Actividad de interculturalidad

Este viernes 17 de marzo se desarrolló una actividad en el Centro dirigida a los tres primeros cursos de la ESO para acercar al alumnado a la realidad que viven nuestros compañeros de “El Contador”.

Como nos explicó Pedro Carricondo Guirao (el presidente de la asociación) el Centro Residencial Básico “El Contador” en Chirivel, que comienza su andadura en Mayo de 2008, desarrolla un programa de atención residencial básica, con carácter general y normalizado con un total de 14 plazas que incluye el abordaje de la diversidad desde una perspectiva integradora.

Su objetivo es ofrecer alojamiento,  convivencia,  maduración y la educación que precisan estos jóvenes para su desarrollo integral, por el periodo necesario hasta que pueda producirse el retorno a su familia si fuera posible, la preparación para la emancipación o la vida autónoma cuando cumpla los dieciocho años o se adopte otra medida alternativa.

En palabras de Sonia Quesada Rojo (la psicóloga del Centro) todo esto se desarrolla en un ambiente familiar: “Nosotros somos como una gran familia donde nos damos cariño y apoyo mutuo. Ellos mismos cuando me ven mal se dan cuenta de que algo me pasa y me lo hacen saber, al igual que me pasa a mí con ellos”.

Además, contamos con la participación de Nash, un actual alumno de nuestro instituto que vive en El Contador, y con el testimonio de Othmane Dabbagh, conocido en el pueblo por “Antonio”. Sus palabras fueron muy emotivas cuando nos contaban su propia experiencia.

Nash llegó a España en una embarcación capitaneada por él mismo; Antonio llegó en una patera junto a más de sesenta personas y su viaje duró 48 horas.

La intervención de Antonio comenzó así: “Cuando yo tenía vuestra edad mi sueño era estar donde estáis vosotros ahora. Puede ser que a veces os enfadéis cuando no conseguís que vuestros padres no os compren todo lo que queréis pero al otro lado del mar hay muchos jóvenes que ni siquiera tienen para comer. La vida en mi país era dura, carecíamos de derechos y de un futuro alentador. Eso fue lo que me motivó a venir aquí. Hoy tengo en España un trabajo y muy buenos amigos, algunos de ellos los considero incluso más que amigos, son mi familia”.

Nos dieron una lección de humildad, de valentía y de superación y lo único que pedían era que juzguemos a la gente por lo que llevan en su interior y no por el color de su piel o su lugar de origen.

Updated: 26 abril, 2017 — 3:53 pm

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