LINEAS GENERALES DE ACTUACIÓN PEDAGÓGICA Y ASISTENCIAL
FINALIDADES EDUCATIVAS DEL CENTRO:
Entendemos por finalidades educativas, todas aquellas intenciones que van a definir el modelo de escuela que queremos. Éstas han de ser asumidas por todo el equipo del centro de forma que podamos llevarlas a la práctica. Las finalidades que perseguimos son las siguientes:
Contribuir a compensar las desigualdades. En muchas ocasiones acogemos niñ@s de ambiente social y cultural desfavorecido. Tenemos que procurar nivelar las carencias que este hecho pueda provocar.
Ser una escuela andaluza, que promueva y dé a conocer los valores y las características de nuestra cultura: habla, folklore, costumbres, fiestas…
Respetar la diversidad, tanto a nivel de sexo, raza, situación sociocultural, religión o cualquier otra característica que pueda ser un elemento diferenciador.
Estar arraigada en el entorno y ser respetuosos con él. Nuestro centro se encuentra ubicado en un barrio en el que hay todo tipo de servicios. Pretendemos abrirnos a él en la medida de lo posible y aprovechar los recursos que nos brinda; plazas, tiendas, calles, etc.
Promover la coeducación. En nuestra escuela se integran niños/ niñas, hombres y mujeres en un plano de igualdad y serán valoradas las actuaciones que tiendan a evitar la discriminación en función del sexo.
Educar para la paz. Como equipo nos tenemos que comprometer para ofrecer formas de conducta y relación basadas en el diálogo, la cooperación, la solidaridad, el respeto y el intercambio frente a la violencia, la competitividad y la fuerza.
Promocionar la salud. Para ello tenemos que favorecer que los niños y niñas vayan adquiriendo hábitos de vida sana en cuanto al cuidado de sí mismos, la alimentación, la seguridad, la actividad física y al aire libre, el descanso, la actitud frente a las enfermedades, etc.
Implicar a las familias en la tarea educativa, tanto en la participación y cooperación con el centro en las actividades que se organicen, como la continuidad en el hogar de las actuaciones que se acuerden.
Todas estas finalidades están orientadas a la consecución de la que consideramos la finalidad más importante; que los niños y niñas que asisten a nuestra escuela sean personas felices, creativas, respetuosas, críticas y autónomas, que disfruten aprendiendo y que se desarrollen en un ambiente afectivo y motivador.
Entendemos la metodología como el conjunto de decisiones que organizan y definen la acción didáctica en nuestra escuela. En dicha toma de decisiones se han de tener en cuenta los siguientes aspectos:
Los principios que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje (principios metodológicos)
Las necesidades de la comunidad educativa; niños y niñas, familias y profesionales.
Los recursos metodológicos: Los espacios, el tiempo y los materiales.
Principios metodológicos.
Aprendizajes significativos
La metodología que se lleve a cabo tiene que conectar con los intereses y necesidades de los niños y niñas de estas edades y conocer su forma de ver y percibir el mundo. Tendremos que conocer las ideas previas que ya poseen y a partir de ellas ir ampliando su mundo de experiencias. La nueva información que les llega tendrá que relacionarse con la ya existente en su estructura cognitiva. Este proceso les va a permitir construir nuevos esquemas cada vez más complejos con los que avanzar en su conocimiento de la realidad.
Actividad – juego
La actividad es la principal fuente de aprendizaje y desarrollo en la infancia pero ésta no debe siempre limitarse a la mera acción manipulativa sino que debe dar paso a las acciones mentales que van a generar procesos internos de construcción. En el caso de nuestro centro, serán las tutoras de los diferentes grupos las responsables de ofrecer el contexto y el tiempo necesarios para que los niñ@s puedan desarrollar sus capacidades de manipular, observar, sentir, pensar, intercambiar, disfrutar… apoyándolos y evitando sustituir la acción del niñ@.
Por otra parte el juego es una actividad natural en los niños y niñas de estas edades y en donde ellos tienen un protagonismo absoluto. La importancia del juego es tal, que las distintas formas en las que se va manifestando (motor, de imitación, simbólico) van definiendo la relación del niñ@ con el mundo. El papel de los adultos frente al juego de los niños y niñas ha de ser de respeto, observándolo y apoyándolo con los recursos necesarios.
