El CEIP San Fernando se encuentra situado en la localidad de Adra, en la zona más occidental de la comarca del Poniente. En la localidad existen, además del nuestro, siete centros de primaria y tres centros de secundaria.
Demográficamente el municipio abderitano cuenta con 25515 habitantes (datos de 2024), población que ha estado estancada durante bastantes años, pero que ahora muestra un claro crecimiento que no viene dado tanto por su dinámica natural como por la recepción de poblaciones inmigrantes que cada día se va haciendo más notoria. El origen de este flujo migratorio viene sufriendo una evolución en los últimos años. Si tradicionalmente se recibían familias de otras comarcas andaluzas y después comenzó a consolidarse la llegada de población norteafricana, en su mayor parte marroquíes, en la actualidad el origen de esta población es mucho más complejo y diverso, la llegada de trabajadores del este de Europa es una realidad constante y la llegada de sudamericanos está incrementándose de forma paulatina pudiéndose prever su aumento a corto plazo.
En cuanto al nivel de estudios de los progenitores destaca como cifra prioritaria un 55% con estudios primarios, pero es bastante significativa la cifra de un 15% de padres con estudios superiores. Quiere esto decir que estamos hablando de un centro que recibe alumnado, en su mayoría, perteneciente a la clase media trabajadora. Por tanto, la situación responde a un patrón muy común de colegio público situado en el centro urbano de una localidad de tamaño medio como es Adra.
A todo esto, se debe añadir la variable de la situación socioeconómica del Poniente almeriense, donde el nivel de renta supera con mucho el logro educativo. Este hecho repercute, sin duda, en el horizonte de expectativas del alumnado y las familias como el valor que otorgan al estudio, la educación y la cultura en su proyecto vital.
Como aspecto negativo puede manifestarse lo que algunos autores han llamado bajo nivel de metas personales, aunque los rasgos socioeconómicos que caracterizan al Poniente aparecen aquí más suavizados, puesto que la población se encuentra socioculturalmente más asentada.
Como aspecto positivo cabe resaltar la existencia de recursos culturales próximos al centro, como son:
– Biblioteca Municipal.
– Centro Cultural, al lado de nuestro centro y con el que podemos contar para la celebración de actos culturales o lúdicos que implican a nuestro alumnado.
– Pabellón municipal de deportes.
– Complejo deportivo Miramar.
– La propia pista polideportiva del colegio, que es de usos múltiples.
– Otras instalaciones deportivas de carácter privado, como son: Club Náutico, Club de tenis…
Por otro lado, no podemos olvidar las necesidades sociales y económicas de nuestro entorno. Vivimos en una localidad donde la economía floreciente de la agricultura intensiva es el primer sector de producción, la producción hortofrutícola se comercializa fundamentalmente en mercados de Europa y se están abriendo camino en mercados estadounidenses, esto requiere un esfuerzo de promoción y comunicación en los idiomas comunitarios y anglosajones fundamentalmente. Esto podría ser justificación suficiente, pero se refuerza con la necesidad de hacer entender las bases de nuestro sistema productivo. Se dan con frecuencia situaciones de incomprensión relacionadas con la mano de obra inmigrante, necesaria por otra parte para el funcionamiento del sistema. Día a día vemos incrementarse el número de inmigrantes que se instalan en nuestra localidad atraídos por el trabajo en la agricultura fundamentalmente. Se hace necesaria la integración de este sector de población, así como la comprensión y entendimiento entre las diferentes culturas que incorpora nuestra actual realidad.
Por otra parte, nuestra localidad, tradicionalmente anclada en la economía del sector primario, ha quedado en cierta medida al margen del desarrollo turístico de nuestros vecinos más próximos, en este momento se está realizando una apuesta fuerte y decidida por el desarrollo del sector turístico, relacionado además con una oferta cultural importante. Aquí se evidencia la necesidad de incrementar el dominio de las lenguas de nuestro entorno para nuestros escolares que se han de ver en el mercado productivo en breve espacio de tiempo y han de ser los garantes de un desarrollo equilibrado y sostenible de nuestra economía tanto como de la existencia de una sociedad multicultural en la que el entendimiento y la comprensión mutua, el respeto a la diversidad, la compresión y la tolerancia deben ser ejes fundamentales de las relaciones humanas.