CRÓNICA DE UNA EXCURSIÓN A LA ALHAMBRA

En nuestro pueblo aún no había salido el sol cuando nos disponíamos a viajar a Granada. Mientras esperábamos al autobús, apareció un extraño personaje tocado con un Fez de origen turco, pero resultó ser Eduardo, el profe de 2º ESO, al que también acompañaban otros profes: Carlos y Cristina, que acompañaron a sus respectivos grupos (alumnos de PCYAA de 1º Bachillerato B y alumnos de HAR de 2º Bachillerato B).

 

Ya en el autobús, mientras unos dormían otros se dedicaban a tomarle fotos maliciosamente, escuchándose de fondo canciones de reggaeton y de Rosalía (tra tra). A medida que nos acercábamos a Granada íbamos disfrutando del paisaje nevado, aunque lo más divertido fue ver los rostros somnolientos y algo cabreados de los compañeros a los que estábamos despertando.

 

Tras bajar del bus desayunamos y nos adentramos en el complejo de la Alhambra. Todos disfrutamos mucho y echamos muchas fotos, en especial nuestra compañera Chari, que a Dios gracias que se le acabó la batería de la cámara.

El primer lugar al que nos dirigimos fue el palacio de Carlos V, que parecía más bien una plaza de toros de la época clásica. Nuestro profesor nos había contado que era un palacio renacentista. En la planta baja del palacio hay un museo arqueológico, con piezas que no podían ser tocadas, pero algunos compañeros no pudieron resistirse y le hicieron alguna que otra caricia amorosa al león, aprovechando que la vigilante se alejaba para abroncar a una persona por echar fotos.

 

Haciendo cola para entrar en los palacios nazaríes, nuestra compañera Estela besó el suelo con sus rodillas, no sabíamos bien si le había entrado un arrebato místico y se disponía a rezar. Dentro de los palacios, los profes nos guiaron por cada uno de ellos, en los que pudimos observar paneles de yeso muy decorados (ataurique, lacería y caligráfica), techos de madera, bóvedas de mocárabes, fuentes, salas en las que si te ubicabas en una esquina y hablabas bajito se te escuchaba en el otro extremo.

Algunos turistas aprovecharon para acercarse y pegar la oreja mientras alguno de nuestros profes explicaba determinados aspectos.

Terminamos la visita en el Partal, maravillándonos con sus jardines y estanques que provocaban ilusiones ópticas al reflejar el agua en los techos. En ese momento, encontramos a compañeras que se habían perdido.

Ya de vuelta al autobús vimos la Puerta de la Justicia coronada por la mano de Fátima, cuyos cinco dedos aluden a los preceptos que todo buen musulmán debe cumplir. De ahí al Nevada a comer con la ilusión de aprovechar el tiempo al máximo para arrasar con las rebajas, es por eso por lo que comimos rápido y corriendo. Los profesores nos traicionaron y no nos dejaron el tiempo necesario para el disfrute del centro comercial.

                      Alumnos de patrimonio cultural y artístico de Andalucía de 1º  de Bachillerato B

9 de enero de 2019

Updated: 1 abril, 2019 — 4:14 pm

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