Excursión al Castellón

Eran las 09:15 de una mañana fría y con mucho viento, aunque el sol ya empezaba a asomar. En la puerta del instituto José Marín un grupo de estudiantes entusiasmados se disponía a subir al cerro de El Castellón, para retroceder años en la historia y sentirnos como si fuésemos verdaderos musulmanes que debían defender el reino Nazarí de Granada. Allí nos encontrábamos dos clases, los alumnos de segundo de ESO y los alumnos de patrimonio de primero Bachillerato, acompañados de nuestros profesores de historia Carlos y Eduardo que después de comprobar que estábamos todos preparados emprendimos el camino hacia este lugar.

El primer lugar a donde nos dirigimos fue a la rambla de Chirivel, esta junto a la rambla del Xinte hacían de foso protector para la fortaleza de El Castellón. Allí encontramos varios restos fósiles de plantas llamados travertinos . Después emprendimos la subida por la parte de atrás de esta montaña, donde pegaba muy fuerte el viento, aunque es más largo el trayecto, este es también más llano y menos inclinado . Por esta zona, divisamos a lo lejos dos cabras montesas libres en plena naturaleza, lo cual nos encantó. Siguiendo nuestro camino, íbamos hablando, riendo y contando historias entre nosotros y con nuestros profesores, mientras tanto estos nos enseñaron que si mirábamos a lo lejos podríamos ver restos de torres vigías que se encontraban al rededor de esta fortaleza, como la del Charche. Estas torres tuvieron la función de controlar si se acercaban enemigos desde el reino de Murcia y avisar con señales de humo o con reflejos de espejos al Castellón, y así prepararse para defender o ir y avisar al reino de Granada.

Más adelante el camino empezó a ponerse más empinado y pedregoso, lo que hizo que hubiese más de un resbalón y casi alguna caída, pero nosotros supimos pasarlo bien a la vez que entonábamos cantos y villancicos, pues empezaba a haber un ambiente de navidad, ya que esta tendría lugar a la semana siguiente. Seguimos subiendo y empezamos a ver lo que se trataba de la muralla exterior con una función defensora, pues si había peligro, las personas que estaban fuera trabajando, que eran la mayoría, entraban dentro de esta y cerraban las puertas. Podía llegar a albergar más de un centenar de personas. En ella pudimos observar algunos tipos de construcción típica musulmana como mampostería y tapial, esta muralla se encuentra muy deteriorada aunque hay restos que se observa bien. En este tramo nuestro profesor nos dijo que debíamos encontrar un aljibe, después de recorrernos media sierra lo vimos y nos echamos un millón de fotos. Ya estábamos muy arriba y había unas vistas preciosas del pueblo de Vélez-Rubio, desde esta zona podíamos ver la muralla interior que contenía la ciudadela, donde se encontraban los guardias y diferentes personas desarrollando sus tareas. Nos encontrábamos en el último tramo para llegar hasta lo más alto donde estaba la ciudadela y tuvimos que pasar un camino un poco abrupto y el viento no nos favoreció el trayecto. Ya en las puertas de esta encontramos varios restos de cerámica y una vez dentro nos sentamos y desayunamos todos juntos, con las vistas del pueblo y entre las ruinas (donde se aprecia un segundo aljíbe) de lo que un día fue una fortaleza muy importante. Nuestros profesores allí nos contaron un poco la historia de esta fortaleza:
En sus inicios se le llamó Bils ( o Balis) según el primer texto que habla de este lugar en el S.IX, se dice que era una plaza fuerte que controlaba las vías que pasaban y defendía de enemigos, pues cerca pasaba la antigua Calzada Romana que era muy transitada. Bils pertenecía a una cora (provincia) de Tudmir cuya capital era Mursilla (Murcia), Tudmir a su vez pertenecía al emirato independiente de Córdoba. Tiempo después en el S. XIII pasa a controlar la frontera oriental del Reino Nazarí de Granada que limitaba con la zona de Murcia que ya pertenecía al reino cristiano.
En el año 1488 es conquistada por los cristianos. Entonces los musulmanes la abandonan y crean más abajo el Fatín, naciendo así el pueblo de Velad-al Hamar (Vélez-Rubio). Ahí se asentarán los mudéjares y en una zona por encima los cristianos. En el año 1520 se abandonará por completo El Castellón, los motivos que dan los expertos son; por falta de agua y/o porque el gobierno no manda dinero para que se conserve.

Tras este rato de aprendizaje, comenzamos el descenso por el lado más empinado pero más rápido, pues queríamos estar a tiempo en el museo para completar nuestro día de historia con toda la información que nos pudiese ampliar este lugar. Bajamos y bajamos y tan rápido queríamos ir que hubo más de una caída, hasta uno de nuestros profesores tuvo un resbalón. Una vez en el museo la guía nos estuvo explicando algunas cosas que nuestros profesores ya nos habían explicado. Después nos dirigimos a la parte de arriba del museo y lo estuvimos viendo desde la sala de la prehistoria hasta la sala de la época musulmana. Finalmente regresamos al instituto y esperamos en el patio a que sonase el timbre para poder salir. Allí nuestros profesores nos dijeron que nos habíamos portado tan bien que el próximo viaje sería pronto y sería a la Alhambra.

Fue un día muy intenso y agotador pero mereció la pena porque lo pasamos muy bien juntos y además aprendimos un poquito más sobre la historia de nuestro pueblo, sintiéndonos verdaderos musulmanes de la Edad Media.

 

Estela Fernández Fernández 1º Bachillerato B

Updated: 6 febrero, 2019 — 5:31 pm

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