En el CEIP Gran Capitán hemos celebrado Thanksgiving (Día de Acción de Gracias) tomando un momento para reconocer y apreciar las cosas buenas de la vida, grandes y pequeñas. Hemos dedicado este día a la esencia misma de la festividad: agradecer. Nuestro pasillo se llenó de mensajes positivos escribiendo en una pluma aquello por lo que se estaba agradecido, llenando las alas de un pavo, que simboliza la abundancia, la gratitud y la unión familiar.
Aunque no hay certeza de que se comiera en el primer Thanksgiving de 1621, con el tiempo se volvió el plato tradicional gracias a su abundancia en Norteamérica y su capacidad para alimentar a muchas personas. Hoy es un ícono cultural central de la celebración.
El Día de Acción de Gracias es más que un simple festín culinario; es la pausa anual que necesitamos para reafirmar la gratitud en nuestras vidas.
Celebrado el cuarto jueves de noviembre en EE. UU., este feriado hunde sus raíces en la historia de los primeros colonos, pero su significado moderno es universal: un día dedicado a reunir a la familia, compartir un banquete tradicional (con el pavo como estrella indiscutible) y, lo más importante, reflexionar sobre todas las bendiciones del año.













