Nuestras alumnas que partieron rumbo a Alemania el pasado viernes ya están allí y desean contarnos cómo ha ido estos primeros días de su viaje:
Querido Clarita:
¡Ya estamos en Alemania! Nuestra aventura acompañadas de la seño Eva y María Emilia, comenzó el viernes, día 15, con un viaje lleno de emoción… y también con algunos retrasos en el avión. Aun así, supimos aprovechar el tiempo entreteniéndonos en el aeropuerto y manteniendo siempre la ilusión por llegar a nuestro destino. Después de varios contratiempos horarios, finalmente llegamos a Berlín y nos instalamos en el hotel en el que pasamos el fin de semana antes de comenzar la segunda parte de esta experiencia Erasmus+ en Erfurt.
Ayer sábado tocó madrugar para empezar el día con energía. Desayunamos algunos dulces típicos alemanes en una acogedora cafetería de la zona y, después, nos subimos a un bus turístico que nos permitió recorrer y conocer los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Durante la ruta pudimos ver el German Dom, una impresionante catedral situada en la famosa plaza Gendarmenmarkt; el Berlin Palace, antiguo palacio real reconstruido como símbolo histórico y cultural de la ciudad; el German Historical Museum, dedicado a la historia de Alemania; la elegante State Opera; y el Rotes Rathaus, el ayuntamiento rojo de Berlín, llamado así por el color de sus ladrillos.
Uno de los momentos más impactantes del día fue visitar el emblemático Muro de Berlín, símbolo de la división de Alemania durante décadas, y la impresionante Brandenburg Gate (Puerta de Brandeburgo), uno de los monumentos más importantes y representativos del país.
También nos emocionó mucho el Memorial al Holocausto, donde la seño Eva nos explicó el significado de su arquitectura: un conjunto de bloques de diferentes alturas que pretende transmitir sensaciones de desorientación y reflexión, en recuerdo de las víctimas judías del Holocausto.
Para terminar la jornada, disfrutamos de una increíble vista panorámica de Berlín desde la famosa torre con el ascensor más rápido de Europa, capaz de subir 100 metros en tan solo 20 segundos.
Y, por supuesto, no podía faltar la gastronomía alemana: probamos comida típica, entre ella unas deliciosas albóndigas que nos dieron fuerzas para acabar el día… aunque terminamos completamente rendidas al volver al hotel.
Hoy domingo nos espera un día muy especial: rumbo a Erfurt, donde conoceremos a las familias que nos acogerán durante esta experiencia inolvidable.





