Aprendiendo de quienes hacen grande nuestro pueblo
Durante estos días, nuestro centro ha tenido el privilegio de vivir una experiencia única: la Semana de la Mujer Cañetera, una celebración dedicada a reconocer, visibilizar y aprender de mujeres reales de nuestro municipio que, con su trabajo, talento y esfuerzo diario, construyen comunidad.
Ha sido una semana llena de creatividad, historias, movimiento y, sobre todo, inspiración. Tres mujeres cañeteras nos han abierto las puertas de su mundo profesional para compartir con nuestro alumnado aquello que las apasiona.
🎨 Taller de pintura al óleo con Carmela Romo
Carmela nos regaló una sesión donde el arte se convirtió en un lenguaje común. Pincel en mano, nuestro alumnado descubrió técnicas básicas del óleo, experimentó con colores y texturas, y comprendió que la pintura es también una forma de expresar emociones y mirar el mundo con otros ojos. Su cercanía y paciencia hicieron del taller un espacio mágico.
📚 Cuentacuentos con María José, autora de La Pirata Patachís
La escritora cañetera María José, a través de su cuento La Pirata Patachís, nos recordó la importancia de la imaginación, la valentía y la igualdad. El alumnado no solo escuchó una historia: vivió un momento literario que despertó curiosidad y ganas de leer.
🥊 Taller de Fitboxing con Maku Navarro, empresaria y entrenadora
Maku, propietaria de un gimnasio de la cadena Brooklyn Fitboxing, nos contagió su energía y su pasión por el deporte. El taller fue una explosión de movimiento, coordinación y autoestima. A través del Fitboxing, el alumnado descubrió que el deporte también es una herramienta para ganar confianza, trabajar la disciplina y cuidar el bienestar físico y emocional.
Una semana para recordar
La Semana de la Mujer Cañetera ha sido mucho más que un conjunto de actividades: ha sido una oportunidad para mostrar a nuestro alumnado referentes cercanos, reales y diversos. Mujeres de su mismo pueblo que, con esfuerzo y dedicación, han construido caminos propios.
Desde el centro, agradecemos profundamente a Carmela, María José y Maku su generosidad, tiempo y ejemplo. Gracias por inspirar, por enseñar y por demostrar que los sueños se trabajan… y se alcanzan.
Seguimos construyendo escuela, comunidad y futuro.
