LA LÍRICA DE LA INTEMPERIE O LA PALABRA HECHA PEDAZOS

   Para ser honestos, este apartado deberíamos presentarlo con un poema que fuera en sentido estricto un collage. Porque en el fondo, el punto de partida que desencadena nuestra siguiente argumentación nace del siguiente comentario que César Moreno expone en su artículo Collage y simultaneidad. Nos referimos a la siguiente cita: «Quizás el fenomenólogo podría recordar a Heidegger -por ejemplo- que todo logos no se agota en acoger o abrigar, sino que es acontecimiento-del-desabrigo de la fenomenalidad, eso sí, al-unísono». Sin embargo, lo hacemos con el Poema de Man Ray, que nos coloca en una situación fenomenológica, cuando menos, incómoda.

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    ¿Qué podemos decir ante este poema de Man Ray? Como mínimo, que no deja de ser otro regalo, otro cadeau, otro “regalito” (como es la plancha con clavos del enlace anterior), diríamos coloquialmente para acertar con la intención del autor. Y, desde luego, contestar con otra pregunta que desafía a la anterior: ¿por qué no?, ¿por qué no un poema como este en una época como la nuestra o en una época que existía con éxito un Cabaret Voltaire?, ¿qué impide la existencia “de hecho” y “de derecho” de tal poema hoy en día? Por citar de nuevo a César Moreno, en el texto sobre Acéfalo, propone lo siguiente: «En efecto. A mi entender, una de las preguntas que mejor caracterizan nuestra época (y estoy seguro de que podríamos aducir muchos ejemplos), no es aquella que pregunta por las razones para admitir algo (¿Por qué sí?), sino aquella otra que pregunta por las razones para excluirlo, esto es, la pregunta ¿Por qué no?»

   Pero debemos decir algo más. Ese “algo” proviene de una tradición lírica de desamparo, una lírica a la intemperie, con motivos poéticos que se alejan del simbolismo y de la modernidad. Aquí, en un poema, y aquí hay que detenerse, la palabra no se nos presenta. Y la tesitura parece ser, precisamente, añadir alguna palabra al poema. Ante nuestra mudez, ¿cómo podemos leer este poema, que a diferencia del Silencio de Gomringer no nos deja siquiera un resquicio para la voz o su ausencia como espacio-en-blanco en el papel? Responder es harto complicado. Porque tal vez el secreto, su misterio se halla en que este poema que no podemos leer se lee: mostrándolo.

   (Cada vez que tengo en mente este poema, me acuerdo de Ángel Crespo, que tanto ayudó a Ángel Carmona en su V2: «Después de todo, es posible que se aporte más poesía en el acto de leer un poema que en el de escribirlo».(En, Ángel Carmona, Poemas V2, poesía compuesta por una computadora, Star, 1976, página10.))

   Y, sin embargo, el poema presenta aún una evidencia fenomenológicamente fecunda, la evidencia de la palabra hecha pedazos. No su ausencia, sino, sin mostrarse como tal, la palabra deshecha, hecha pedazos. De esa encrucijada que define a la poesía vanguardista, surge el recurso entrecortado, espacializado del Poema de Man Ray. Y desde esos pedazos rotos, creados en este poema misteriosamente brotan los interrogantes sobre el tiempo, el sentido de la vida, la resistencia al desencanto que el mundo arroja cotidianamente sobre quienes quieren un mundo más tranquilo y confortable, si se quiere. Pero el Poema va más allá o más acá todavía de estas lecturas propiciadas por una fenomenología existencial, al modo sartreano (posiblemente uno de los mejores lectores de Husserl, ahora que pocos filósofos nos escuchan). El poema de Man Ray nos coloca a la intemperie del mundo y del pensamiento, y paradójicamente, ¿lo nombra? formulado desde una posición que evidencia su fragilidad, no ocultándose en forma de espacio en blanco (cuando afirmo lo anterior, pienso en las posiciones poéticas de O. Paz, por ejemplo, En el arco y la lira; o mejor en su Mono gramático, sin embargo, la lectura de este autor, antes me parecían muchas más solidas que ahora, que nos enfrentamos a otra poética distinta…); sino más bien, trayendo a presencia una ontología de la fragilidad dada por la conciencia irreversible de saberse «afuera», tal vez, como lo pensaba Derrida dicho afuera. (Para un estudio del concepto «afuera» en Derrida, pincha aquí).

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