TOMBOY O LA BÚSQUEDA DE LA PROPIA IDENTIDAD
Antes de irnos de vacaciones de Semana Santa, hemos disfrutado de una bonita tarde de cine con todo lo que ello implica: convivencia del alumnado de varios grupos y niveles de francés e inglés, unos bocatas y unas palomitas y, por supuesto, la apuesta por entender una historia contada en su lengua original, el francés en este caso, y por expresar nuestro parecer al respecto. Tomboy (2011, Céline Sciamma) es la cuarta proyección dentro del Plan de cine que estamos desarrollando este curso en nuestra Escuela, una película que desde su estreno forma parte del ambicioso programa de “École et cinéma” (cfr. https://www.cnc.fr/cinema/education-a-l-image/ecole-et-cinema) con el que las escuelas francesas se fomenta la cultura cinematográfica y la educación artística (no en vano el cine representa en Francia un activo de primer orden, tanto artístico como industrial) al mismo tiempo que la educación en valores.
¿De qué trata Tomboy, que acumula importantes premios que reconocen sus valores artísticos y de compromiso con la diversidad? Laure, de 10 años, se muda a principios de verano con su familia a una pequeña ciudad. Deseosa de encontrar una pandilla de amigos en la que sentirse a gusto, aprovecha esta circunstancia de recién llegada para presentarse como Mickaël, y con esta identidad se integra en todos los juegos al aire libre -una alumna señaló ayer la sorpresa que le causaba no haber visto ni un solo dispositivo electrónico como elemento de distracción a lo largo de la película- y en todas actividades que unen a un grupo de preadolescentes ociosos durante un largo y plácido verano. Pero claro, no todo encaja a la vez en todas partes… ¿Qué implicaciones tendrá la decisión de Laure? ¿Cómo reaccionan los amigos de Laure/Mickaël, según avanza la historia? ¿Qué escenas nos impactan, nos conmueven y nos hacen reír? ¿Cómo nos interpela esta historia, cómo la acercamos a nuestro entorno íntimo?
De todo ello habló nuestro alumnado al final de la proyección, cada persona desde su sensibilidad y desde su nivel de lengua. Y así compartimos puntos de vista intergeneracionales, desde jóvenes de 14 años hasta adultos de más de 50. Quisimos ponernos en la piel de Laure, de su madre y de su grupo de amigos, y quisimos imaginar que Laure conseguiría crecer feliz, a pesar de las dificultades que se le presentarían en el curso incipiente. Y así trabajamos la empatía y la apuesta por el respeto a la diferencia, que es la forma más profunda de apostar por el trato igualitario, por la igualdad.
Hablamos del cartel de la película y del sentido del título, una palabra inglesa que da en francés la expresión “garçon manqué” y que traducirlo en español representa todo un desafío. ¡Os animamos a encontrar una expresión en español que recoja el sentido sin que resulte peyorativa!
Céline Sciamma, que esta semana ha visitado España para recoger un premio honorífico en Barcelona (https://cimamujerescineastas.es/celine-scaiamm-recibe-el-premio-da-de-manos-de-carla-simon/), se empeñó en dirigir Tomboy, su segunda película, en condiciones vertiginosas y casi artesanales: un presupuesto mínimo, un equipo de 15 personas y apenas 20 días de rodaje. El reto más difícil fue encontrar a la protagonista, Zoé Héran. El film fue presentado en la Berlinale de 2012, recibió un importante reconocimiento por sus valores artísticos y en defensa de la diversidad, así como el premio del público en la Sección Panorama, y en septiembre de ese mismo año fue incluido en el programa de “Escuela y cine” citado más arriba y dirigido a escolares entre los 6 y los 11 años. Ante esta decisión de las autoridades educativas, las voces de protesta no se hicieron esperar, acusando a la película de “proselitismo a favor de la teoría de género”. Incluso una fundación española, Citizengo, se hizo eco de la polémica y lanzó una petición para prohibir la difusión de la película en el marco de este programa auspiciado por el Ministerio de educación francés: « Celle-ci a été lancée par Citizengo, une fondation espagnole qui se décrit comme une communauté de citoyens «cherchant à servir la société, pour que la dignité de la personne et que ses droits inhérents soient respectés dans tous les domaines», qui se base sur une «conception chrétienne de la personne et de l’ordre social». Citizengo avait auparavant pris position sur divers sujets de société : l’avortement, le mariage homosexuel, l’enseignement des théories du genre à l’école ».
Nuestro alumnado ha visto la película sin sentir que representaba una amenaza de cualquier tipo; más bien, todo lo contrario: ha disfrutado de una historia contada con delicadeza y brillantez y ha aplaudido una propuesta que simplemente ofrece referentes a personas que los necesitan para sentirse reconocidas y afirmar sus identidades.
¡Nos vemos a la vuelta de vacaciones en la Escuela y también en el cine!