PROYECTO: MIRADAS INFINITAS

Cuando comprender transforma la mirada.
Durante unos días, nuestro colegio no solo ha aprendido sobre el autismo… ha aprendido a sentir las barreras a las que se enfrentan cada día, a comprenderlo y, sobre todo, a mirarlo con el corazón.
Durante esta semana, nuestro centro ha vivido una experiencia educativa profundamente significativa con el desarrollo del proyecto “Miradas Infinitas: un viaje por la neurodiversidad”, enmarcado en la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
Lejos de quedarse en una simple actividad puntual, este proyecto nos ha permitido acercarnos, sentir y comprender la realidad de muchas personas con Trastorno del Espectro del Autismo, dando un paso más hacia una inclusión real en nuestro día a día.
A lo largo de la semana, todo el alumnado del centro ha participado en diferentes propuestas adaptadas a cada etapa, construyendo entre todos una experiencia compartida que ha dejado huella.
En Educación Infantil, el trabajo se ha centrado en la exploración sensorial y la vivencia de las diferencias a través de cuentos, cortos y experiencias manipulativas, culminando en la creación de puzles de corazones y composiciones con diferentes texturas.
Un trabajo precioso, lleno de sensibilidad, desarrollado por el Equipo de Infantil, con la colaboración de la PTIS y alumnas en prácticas, que ha dado lugar a una obra común donde cada pieza, distinta y única, encuentra su lugar.
En el Primer Ciclo de Primaria, el alumnado ha comenzado a acercarse al mundo de las emociones y la comunicación mediante el uso de pictogramas, descubriendo nuevas formas de expresar lo que sentimos.
En el Segundo Ciclo, se ha profundizado en los desafíos en comunicación, experimentando situaciones en las que el lenguaje verbal no es la única vía posible, favoreciendo así la empatía hacia otras formas de interacción a través de sistemas aumentativos y alternativos de comunicación (SAAC).
Y en el Tercer Ciclo, el alumnado ha reflexionado sobre la inclusión en su entorno más cercano, planteando propuestas reales para hacer del colegio un espacio más accesible, comprensivo y respetuoso para todos.
Uno de los momentos más impactantes ha sido, sin duda, el túnel sensorial, desarrollado por las profesoras de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, quienes han guiado esta experiencia con una sensibilidad y un enfoque pedagógico excepcionales.
El túnel se llevó a cabo en dos jornadas: el jueves día 9, en el que participaron los grupos de Educación Infantil y 1º de Primaria, y el viernes día 10, en el que lo realizaron los cursos de 2º a 6º de Primaria.
A través de esta experiencia, el alumnado ha podido sentir, aunque solo sea por unos instantes, lo que supone la sobrecarga sensorial. Han comprendido que, en ocasiones, lo que para muchos es un entorno cotidiano, para otros puede convertirse en una avalancha difícil de gestionar.
Han entendido que no se trata de una mala conducta, sino de una necesidad real de parar, regularse y encontrar calma.
Y ahí es donde algo cambia.
Porque al salir del túnel, no solo salían alumnos y alumnas… salían niños y niñas con una mirada distinta.
Como broche final, cada grupo ha formado con sus cuerpos el símbolo del infinito, creando un impresionante mosaico de imágenes que representa la neurodiversidad y la idea de que existen infinitas formas de sentir, pensar y estar en el mundo.

Este proyecto ha sido posible gracias a la implicación de todo el claustro, que se ha volcado con ilusión, sensibilidad y compromiso, demostrando una vez más que la inclusión no se enseña… se vive.
Porque educar no es solo enseñar contenidos.
Es también ayudar a comprender, a respetar y a mirar con el corazón.
Miradas infinitas. Por un presente y un futuro inclusivo, en el que las personas con TEA no se conviertan en globos en un mundo de alfileres.






