CAPÍTULO 1: REGLAS DEL JUEGO Y PROFESIONALIDAD DOCENTE (SÍMIL)

En el juego del «Cogé», como lo llamaban en mi pueblo, del pilla pilla o el ladrón y el policía (tiene diversos nombres según el lugar donde se juegue) hay unas reglas muy claras, simples. El juego es fundamental en el desarrollo cognitivo de todas las especies, como observan los etólogos desde que esta disciplina existe como tal, a través de él se entrenan habilidades fundamentales para la caza, el gregarismo, la recolección, todo según la especie claro. La nuestra no iba a ser menos. Jugar nos posibilita a través de juego entrenar habilidades y competencias necesarias para el futuro como adultos, cuando nos dejen saltar del nido a la inmensidad del cielo de la realidad. En el «Cogé» existe un funcionamiento del juego y unas reglas simples.

Funcionamiento: Una la queda y tiene que agarrar a los demás, una vez agarrado, es este el que la queda

Reglas: Hay que llevar ropa que permita ser agarrada; El que es agarrado la queda y tiene que agarrar a los demás, no vale empujar; no vale golpear;….

Se trata de un juego competitivo que quiere entrenar situaciones competitivas para la vida, no es inclusivo, no hay atisbo en su funcionamiento y reglas, nada que tenga que ver con la cooperación. Existen otros juegos tradicionales que sí que lo son, pero este no es el caso, ni es la cuestión que queremos analizar en este texto.

Describamos una situación, que no digas que no has vivido, alguien decide llevar ropa ajustada y si arrugas, de las que resbalan. En un principio, nadie se percata. Empieza el juego, y no hay manera de pillarlo, no corre mucho, pero se escurre, hay que prácticamente abrazarlo para pillarlo, pero abrazar está prohibido. Es aquí cuando entra el juego, nunca mejor dicho, el mundo de la abogacía, el buscar el resquicio legal para participar en un juego, y ganarlo, que es el que parece que es el principal objetivo. En cualquier juego tradicional son escenarios de socialización, es decir, escenario de aprendizaje para desarrollas destrezas, habilidades y competencias: del lenguajes, de socialización, de matemáticas…Suelen ser útiles para vida y producen aprendizaje significativo.

Y en este punto, estaréis pensando, bien juguemos en el colegio, inventemos escenarios de aprendizaje que sean tan eficientes como los juegos tradicionales: los negacionistas, llevándose las manos a la cabeza ¡Qué improperio es este!; los innovadores (según el poder hegemónicos vigente y la moda); eso es ¡gamifiquemos! Pero este no es el punto.

Cuando en la carrera de medicina te llevan a la morgue, es para que «jugando» con el cadáver se aprendan las destrezas básicas y las habilidades necesarias para poder conocer, analizar el cuerpo humano: hay procedimientos básicos y normas, como en cualquier juego, pero en este caso hay algo que ha ayudado a construir toda esa forma de funcionar y es «esa cosa llamada ciencia»: el método científico. Tampoco, se va a discutir, cuestiones Popperinas referidas a qué es o no ciencia. El caso es, que para llegar a donde se ha llegado con la medicina, ha sido imprescindible la ciencia.

¿Ha ocurrido lo mismo con la Pedagogía? La respuesta es un sí rotundo, desde Montessori, a los científicos de la Educación de la Universidad de Harvard actual, se puede decir que las actuaciones educativas han ido evolucionando y son más eficientes que nunca gracias al método científico (Por cierto, por eso sigue siendo tan importante la Filosofía, pero este no es, la cuestión aquí). ¿Ocurre lo mismo en España? La respuesta es un rotundo no. Crecepelos y negacionistas conviven y se confrontan en el debate del mundo educativo en España y se silencia y ningunea la Educación basada en evidencias frente a la de las ocurrencias. Se escuchan bestialidades como «todo lo que hay que saber de Pedagogía está las leyes» ¿Os imagináis a un jefe médico diciendo esto «todo lo que hay que saber de medicina está en la ley»?. Por cierto, enhorabuena a Portugal que ya ha integrado en su nueva ley educativa las educación basada en evidencias como una forma fundamental de proceder. Lo que hay que saber sobre Pedagogía está en las revistas científicas de impacto que presentan los resultados de investigaciones concretas en el mundo educativo, qué funciona , que no, y que es irrelevante, pero divertido.

