’Higgins, Artigas o Iturbide vencen a las tropas españolas y realistas y consiguen liberar casi todo el continente de la presencia hispana. Asimismo lo consigue Brasil en 1822 de manera definitiva. Por otro lado, sigue habiendo presencia europea o «extranjera» en Groenlandia (Dinamarca), Alaska (Rusia hasta 1867), Puerto Rico y Cuba (España hasta 1898), Belize, Jamaica, las Guyanas y gran parte de las Antillas Menores en el Caribe siguen dependiendo hasta bien entrado el siglo XX de países como Gran Bretaña, Francia o Países Bajos. Esa presencia «extranjera» o «colonial» aún se mantiene en la actualidad en Groenlandia o en las Islas Malvinas o Falkland. Espero haberte servido de ayuda. Un saludo.

      1. Elisabet Noriega

        Le agradezco por compartir el material mi hija esta en 1° de secundaria y hoy en dia con la nueva modalidad de educacion, una servidora esta aprendiendo junto a ella y su aportacion nos ha servido de maravilla.
        Saludos y mis mejores deseos.

  3. Oscar Marcos Jurado

    Gracias por su comentario, Elisabet. Me alegro de que le haya servido de utilidad, ése es mi principal objetivo. Un saludo.

  4. muchas gracias muy buena informacion

  5. Excelente información es muy útil para Mi gracias por compartirla

  6. Buenas, me sirvió mucho este material, estoy en 3ero de secundaria y me estan impartiendo ese mismo tema. Gracias!

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