
La labor docente tiene mucho que ver con la narración, con la capacidad de contar el mundo para ser capaces de actuar en él. Al alumnado se le narra el mundo desde una materia (mejor si es en relación con las demás) y éste debe componerse su propia historia para ver qué hace con su vida. Por esta razón es para mí una gran alegría recibir el primer premio del concurso de relatos Contando el cambio organizado por la ONG Madre Coraje.
Este relato no es sólo un deseo de que mi tierra sea hospitalaria con quienes vengan sino un aviso de lo que nos puede pasar si continuamos creyendo que son las fronteras las que nos dan seguridad. Sirva esta entrada para homenajear humildemente a las decenas de personas que esta misma semana perdieron la vida por no ser bienvenidas en Europa. Y que sirva, también, para seguir contando el cambio: La misión.
Bellos de punta me ha dejado este relato. Sus voces en futuro, desde la perspectiva de nuestro caos individualista y capitalista. Sus organizaciones con un fondo común (las tontines) más humanas, cercanas y sencillas, que no conocía, que vienen a ayudarnos, como lo hacen ahora. Enhorabuena!
¡Muchas gracias, Soco!