Estimadas familias, os hacemos llegar unas recomendaciones para facilitar la adaptación al cambio al horario de verano.
Esperamos que os sea de vuestro interés.
Es aconsejable adelantar gradualmente la hora de acostarse para favorecer la adaptación del organismo.
En la infancia, cenar demasiado tarde puede dificultar el inicio del sueño. Además, mantener una secuencia predecible (cena, aseo, lectura) ayuda al cerebro a identificar el momento de dormir.
Por otro lado, se recomienda limitar el consumo de bebidas con cafeína por la tarde, especialmente en niños/as y adolescentes, así como exponer al menor a luz natural por la mañana y reducir el uso de pantallas al menos una hora antes de dormir, ya que favorece el ajuste del reloj biológico.
Los adolescentes suelen presentar mayor dificultad para adaptarse debido a la tendencia natural a retrasar el sueño. Es importante evitar trasnochar el fin de semana del cambio horario y limitar bebidas energéticas o con cafeína.

