Nos encontramos ante la obra de arte conocida como Pantocrátor y otras figuras del Nuevo Testamento, su autor es anónimo, data aproximadamente del año 1261 y es una pintura.
El género de esta obra es la tipología religiosa y su objetivo principal de plasmar una imagen de la divinidad igualmente propia de la época, autoritaria y severa en su actitud y se localiza en Iglesia de San Clemente.
Respecto a la técnica empleada encontramos que está realizada al fresco, sobre un muro o pared. Los colores son planos y el colorido es suntuoso, con predominio de grises y azul pleno y luminoso en el entorno de Cristo para romper las gamas cálidas del resto.
Esta obra presenta una gran variedad de color ya que busca representar una forma humana haciendola más cercana, aun siendo la representación de dios.
También se presenta la simbología de los colores, un significado más profundo: el misterio de la encarnación
El color azul del manto simboliza la naturaleza humana de Cristo y además simboliza la misericordia divina, a su vez se presentan los dorados que simbolizan la abundancia y la prosperidad y para acabar El Pantocrátor bizantino siempre iba vestido con una túnica de color púrpura, que estaba listada por una franja vertical de oro, el púrpura y el oro eran atributos reservados en la antigüedad al Emperador y al ser representados en la imagen de Cristo, ponen de manifiesto su realeza divina.
Respecto al uso de la luz en esta obra encontramos que recibe una luz natural ya que se encuentra en el ábside.
En esta obra predominan las formas como el círculo (cabeza), rectángulos (barba), aunque hay más, estos son los que más relevancia cobran en la obra.
La obra presenta una composición simétrica y con ello las lineas presentes son las verticales ya que expresan vivencia, respecto a la composición esta es centrípeta ya que genera atención al centro del cuadro que es donde se genera el movimiento creado mediante los rasgos faciales y el movimiento de las falanges, un movimiento inacabado.
Claramente aunque vemos la representación de la figura humana, no deja de ser dios, por lo tanto la figura está idealizada.
Los rasgos del rostro nos enseñan la geometrización, los ojos son dos círculos, la nariz son dos líneas paralelas que dividen el rostro y se prolongan en unas cejas altas y abiertas que agrandan el gesto de la cara, la barba y el pelo, son geometría compositiva y todo se encuentra en el óvalo que forma la cabeza.
Con esto conseguimos la representación perfecta de una divinidad sobrenatural que “no es de este mundo”. Sus rasgo y facciones remiten su fuerza, su inmovilidad y la fijeza de su mirada.
3.- Comentario:
Durante la etapa bizantina respecto a la cultura esta se fundamentara en el establecimiento del derecho y la administración Romana, los avances en el idioma, el arte y las letras griegas y se continúa con las creencias y costumbres cristianas.
El poder recae en un único emperador (autocracia) que contaba con la intervención de los eclesiásticos, el poder es visto como una autoridad divina y el gobierno se ejerce en nombre de Dios.
La forma de gobierno fue la teocracia, la concentración del poder terrenal y espiritual en una sola persona, de ahí la rigidez jerárquica.
El cambio de la Edad Media a la etapa bizantina supuso el olvido de toda la ciencia clásica que los antiguos griegos y romanos habían desarrollado en Europa hasta las invasiones de los pueblos bárbaros.
Sin embargo, esta ciencia clásica se había conservado de manera pública en las universidades y bibliotecas del Imperio Bizantino, a salvo de las invasiones bárbaras.
Respecto al arte, este cobró una expresión artística con una fuerte influencia helenística y oriental.
- – Valoración personal.
Esta obra me parece que presenta en una pequeña parte el arte arcaico ya que presenta rasgos arcaicos, como la falta de volumen, no presenta luz, etc…
Lo más interesante de la obra es que al estar ambientada en una época donde los eclesiásticos toman tanta importancia, la expresión de la ilustración no es una cara amigable, que genere confianza y cercanía, si no que genera temor, busca que los creyentes se sientan juzgados y que cumplan con los mandatos del mismo, por consiguiente de los eclesiásticos y del emperador, esto es así porque las personas asumian que tenían un poder superior a ellos y eran elegidos por poderes divinos.
Con esto a lo que quiero llegar es a donde nos ha llevado el papel de la iglesia sin ser nosotros conscientes, como con el uso de los mensajes subliminales.
Me parece un buen comentario y me consta que lo has trabajado. Sólo me choca un poco que en el apartado del comentario hablas mucho del arte bizantino cuando esta obra es un fresco románico. También recordar que la otra obra que has comentado es también románica… espero que hayas publicado algún comentario de alguna obra gótica.