El pasado domingo 22 de junio tuvo lugar la comida de final de curso. Compartimos un día no solo de buen yantar, sino también de risas, juegos, emociones y más de una lágrima. La imposición de bandas a nuestros graduados en ESO fue sin duda el momento más emotivo y es que cada una de ellas representa el triunfo y el reconocimiento al esfuerzo, a la constancia y al trabajo bien hecho.
Ahora toca descansar, recargar energías y prepararse para lo que viene. Algunos continuarán con nosotros el próximo curso; otros emprenderán nuevos caminos. A todos, os deseamos lo mejor en cada paso.
Nos despedimos con el corazón lleno y la certeza de que lo vivido este curso no se olvida. Porque cada final, también es un nuevo comienzo.
¡Feliz verano!
PD: regresamos en septiembre!
Os dejamos una avanzadilla de las fotos del domingo…si queréis que publiquemos vuestras imágenes en la web del Centro, enviadlas a vuestro/a maestro/a. Gracias!