Globalidad
La forma de vivir y conocer en estas edades es global. Este principio supone que cualquier acción que realiza el niño/a sobre el entorno pone en juego todos los ámbitos de su persona: intelectual, social, físico, afectivo, emocional…La metodología tienen que responder a esta característica ofreciendo propuestas globales.
La configuración del ambiente educativo.
En Educación Infantil, el ambiente educativo hace referencia por un lado al ambiente físico: espacios, tiempos y materiales, por otro al ambiente cultural: hábitos, normas y valores y por último al ambiente socio-afectivo, constituido por las interacciones entre las personas que forman parte del proceso educativo: niños y niñas, familias y profesionales.
En este sentido, la planificación del ambiente es fundamental, ya que condiciona los procesos de relación, crecimiento y aprendizaje de la comunidad educativa.
El tiempo
El tiempo en esta etapa ha de entenderse no solo como una herramienta para organizar la actividad y la vida escolar, sino como un elemento que contribuye a los procesos de construcción personal de los niños y las niñas de estas edades. El tiempo ha de organizarse por tanto de forma flexible y natural, generando un ritmo sosegado, ofreciendo momentos y situaciones donde se cuente con el tiempo necesario para poder jugar, reír, explorar, comunicarse y aprender.
Diversidad–Individualidad
En nuestra escuela nos encontramos con que los ritmos de aprendizaje son distintos dependiendo de las edades y de cada niñ@ en particular. Por este motivo nos planteamos que el trabajo educativo tiene que responder a cada una de las individualidades, de forma que cada niñ@ siga su propio ritmo de aprendizaje. La labor de la tutora en este sentido será la de ofrecer a cada uno/a la ayuda necesaria para lograr el máximo desarrollo de sus potencialidades. Esto solo será posible si somos flexibles y utilizamos diversas formas de trabajo y diferentes recursos en función de las distintas necesidades, intereses y ritmos de desarrollo.
Trabajo en equipo.
Los profesionales que trabajamos en la escuela tenemos que estar coordinados con el fin de dar coherencia al trabajo educativo.
Relación con las familias.
El equipo educativo del centro planificará las relaciones con las familias, propiciando la comunicación y la participación de los padres y madres en la vida de la escuela. De esta forma tomarán parte en los procesos de aprendizaje de sus hij@s.
Recursos metodológicos
1 El espacio educativo
En lo que a nuestro centro se refiere, consideramos espacio educativo a todos los lugares que utilizan los niñ@s durante su estancia en la escuela. Le corresponde al equipo educativo la tarea de planificar intencionalmente y de evaluar dicho espacio. Los criterios que se utilicen para dicha planificación deben afectar tanto al espacio interior como al exterior. En nuestro caso los criterios son los siguientes:
Los espacios han de cubrir las necesidades de los niños y niñas, de las familias y de los profesionales que trabajamos en él.
En la organización del espacio tenemos que garantizar la estabilidad necesaria para que los niños vayan construyendo una idea ordenada del mundo que les rodea.
Al mismo tiempo debemos ser flexibles y ofrecer variedad de espacios que permitan satisfacer las necesidades cambiantes en estas edades.
Los espacios han de ser polivalentes ya que van a ser utilizados para diferentes tareas.
Debemos garantizar la seguridad y la salud en todas las dependencias pero sin caer en la sobreprotección.
Debemos tener en cuenta que los espacios van a ser usados y disfrutados por los niñ@s de forma cada vez más autónoma.
La distribución del espacio tiene que contemplar que se van a dar diferentes situaciones de interacción: gran grupo, pequeño grupo, individualidades…
Tenemos que contar con espacios para toda la comunidad educativa.
2 Los materiales
Consideramos material educativo todos los objetos que los adultos proporcionamos a los niños y niñas como instrumentos de la acción educativa. Muchos de estos objetos no tienen en su origen un fin educativo pero ofrecidos en determinados contextos, conseguimos que lo tengan.
Consideramos importante como equipo educativo establecer unos criterios de selección y uso del material y de los objetos que vamos a ofrecer. Son los siguientes:
Adecuados a la edad. Será necesario analizar en cada grupo de edad las características del momento evolutivo de manera que el material no sobrepase las posibilidades de acción y manipulación ni que provoque falta de interés por resultar demasiado simple.
