Que ilusión nos hace siempre pintar en el patio, y aprovechando el solecito, hemos cogido nuestras pinturas y pinceles y hemos disfrutado de la actividad.
Los niños y niñas ya se van respetando unos a otros, no se molestan, cada uno pinta en su papel y se piden por favor los pinceles si quieren cambiar de color, y se dan las gracias.
¡Son unos artistas!
































