Tras años de investigación encerrada en un laboratorio secreto subterráneo, Anabela Shurkina ha conseguido sintetizar una vacuna efectiva contra el virus «Skullsucker». Las primeras pruebas realizadas con humanos infestados ofrecen resultados increíbles, ya que es capaz de detener la infección y de destruir el virus, incluso si ha llegado al cerebro.