Promotor de investigación y exploración para que el material no supla la acción del niñ@ sino que la apoye.
Polivalente, que haga posible realizar diferentes acciones, usos y experiencias.
Variado para que dé respuesta a las necesidades e intereses de los niñ@s y además se adecúe a los distintos ritmos individuales.
Atractivo que promueva el interés y las ganas de utilizarlo.
Seguro en su uso y en su composición.
No sexista, cuidando la no distribución de roles y evitando los estereotipos.
Accesible para facilitar la autonomía de uso.
Ordenado y clasificado de forma que sepan dónde está cada cosa tanto para usarlas como para recogerlas. De esta forma favorecemos la creación de hábitos de orden.
Distribuidos por los diferentes rincones de la clase.
Recuperado. Siempre que sea posible reutilizaremos materiales destinados a la basura (botes, tapones, envases…) y les daremos otros usos, contribuyendo al consumo responsable.
3 El tiempo
El tiempo en la Escuela Infantil es un recurso de gran importancia y es necesario que lo organicemos con unos criterios claros. En nuestra escuela, las características que esta organización tiene son las siguientes:
Flexibilidad. Somos conscientes de que cada niñ@ tiene su propio ritmo vital y tenemos que respetarlo dentro de nuestras posibilidades. Procuraremos tener un ritmo sosegado para poder dar cabida a todos y para tener tiempo suficiente para realizar las distintas actividades.
Tiempo para todo. De acuerdo con las necesidades que tienen los niños y niñas de estas edades, tenemos que propiciar un tiempo para el juego, para la alimentación, para el descanso, para estar solos, para estar con los demás…
Ritmos anuales. Además de los ritmos diarios, debemos contemplar la organización del tiempo desde una perspectiva más global. En la escuela y en la sociedad existen una serie de acontecimientos que por su importancia se ven reflejados en la planificación anual de nuestro trabajo. Estos acontecimientos son los siguientes:
“La fiesta del Otoño”. Se suele celebrar a finales de Octubre coincidiendo con Tosantos.
“Día del Flamenco”. 18 de Noviembre
“Día internacional de los derechos del niñ@”. 20 de Noviembre
“Día internacional contra la violencia hacia las mujeres”. 25 de noviembre.
“Día de la bandera”. 4 de diciembre.
“Día de la Constitución”. 6 de diciembre
“La fiesta de Navidad”. En ella se hace un Belén viviente en el que participa toda la escuela, familias incluidas. Se celebra en Diciembre.
“Día de la Paz”. El día 30 de Enero.
El Carnaval en el que cada clase se disfraza del nombre que ese año haya elegido. La fecha la decide el ayuntamiento.
“Día de Andalucía”. Se celebra alrededor del 28 de Febrero.
“Día internacional de la mujer”. 8 de Marzo.
“Día Mundial del Síndrome de Down”. 21 de Marzo
“Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo”. 2 de Abril
“Día del Libro”. 23 de Abril.
“Día de la familia” el 15 de Mayo. En nuestra escuela siempre se había celebrado el día del padre y de la madre pero dada la diversidad de situaciones y de tipos de familias que se dan en la actualidad, el equipo educativo decidió pasar a celebrar el día de la familia.
“La fiesta de la Primavera”. Se suele celebrar en marzo o abril.
“La feria”. Coincidiendo con las fiestas locales, la feria de San Antonio, celebramos en el cole nuestra feria en el mes de junio.
La fiesta de fin de curso. En ella se rinde homenaje a los niños y niñas que se van de la escuela y supone un momento de encuentros y despedidas lleno de emoción.
Ritmos diarios. Consideramos de gran importancia establecer un marco estable en la organización de los tiempos diarios para facilitar que cada niño/a interiorice estos ritmos que les van a proporcionar seguridad y estabilidad. Al organizar los ritmos diarios tenemos que equilibrar los momentos de actividad organizada con los de actividad libre, las actividades de gran grupo con las individuales, los momentos de actividad con los de descanso. Los ritmos diarios quedan plasmados en la organización de la VIDA COTIDIANA que merecen un capítulo aparte.
