Las bacterias son seres casi invisibles,  diminutos. Son pequeñas células  que  ni siquiera  tienen  núcleo, no se ven si no es a través de un microscopio, pero  están ahí, ejerciendo su papel nada insignificante, y aunque la «mala fama» las persigue, hay motivos para amarlas:

  1. Fueron los primeros pobladores

¿Te has preguntado alguna  vez cuál fue el primer ser vivo?  Pues, parece  ser que los primeros pobladores de nuestro planeta son bacterias, y su unión  ha dado como resultado seres tan complejos como nosotros.

  1. Viven contigo

Dentro de ti hay millones  de bacterias de diferentes especies  que te ayudan. Algunas extraen los nutrientes que necesitas  de los alimentos y te defienden de enfermedades; son la flora  intestinal.

  1. Fabrican alimentos

El pan, el yogur, el queso… Son alimentos en cuya fabricación intervienen bacte- rias como Saccaromyces, Lactobacillus…

  1. Sirven para curarte

Algunas bacterias se emplean en la investigación científica para encontrar la cura de  muchas  enfermedades. Otras  las utilizamos para  producir medicinas, y  de otras  utilizamos sus productos para  curarnos, para  mejorar o simplemente para seguir  investigando.

Algunos ejemplos son Clostridium botulinum, cuya tóxina se utiliza  para tratar el dolor, o Thermus aquaticus cuyo  enzima  se utiliza  en las PCR para  amplificar el material genético de las células y poder investigar con él.

  1. Reciclan

Ciertas  bacterias intervienen en la descomposición de la materia ya que muchas son organismos descomponedores, de esta forma, los nutrientes son reciclados y pueden volverse a utilizar por  otros seres vivos, es decir, las bacterias reciclan la materia.

Esto explica por  qué en muchos materiales que usas puedes  leer el término bio- degradable.

  1. Solucionan problemas ambientales

Ante  algunos  fenómenos de contaminación, como las mareas negras, la contaminación  de las aguas o del suelo, muchos organismos, entre  ellos bacterias, se utilizan para restaurar ambientes contaminados. A esto se le conoce por el nombre de biorremediación.

Ejemplos de  bacterias biorremediadoras  son  Pseudomonas, Micrococcus, Corinebacterium…

Una vez leído el texto, argumenta, con al menos dos motivos, por qué las bacterias son necesarias para la humanidad y propón algún beneficio de las bacterias que no haya sido citado en el texto.