En los juegos tradicionales, en las formas de proceder en la carrera de medicina, hay unas reglas del juego: en el juego del pilla – pilla, si te saltas alguna la cosa podía, acabar en las manos; en medicina, si en vez de cortar con el bisturí en un sitio te desplazas un mm, puede acabar la cosa, en una cama de pino. En Educación ¿Qué ocurre en Educación? ¿Tan difícil es entender como funciona el 1-2-4, la técnica de aprendizaje cooperativo? ¿ tan difícil es entender como funciona una tertulia dialógica literaria? La respuesta, evidentemente está la formación inicial en Educación, cuyos grupos dominantes, evitan a toda costa que la Educación se base en evidencias. Cuando me formé, te decían que lo mejor era mezclar metodologías, que se fuera creativo. Os impaginais en el pilla-pilla, juego tradicional que produce aprendizajes significativos, uno decide que en vez de pillar lo que hace es agarrar del pie, otro gritar al oído, el que es agarrado decide que no la queda,.. Todas las normas básicas y funcionamiento a cada uno como le de la gana ¿Qué tipo de socialización se produciría?. Os imagináis, en medicina, en vez de con vacunas, se decide que con si te inyectas lejía el COVID se cura ¡Bueno! esto sí que pasó. Os imagináis en Educación, diciendo que la exposición magistral es lo único que vale, que el 56% ese que no llega a primero de bachillerato es que no vale o que es tonto; os imagináis, a un grupo motor del Estado para una nueva ley diciendo que lo mejor es la clase invertida para conseguir una educación más amable. O imagináis, miles de profesoras y profesores haciendo lo que la da gana en clase, porque soy muy creativo o soy muy tradicional: mezclando metodologías (como el que mezcla el tratamiento para el dolor de cabeza, con el de dolor de hígado), o métodos tradicionales (como antes se usaban las sanguijuelas en medicina). Pues esto es lo que ocurre cada día en la mayoría de las Escuelas del Estado Español.

Sí, existen procedimientos y normas de funcionamiento en el aula que se saben que son más efectivas que otras, se dan a conocer en publicaciones científicas y no hay visos de que las autoridades educativas españolas, ni las leyes que emanan de ellas contemplen esto.

ELEGÍA A LA MUERTE DE UN OLMO

12 de octubre de 2005″

( a la muerte de un árbol)

El infierno era ruído

sonaba la máquina horripilante

de la matanza de Texas.

Vi brotar cientos de hectólitros de sangre

por la herida del Olmo.

Vi sus entrañas salpicando en mi alma.

El suspiro de cada una de sus hojas.

Me ahogaba con ellas.

Sólo podía respirar el oxígeno que ya no daba.

Que filtraba: se moría.

Estaba muerto.

Y me ahogaba.

Podía sentir mi agonía porque era su agonía.

Mi sangre no era roja, era blanca,

era su savia y mi llanto su clorofila.

Y sus ramas, mis brazos.

Y su corteza, mi piel

y su golpe, mi descalabro.

Vi brotar de su herida mortal

la sangre de los inmigrantes en las alambradas de Melilla

y sentí secarse las raíces

del olmo de la escuela

mientras los inmigrantes cruzaban el desierto

y sonaba en la radio, Serrano:

Así yo canto para recordar

que sigues a mi lado

que aún sigues despierta

porque así, vencemos el cansancio”

y mi llanto se hicieron este poema

que ya recitaba mientras conducía

por la A-392.

Y allí me encontrarán

conduciendo petroleros malditos

con las ramas manchadas de negro

y esperando la respuesta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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