Nuestra historia
La historia de nuestra escuela es la historia de un pueblo que crece, aprende y se transforma. En épocas pasadas, la educación en Encinasola tenía lugar en varios locales dispersos como “San Isidro (Hospitalillo)”, “El Lavadero”, “Marqués de Santillana”, “Plaza de la Constitución” o en la parte trasera del Ayuntamiento. Con frecuencia, los niños asistían a clase después de ayudar en las tareas agrícolas familiares.
En 1969, se dio un paso decisivo al centralizar la enseñanza: fue entonces cuando se creó el Colegio Rufino Blanco. Aunque, durante un tiempo más, algunas clases siguieron impartiéndose en los edificios históricos, como los de parvulitos en lo que hoy es la biblioteca local.
Con la llegada de la democracia y la aprobación de la Constitución de 1978, se introdujeron los órganos de participación: elecciones para el Consejo Escolar (con representación de familias, ayuntamiento y personal docente) y para la dirección del centro.
Una fecha clave en nuestra vida reciente es octubre de 2009, cuando se inauguró un nuevo edificio escolar tras la demolición del antiguo. Este cambio marcó un antes y un después en las condiciones del centro, brindando mejores instalaciones al alumnado y al profesorado.
Además, en 2010 el colegio fue reconocido por la Consejería de Educación de Andalucía por su labor, especialmente a través de la participación de madres y padres en la vida escolar. Y desde e curso 2012-2013 se unición en su gran proyecto de centro hasta ahora más importante, Comunidades de Aprendizaje, donde toda la comunidad educativa tiene cabida en el proceso de enseñanza aprendizaje del alumnado.
El nombre de nuestro centro rinde homenaje a Rufino Blanco y Sánchez, pedagogo, filólogo y reformador de la enseñanza, cuya vocación y legado inspiran nuestro compromiso educativo.
Desde sus inicios hasta hoy, el Colegio Rufino Blanco ha sido un referente de la educación pública en nuestra localidad: un lugar no sólo de enseñanza, sino de convivencia, crecimiento y transformación. Las generaciones que han pasado por sus aulas forman parte viva de su historia y continuidad.