Durante el primer trimestre, el equipo de primero de primaria estuvo inmerso en un apasionante proyecto: La construcción de un pequeño mundo.
La idea surgió de los intereses que los pequeños, recién aterrizados al mundo de primaria, traen en sus pequeñas cabezas: la fantasía y el juego simbólico. Aún hay gente que piensa que en primaria, no hay juego dentro de las aulas. En nuestro centro no es así. Compartimos la firme convicción de que sin juego no hay aprendizaje e intentamos que el tránsito de la etapa de infantil a primaria sea lo más adecuado y coordinado posible.
Las tutoras de primero, diseñamos una situación de aprendizaje que implicaba a todas las áreas del currículum, por tanto, las actividades planteadas fueron globalizadas, significativas de bajo suelo y alto techo, para atender a todas las necesidades del aula.
1.Conocemos los cuerpos geométricos: prismas, cilindros y pirámides.
Durante la primera fase de la situación, llegaron al aula diferentes cuerpos geométricos: los de casa y los modelos matemáticos. Los observamos, los manipulamos, los analizamos,… Dedicamos muchas asambleas matemáticas a debatir, argumentar y exponer nuestras hipótesis y llegamos a muchas conclusiones:si ruedan/no ruedan, si tienen caras planas/curvas, si se pueden apilar, cuántos vértices y aristas tienen…
¡Nos convertimos en arquitectos! Y… ¡Comenzamos a trabajar en equipo! (Ojo, que no es tan fácil como parece…).






- Conocemos y representamos monumentos andaluces.
Después, descubrimos que podíamos representar construcciones reales con esos cuerpos. Conocimos monumentos importantes de nuestro entorno cercano como son: la Torre del Oro, la Giralda, la Catedral y la Torre Pelli.
Y cómo no… ¡Los construimos!


Pero… También nos aventuramos a graficarlos, es decir, a representar lo hecho sobre un papel. ¡Menuda abstracción!

- Nuestro MiniMundo.
Durante esta fase del proyecto, descubrimos que con los cuerpos que habíamos traído de casa, podíamos construir un mini mundo para jugar en clase. Así que comenzamos a investigar cómo son las ciudades y los elementos que la constituyen: las calles, los edificios, los medios de transporte y los ciudadanos… y lo más importante, las reglas que los dirigen.
Comenzamos la tarea final, la más importante del proyecto: la construcción.
Hablamos, debatimos, mejoramos muchas producciones y cada uno hizo un edificio para esta ciudad de juego. Otra vez, trabajo de equipo.

Además, gracias a las familias, fuimos agregando casas de juguete, edificios construídos con material reciclado y personajes de juguete.
Como los edificios aportados por las familias superaron el espacio del MiniMundo, tuvimos la idea de integrarlos en el Belén que el centro monta en el Hall.
Como os podéis imaginar, la experiencia ha sido muy enriquecedora. El alumnado ha encontrado sentido a muchos contenidos que, a veces en la escuela, se transmiten sin darle el verdadero valor que tienen.
La conexión curricular con la vida real ha estado presente durante todo el proceso, la cara de felicidad ha inundado las aulas y, por ello, el éxito del proyecto ha superado nuestras expectativas.