4 Los talleres
Los talleres son un recurso que propicia la realización de trabajos creativos en pequeño grupo a través de la experimentación con diferentes materiales y técnicas. Trabajar por talleres supone crear un ambiente globalizador en el que niños, niñas, adultos, espacios y materiales se coordinan e integran para obtener en unas ocasiones un resultado final y en otras no y en el que se desarrollan todos los aspectos de la personalidad infantil. La temática de los talleres es muy variada pero los más adecuados para nosotros son los siguientes.
Expresión plástica. Se trabajará con técnicas de pintura, primero con los dedos y las manos para ir poco a poco incorporando instrumentos como pinceles, rodillos, estampaciones, collage…
Modelado con diversos materiales como arcilla, masa de harina y agua, plastilina…
Recuperación de materiales para fabricar otros como cajas de cartón de distintos tamaños, latas para hacer instrumentos, tubos de papel para marionetas…
Cocina. Aprovechando la llegada de las fiestas más emblemáticas de nuestro entorno, organizaremos talleres para elaborar dulces típicos.
Elaboración de materiales para celebrar determinadas fiesta; adornos navideños, disfraces de carnaval, del otoño…
Plantación de semillas. Este curso continuaremos trabajando el huerto con la ayuda de las familias. En principio lo trabajarían los dos grupos de dos años y cuando empiece a dar fruto, participarían los de un año.
Una característica importante de los talleres es que permiten la participación de las familias tanto para la aportación de los materiales como para la realización del taller.
Como se mencionó antes, hay talleres que no pretenden la elaboración de un producto final sino que consisten en la exploración de determinados materiales con el fin de desarrollar los sentidos y de estimular determinadas capacidades en los niñ@s. Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, se trabajará en nuestro centro este tipo de talleres que según el grupo de edad, tendrá unas determinadas características que son las siguientes:
El cesto de los tesoros. Es una actividad dirigida a niños y niñas de 6 a 11/12 meses ya que en este tramo de edad pueden permanecer sentados pero aún no se desplazan demasiado. El material que se emplea es muy diverso pero no son juguetes. Son objetos de uso cotidiano que tiene que cumplir una serie de requisitos. La actividad se desarrolla colocando a los participantes alrededor de un cesto de mimbre lleno de estos objetos.
El juego heurístico con objetos. Es una actividad destinada a niños y niñas de 12 a 20/24 meses. Para llevar a cabo el juego se necesita una cuidadosa preparación en aspectos como disponer de un material concreto no catalogado como didáctico, un espacio preparado, un tiempo sin interrupciones de tres cuartos de hora como mínimo y la presencia permanente de un adulto. Para esta actividad se necesita mucha cantidad de cada clase de objeto que se guarda en bolsas de tela claramente marcadas con el nombre del objeto que contiene. En cada sesión se sacan al menos cinco clases de objetos.
Las bandejas de experimentación. Es la continuación de las dos anteriores y está dirigida a niños y niñas de 24 meses en adelante. La actividad consiste en ofrecer a cada participante una bandeja de plástico de unas determinadas dimensiones llena de un material continuo tipo arena, pan rallado, sal… y diversos objetos como: botes de plástico, palas, envases de distinto tamaño, coladores, embudos, trozos de manguera de distinto grosor, etc. Se trata de que a través de la manipulación de estos objetos con el material continuo, los niños y niñas lleguen a determinadas conclusiones con la ayuda del adulto.
Con las tres actividades anteriores los niños y niñas consiguen los siguientes resultados:
- Desarrollo de la capacidad de concentración.
- La utilización de las manos y del resto del cuerpo.
- La capacidad de elección.
- La capacidad de exploración de una gama muy variada de objetos y de descubrir sus propiedades.
- La estructuración de su pensamiento.
- Que cada uno actúe según su propio ritmo de forma autónoma.
- En los más mayores aumenta la capacidad de expresión y comprensión verbal ya que se relacionan hechos y sucesos con el lenguaje.
- Se mantiene una atmósfera de calma y de silencio necesaria para que la actividad se desarrolle correctamente.
- Se desarrollan hábitos de colaboración, de trabajo, de recogida del material y de cuidado del mismo.
Por su parte el adulto tiene la ocasión de observar de cerca el desarrollo de la actividad concreta, prestando apoyo cuando sea necesario y llevando un seguimiento de la actividad de cada niñ@ que le permitirá conocer mejor a cada uno.
En las programaciones de cada grupo, se establecerá la organización concreta de los talleres y la periodicidad de los mismos.
