Este fin de semana se lleva a cabo el esperado ,y a veces temido, cambio de hora. Aunque pueda parecer un simple ajuste en el reloj, lo cierto es que tiene un impacto real en nuestro cuerpo y en nuestro bienestar diario. Por eso, es fundamental prestarle atención y tomar algunas medidas para adaptarnos mejor.

¿Por qué nos afecta el cambio de hora?

Nuestro organismo funciona siguiendo lo que se conoce como ritmo circadiano, una especie de “reloj interno” que regula funciones esenciales como el sueño, la temperatura corporal, el apetito o la concentración. Cuando adelantamos o atrasamos el reloj, este equilibrio se altera.

Aunque el cambio de hora solo implique una diferencia de una hora, nuestro cuerpo no se ajusta automáticamente. Es común que durante los días posteriores experimentemos:

  • Dificultad para dormir o despertarnos
  • Sensación de cansancio durante el día
  • Falta de concentración
  • Cambios en el estado de ánimo

En algunos casos, especialmente en personas más sensibles, estos efectos pueden prolongarse durante varios días.

Adaptarnos correctamente al cambio de hora no solo mejora nuestro descanso, sino que también influye en nuestra productividad, nuestro estado emocional y hasta en nuestro sistema inmunológico.

Aquí os dejamos algunas recomendaciones sencillas que pueden ayudarte a llevar mejor este cambio:

  1. Ajusta tus horarios progresivamente. Si puedes, empieza a acostarte y levantarte un poco antes (o después, según el cambio) unos días previos.
  2. Cuida tu exposición a la luz. La luz natural es clave para regular el reloj interno. Intenta exponerte al sol por la mañana y evita pantallas brillantes antes de dormir.
  3. Mantén una rutina de sueño constante. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora, incluso durante el fin de semana.
  4. Evita estimulantes por la noche. Reduce el consumo de café, té o bebidas energéticas en las horas previas al descanso.
  5. Cena ligero y a buena hora. Las comidas pesadas o muy tardías pueden dificultar el sueño.
  6. Escucha a tu cuerpo. Si te sientes más cansado de lo habitual, permítete descansar un poco más. No fuerces el ritmo.

Aunque el cambio de hora pueda parecer insignificante, tiene un efecto directo en nuestro bienestar físico y mental. Dedicar unos días a adaptarnos y cuidarnos puede marcar la diferencia entre una semana agotadora y una transición mucho más llevadera.

Este fin de semana, además de cambiar la hora en tus dispositivos, recuerda también ajustar tu rutina y prestar atención a lo que tu cuerpo necesita. Tu salud lo agradecerá.

Os compartimos esta infografía de nuestro Centro de Salud de referencia, “Los Girasoles”

Descripción general de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que podamos brindarle la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones como reconocerlo cuando regresa a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web le resultan más interesantes y útiles.