No es oro todo lo que reluce
Muchos de los productos que aparecen hoy en día en el mercado son el resultado de mezclas de variedades de diferente calidad o pureza.
Un ejemplo es el café. Mayormente se producen dos tipos, el natural y el torrefacto:
– El café natural es el obtenido por el procedimiento natural al someter al café verde o crudo en grano a la acción del calor. Es más puro pero tiene una apariencia más clara.
– El café torrefacto, es el obtenido al añadir sacarosa o glucosa al café en grano durante el proceso de tueste. Es más oscuro y tiene un sabor más fuerte o amargo.
El café que se vende en los comercios etiquetado como «café mezcla» es el resultado de mezclar café natural con café torrefacto en porcentajes que oscilan entre el 10% y el 50%. Así que no siempre la proporción de la mezcla es «mitad y mitad», es decir, no siempre tiene un 50% de natural y un 50% de torrefacto.
Otro caso es el del oro. Si se han fijado alguna vez en un anuncio de joyería, les sonará aquello de «oro de 18 quilates». ¿Pero ésto es mucho o es poco?
Un quilate es una unidad de medida que indica la proporción de oro que tiene una joya. Un quilate de oro supone 1/24 de la masa total de la aleación de la que forma parte. A mayor pureza, más cantidad de oro, y por tanto mayor valor de la pieza.
Esto significa que en una joya de oro de 18 quilates, de cada 24 partes, 18 son de oro puro. Como 18/24 = 0,75, esto es equivalente a decir que su pureza es del 75%.
Con el mismo cálculo y en teoría, una pieza de 24 quilates (oro puro) debería tener un 100% de oro, ya que tendría 24 de 24 partes de oro. Sin embargo, no existe joya alguna con un 100% de oro ya que ninguna joya de oro de 24 quilates se libra de tener impurezas, aunque sea por muy poco. Eso sí y para ser más precisos, una joya de oro con etiqueta de 24 quilates tiene al menos un 99,9% de oro.
A pesar de que las impurezas parecen devaluar el valor de una pieza de oro, existen algunas aleaciones que consiguen colores muy comerciales, además de dotar de mayor dureza a la joya final ya que el oro puro es demasiado blando y se raya con mucha facilidad. El popular oro blanco es un ejemplo de ello. Para lograrlo se suele alear el oro con paladio y plata, o con níquel, cobre y zinc.
a) Busca si tienes algún paquete en casa de «café mezcla» y lee en la etiqueta del envase cuáles son sus porcentajes de café natural y café torrefacto, respectivamente.
b) Cita otros tres productos que se comercialicen con algún tipo de mezcla o distintos grados de pureza.
c) ¿Cuál es la pureza (porcentaje de oro) de una joya de 12 quilates?
d) Calcula cuántos quilates debe tener una joya de oro con un 25% de pureza.
e) ¿Qué es la escala de Mohs? ¿En qué lugar se encuentra el oro en dicha escala? ¿Qué mineral ocupa el primer puesto en dicha escala?
