El pasado 1 de octubre, el segundo ciclo de primaria visitamos la Residencia de Personas Mayores de Siles para realizar una actividad de convivencia con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas Mayores.
Desde nuestro centro sabemos que el aprendizaje más valioso no siempre aparece en los libros de texto. Se construye en la convivencia, en la escucha y en las experiencias compartidas. Los niños y niñas, y los no tan niños, aprendimos a mirar con atención, a esperar el turno, a tratar con delicadeza, a ponernos en el lugar del otro… Compartir tiempo con los mayores se convirtió en un acto de dar y recibir. Nuestro alumnado entendió que su simple presencia puede alegrar un día entero, y que un gesto sencillo puede tener un gran impacto emocional. Las risas, los juegos, la música, el baile y hasta los silencios se convirtieron en puente entre generaciones. La experiencia nos ha enseñado que la felicidad no depende de la edad, sino de la capacidad de disfrutar juntos. ¡Y vaya si disfrutamos!
Gracias al personal de la residencia por invitarnos y por ser un ejemplo de dedicación, de alegría, de empatía, de ternura y de empoderamiento. Ha sido una actividad que nos ha ofrecido la oportunidad de crecer en valores que nos acompañarán toda la vida.
Oct 03
