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las cuevas

Las competencias en un grupo flexible

En el ParquecilloEste año se ha creado en el centro un grupo flexible con el fin de mejorar la atención educativa a alumnado de 1º y 2ºde E.S.O. que carecen de hábitos de estudio, están desmotivados, y son proclives al absentismo escolar. Algunos de ellos son además muy disruptivos por lo que no es fácil mantener una determinada dinámica durante mucho tiempo, y es necesario buscar nuevos recursos con los que afrontar la tarea diaria con ellos. Parece que la última propuesta que hemos hechos ha funcionado mejor que otras, y la diferencia más importante en mi opinión es que le encuentran más sentido a lo que hacen en el instituto.

Intentando conectar con sus intereses, un día en clase planteamos la posibilidad de hacer un presentación sobre el barrio en el que vive la mayoría del grupo, Las Cuevas, en El Palo, para darlo a conocer al resto del centro mostrando aspectos de su vida cotidiana menos conocidos y combatir así muchos estereotipos sobre el mismo. Las Cuevas fue el primer núcleo de población de El Palo a finales del siglo XVII y en la actualidad predomina la etnia gitana entre sus vecinos.

La primera tarea fue empezar a contar algo sobre su barrio para incluirlo en la presentación; cada alumno o alumna tenía que hacer su aportación. Y así comenzó una conversación que fue discurriendo por sendas dispares hasta que Zamara propuso la idea que finalmente sedujo a la mayoría: Profe, y ¿por qué no arreglamos el Parquecillo?.
Carmen señala un árbol dañadoSegún contaban este es un espacio en el que ellos han pasado muchos ratos de ocio, y que actualmente se encuentra en un estado de deterioro tal que se ha perdido como lugar de encuentro para los jóvenes del barrio, muchos de ellos alumnos y alumnas de nuestro centro. Apenas constataron mi interés por la idea, la reacción a la pregunta de Zamara fue inmediata y una cascada de propuestas saltaba de sus bocas: podríamos limpiarlo, podríamos arreglar las plantas, podríamos arreglar los bancos, podríamos pintarlo, podríamos grabar un vídeo ahora para que se vea como está y otro después del trabajo para que se vea la diferencia, podríamos hablar con los vecinos para que nos ayuden … Una lección para trabajar por competencias; simplemente escuchando sus propuestas resolví muchas de las dudas sobre cómo darle sentido al trabajo con un grupo de estas características, con el que no tengo experiencia previa.

Lo cierto es que dos días más tarde cámara de vídeo en mano nos fuimos a Las Cuevas para conocer El Parquecillo, comprobar su estado real, ver la viabilidad de la idea y grabar un vídeo tal y como había propuesto Mª José (la “nena”), que por cierto ese día faltó a clase.
Las reacciones de los vecinos, sus familiares en muchos casos, al vernos pasear por allí era divertida: ¿conque esta era la excursión que teníais hoy, venir a Las Cuevas?. No están acostumbrados a salir del centro en actividades con profesorado y seguramente habían transmitido la ilusión que les hacía tener una “excursión”. Como es lógico, la reacción de las familias fue muy cordial y la idea les parecía muy buena, aunque deslizaban alguna mirada incrédula sobre el grupo; razón por la cual además del objetivo de recuperar el espacio para los jóvenes del barrio además tenemos el reto de demostrar que somos capaces de hacer lo que nos proponemos. Porque lo más cómodo es instalarse en la desconfianza y escudarse en la marginalidad (Juan Carlos dice en el vídeo que ellos viven en un barrio marginado), y hay un cierto vértigo a creer en uno mismo y a superar la falta de autoestima.
Carmen y Zamara cuentan la historia del ParquecilloPero ya dejamos claro a principio de curso que no cualquiera es flexible y que para pertenecer a los flexibles de El Palo hacen falta unas condiciones que no están al alcance de todo el mundo. Nuestra fórmula de la flexibilidad es muy sencilla: mucho respeto con todos, bastante paciencia, una mijita de gracia (aunque sea cantando en clase, Carmen) y ganas de trabajar (aunque sea con su poquito de Tuenti). Y así todo se puede doblar, pero no se rompe. Así las cosas se tuercen, pero pueden volver a su posición.

Después de pasar un buen rato en el Parquecillo conversando y una vez que se olvidaron de que había una cámara grabando mientras charlábamos empezaron a aflorar historias que han ocurrido en aquel lugar, recuerdos de sus vivencias contados con la crudeza que  caracteriza su expresión oral pero cargados de una emotividad que empuja a echarles una mano. De hecho esa ha sido la reacción de la concejala del Distrito de El Palo, que incluso ha hecho llegar al alcalde de Málaga la carta de Zamara en la que le pedía ayuda para arreglar su parque. Todo el alumnado del grupo ha tenido que pedir por escrito permiso y ayuda al Distrito Este de Málaga, el de El Palo, porque al tratarse de un espacio público no podemos hacer con él lo que nos apetezca.

La conclusión fue que es completamente viable la recuperación del parque, por lo que preparé un breve propuesta de trabajo por competencias para el profesorado del grupo. Ante la reacción positiva del equipo educativo, al que pertenecen el Director, el Jefe de Estudios y la Secretaria del instituto, nos hemos puesto a trabajar y con las aportaciones de todos se ha enriquecido la propuesta inicial. De entrada hemos conseguido el total apoyo del Distrito Este del Ayuntamiento de Málaga, una vez más habría que añadir, y por ello desde aquí queremos agradecer a la titular de la concejalía del Ayuntamiento de Málaga y Delegada para el Distrito Este, Mª Teresa López Muñoz, a la Directora del Distrito, Mª del Carmen Pizarro Pizarro, y al responsable de los Servicios Operativos, Miguel Ángel, su implicación en el proyecto. El pasado martes por la tarde visitaron el Parquecillo junto con nuestro alumnado y su disposición para poner a nuestro servicio todos los recursos necesarios es total. Se van a ocupar de la limpieza inicial, y a partir de su trabajo el alumnado del grupo flexible en colaboración con el alumnado y el profesorado que trabaja en nuestro invernadero se encargará de recuperar el jardín plantando nuevas especies y mejorando las que ya viven allí, pintar las paredes y la barandilla, hacer un documental sobre el desarrollo del proyecto, difundir en el barrio la iniciativa, etc.

Ya iremos contando cómo avanza el proyecto.

Por cierto, ¿tú eres flexible?