Ya huele a primavera. Tal vez demasiado pronto. Al menos, los cipreses innumerables que rodean el IES Sierra Mágina de Mancha Real, tengan demasiadas ganas de unirse a los geranios, rosas y otras florecillas que parecen haber recobrado la vida antes de tiempo. La alergia así lo demuestra.
Nuestro proyecto, dormitado por el frío del invierno, el poquito que hemos tenido, también recobra el aliento durante esta semana. Toca preparar las maletas, decir adiós a la familia, meter un par de botellas de buen aceite de oliva virgen, extra, de primera cosecha -este año hay muchas posibilidades, excelentes todas ellas- junto con un poco de embutido cortado con mimo y envasado con más cariño, como ofrenda a los Mentores que nos acogen. Y despedirse de los compañeros.Vamos camino de Dinamarca, previo paso por Alemania para un receso en el camino, uno de los 6 socios de nuestro segundo proyecto ERASMUS+ KA101, que, recordemos, decidimos llamar ‘Mejorando los procesos de aprendizaje y enseñanza en nuestro centro’.
Y digo vamos porque tengo la suerte de compartir esta experiencia con mi compañero Manuel Ortega, Jefe del Departamento de Física y Química, quien va a realizar su segunda movilidad Erasmus+ tras bautizarse en estas experiencias de aprendizaje permanente, que es lo que en realidad son los programas Erasmus+, en un curso en Florencia hace ya casi dos años. Sufrió algunos avatares con su maleta, pero no se ha desanimado. Al contrario. Está haciendo un trabajo de planificación y preparación encomiable, digno de elogio. Chapó, Don Manuel. Para los que sois nuevos en el centro, si pincháis en el enlace de arriba, podéis disfrutar su pausada crónica de aquel viaje estival. Merece la pena.
