JOB SHADOWING CHIPRE (DÍA 4)
La jornada de hoy ha estado marcada por una profunda conexión entre educación, comunidad y resiliencia en el centro Iamatiki School, un colegio de infantil y primaria que acoge a tan solo 65 alumnos. Desde nuestra llegada, fuimos acogidos con cercanía por Hara, nuestro contacto Erasmus+, y por Olga, la directora, quienes nos transmitieron no solo la organización del centro, sino también su esencia humana.
Durante la visita, pudimos conocer la distribución de las aulas y especialidades, así como al equipo docente, percibiendo un ambiente cercano y colaborativo. Resultó especialmente interesante conocer un programa financiado por el Fondo Social Europeo y la República de Chipre, enfocado en la integración educativa y social del alumnado. La presencia de una psicóloga educativa y la implementación de la codocencia reflejan un compromiso real con la inclusión y la mejora de los aprendizajes.
Uno de los momentos más significativos fue descubrir su jardín botánico, reconstruido tras un incendio que afectó tanto al entorno natural como al propio centro. Lejos de ser una debilidad, esta experiencia se ha transformado en una fortaleza: un espacio vivo donde se aprende ciencia en contacto con la naturaleza. Este hecho, junto con la rehabilitación del colegio gracias a la implicación de la comunidad, transmite el poderoso mensaje de que la educación también es reconstrucción, cuidado y esperanza.
La interacción con el alumnado fue especialmente enriquecedora. A través de actividades dinámicas, como el uso de un mapa gigante de Europa o la creación de pequeñas presentaciones sobre nuestros países de origen, se generó un ambiente de aprendizaje compartido, donde la curiosidad, la participación y el respeto fueron protagonistas. En esos momentos se hizo evidente que el aprendizaje cobra más sentido cuando se construye desde la experiencia y la conexión emocional.
La jornada concluyó con la visita al encantador pueblo de Lefkara, cuyas calles de piedra y tradición artesanal invitan a detenerse y valorar la riqueza cultural del entorno. Este cierre reforzó la idea de que aprender también es comprender el contexto, la historia y la identidad de los lugares que habitamos.
Hoy nos llevamos una reflexión clara: la educación va mucho más allá de los contenidos. Es acompañar, integrar, reconstruir y emocionar. Este centro nos ha mostrado que, incluso tras la adversidad, es posible crear espacios educativos llenos de vida, donde cada alumno encuentra su lugar y cada docente su propósito.






































































































Hoy, con motivo de la celebración internacional #ErasmusDay nuestro centro ha compartido con la comunidad un recorrido de producciones artísticas dirigidas a poner en valor el increíble patrimonio cultural con el que contamos en Europa. Os dejamos aquí unas fotillos de este día y de las semanas previas preparando nuestro encuentro. 
















