DÍA INTERNACIONAL DEL BESO, 13 DE ABRIL 2020
El Día Internacional del Beso, se celebra el 13 de abril como un homenaje al beso de más larga duración que se ha registrado en la historia, que tuvo lugar en Tailandia para conmemorar el Día de San Valentín. Mientras duren las restricciones y el confinamiento, nada de acercamientos sin guantes ni mascarilla a personas diferentes a las que tenéis a mano en casa, pero esto no impide recordad que hoy es su onomástica.
El Día Mundial del Beso es el resultado de un concurso celebrado en Tailandia, donde en el año 2011 una pareja de esa nacionalidad estableció un récord mundial con el beso más largo, que tuvo una duración de 46 horas, 24 minutos y 9 segundos. En el año 2013, la misma pareja rompió su mismo récord al darse un beso, sin despegarse por un segundo, de 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. Aquí os dejamos la foto de la increíble pareja:
Al estar confinados podemos disfrutar de seis esculturas míticas que llevan besándose toda una eternidad, para celebrar este día con el resto de los sentidos, en especial «la vista», cuando ganemos al COVID-19 ya tendremos tiempo de dar todos los besos del mundo, ahí os dejamos las maravillosas esculturas de diferentes lugares del mundo todas no podemos visualizar, pero al menos nombraremos:
– En París está ‘El beso’, de Aguste Rodin, una escultura en mármol que representa a los amantes Paolo y Francesca.
– En París está ‘El beso’, de Aguste Rodin, una escultura en mármol que representa a los amantes Paolo y Francesca.
– Sin salir de París podemos disfrutar de Psique reanimada por el beso del amor, de Antonio Canova, considerado el mejor escultor neoclásico. La obra, que está en el Museo del Louvre y es una de las versiones que hizo Canova de la historia de amor entre Cupido y Psique, muestra el momento en el que un enamorado Eros salva con un beso a Psique.
– Imposible que la ciudad eterna no tuviera su propia escultura del beso, y está en Ostia Antica, antiguo asentamiento romano en la que también se encuentra una escultura que de nuevo rinde homenaje al amor entre Cupido y Psique.
– El vanguardista Constantin Brancusi, en el Museo de Arte de Filadelfia. Se trata de un bloque de piedra, aparentemente sencillo, en el que dos figuras se entrelazan acaramelada y simétricamente.
– Latinoamérica, ‘El beso’ de Víctor Delfín, en la costa verde de Lima. No está en ningún museo, sino en un parque bautizado como el Parque del amor.
– San Diego, una de las esculturas tituladas Unconditional Surrender de J. Seward Johnson (similar a la famosa fotografía de Alfred Eisenstaedt del marinero besando a la enfermera en Times Square).
Y ahora aprendamos la química del beso: El beso no sólo puede verse como un simple acto erótico, sino que va más allá de eso. Esta antigua práctica representa un excelente ejercicio que ayuda a quemar calorías, puede ayudar al fortalecer el sistema inmunológico, además de crear vínculos afectivos entre las personas. Es tan alto su poder que, de acuerdo a ciertos estudios realizados por especialistas en la materia, el beso puede compararse a una droga natural, ya que provoca en los individuos un incremento de la oxitocina, la hormona responsable de generar cambios físicos y neurológicos como el placer, el enamoramiento y todo lo vinculado a la afectividad. Pero confinados debemos enviar besos virtuales, por eso os mandamos estos:






