En el mundo actual, la tecnología y el factor humano a veces parecen correr por sendas separadas. Sin embargo, cuando estas dos esferas se encuentran, surgen proyectos transformadores. Hoy queremos compartir una historia de éxito y sinergia: la colaboración entre nuestro centro y la Residencia de Personas Mayores “Madre”.
A través de la Fase de Formación en Empresa u Organismo Equiparado, un alumno del Ciclo Formativo de Grado Superior de Administración de Sistemas Informáticos en Red (ASIR) ha integrado y mejorado sus conocimientos técnicos en el corazón de la residencia, demostrando que la informática es, ante todo, una herramienta al servicio de las personas.
Durante su estancia, nuestro alumno ha asumido retos técnicos que han mejorado el funcionamiento diario del centro. Entre las tareas desempeñadas destacan:
- Infraestructura y conectividad: Revisión integral de la red local, asegurando una conexión estable y segura.
- Gestión de sistemas: Configuración e integración de nuevos equipos, instalación de software especializado y administración de los mismos.
- Mantenimiento proactivo: Resolución de incidencias de hardware y puesta a punto de los dispositivos tecnológicos de la residencia.
- Presencia digital: Diseño, elaboración y mantenimiento de una página web y gestión dinámica de las redes sociales para acercar el día a día del centro a las familias.
- Gestión de datos: Gestión y optimización de bases de datos para una administración más eficiente de la información.
Algo que hace especial a esta colaboración no es solo el despliegue técnico, sino el soporte directo a los trabajadores. El alumno ha actuado como un puente, resolviendo dudas y facilitando el uso de herramientas digitales al personal, permitiendo que ellos puedan centrarse en lo más importante: el cuidado de los residentes.
Aunque sin duda, el corazón de esta experiencia ha sido el Taller de Iniciación a la Informática dirigido a los mayores. A través de actividades con un enfoque lúdico y cercano, se han logrado dos objetivos fundamentales:
- Pérdida del miedo: Los residentes han descubierto que las nuevas tecnologías no son “imposibles”, sino ventanas abiertas al mundo.
- Refuerzo cognitivo: El uso de dispositivos digitales se ha convertido en una excelente gimnasia mental, estimulando la memoria, la atención y la coordinación fina.
Esta colaboración entre el I.E.S. Luis Vélez de Guevara y la Residencia Madre es el ejemplo perfecto de cómo la formación profesional puede tener un impacto social inmediato. No solo formamos a técnicos expertos en sistemas, sino a ciudadanos comprometidos y empáticos.
Desde nuestro centro, queremos agradecer a la Residencia Madre por abrir sus puertas a nuestro alumnado y por creer en el poder de la tecnología para mejorar la calidad de vida de sus residentes.