5 Los Rincones de actividad
Los rincones son unos espacios delimitados de la clase donde los/as niños/as, individualmente o en pequeños grupos, realizan simultáneamente diferentes actividades de aprendizaje. Los rincones de actividad son un recurso que empezamos a plantear en el grupo de un año y que tiene su máximo desarrollo en las de dos años. La organización de las clases por rincones pensamos que es la más idónea ya que se tiene en cuenta la forma en que los niños y niñas de estas edades construyen sus aprendizajes. En la etapa de Educación infantil (0-6 años) los aprendizajes están íntimamente relacionados con las experiencias que se viven de manera directa. Para los niños y niñas más pequeños es sumamente importante experimentar, manipular materiales, revivir situaciones, recrear roles a través del juego, sea de manera grupal como individual.
El trabajo por rincones debe obedecer a una planificación previa que tenga en cuenta las necesidades del grupo así como los cambios evolutivos que éste experimenta por lo que es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:
- La delimitación física. La llevaremos a cabo a través del mobiliario. Cuanto mejor definido esté un rincón mayor grado de autonomía alcanzarán los niños al usarlo.
- Para tener en cuenta los intereses y necesidades del grupo, tendremos que estar atentas al grado de interés que suscitan los rincones ofertados y si se hace necesario, cambiarlos o modificarlo.
- El material ha de estar adecuado a cada rincón y debe ser estimulante.
- Cada rincón ha de regirse por unas normas claras y precisas aunque no pueden ser muy numerosas, por ejemplo: nº de participantes (4 ó 5), el material que se utiliza en cada rincón debe estar cuidado, no se traslada a no ser en situaciones concretas y cuando se acaba el juego hay que recoger y guardar cada cosa en su sitio. Para facilitar esta tarea, los contenedores deben estar etiquetados.
- El rincón debe ser atractivo para despertar interés.
- El rincón debe favorecer la autonomía y desarrollar la creatividad.
A la hora de seleccionar los rincones para cada clase, será la tutora junto con la educadora las que tomen las decisiones teniendo en cuenta que se trabajen diferentes contenidos en todos ellos.
Los rincones que suelen ser habituales en nuestras clases son los siguientes:
- Rincón de juego simbólico.
A través del juego simbólico el/la niñ@ elabora y compensa su mundo afectivo y desde la escuela debemos favorecerlo dotando las clases de los recursos necesarios. Las posibilidades de juego simbólico son muy variadas: Cocinita, muñecos, disfraces, médicos, peluquería, coches…
- Rincón de imágenes y biblioteca.
Está dotado de libros adecuados a la edad, láminas, revistas y álbumes de fotos familiares. Este rincón tendrá distinto nivel de funcionamiento según las edades pero el objetivo que ha de cumplirse en todo caso es el desarrollo de la observación, la comunicación oral y la relación conceptual. En el grupo de un año este rincón puede ser móvil si se dispone de una cesta para transportar los cuentos.
- Rincón “multifuncional”
Se sitúa en la zona de mesas y en él se realizan actividades plásticas, lógico-matemáticas, construcciones de pequeño formato, puzzles y fichas.
- Rincón de naturaleza
En este rincón se recopilan elementos naturales aportados tanto por las familias como por nosotras, las plantas de la clase y en su caso, algún animal que tengamos (pez, pájaro, tortuga, hámster…) El objetivo fundamental de este rincón es el de observación y cuidado de la naturaleza aunque dependiendo de la estructura del rincón, se podrá clasificar, agrupar, relacionar y experimentar con los elementos que lo forman.
Las tutoras son los responsables del funcionamiento de la clase, y, como tales, deben ofrecer y organizar todo aquello que los niñ@s necesitan para desarrollar su proceso de aprendizaje. Es por ello que, a la hora de planificar los diferentes rincones del aula debemos seguir las siguientes pautas:
– Programar adecuadamente los objetivos y contenidos de cada uno de los rincones.
– Presentar adecuadamente los materiales.
-Enriquecer el rincón incorporando materiales nuevos progresivamente.
– Dejar que el niñ@ se exprese libremente.
– Favorecer la adquisición de hábitos como son: tomar decisiones, organizar el juego, capacidad de concentración, compartir el material, cuidar y recoger el material, etc.
