Esta semana no solo ha sido la de Halloween, también ha sido justo la que cierra la primera mitad del trimestre. A partir de ahora contamos semanas hacia atrás.
Por eso, para que no nos perdamos, he preparado esta lista de comprobación para el alumnado de EP. ¿Tienes todo en su sitio, o hay “cositas” que mejorar o poner al día?
Esta semana toca trabajar una canción que me encanta, llena de energía. Lo haremos al estilo mapa. Al final de la entrada os dejo un enlace para que escuchéis la versión original.
Con el oboe la tocaremos en un tono un poquito más agudo, para que nos sea más fácil. Os he preparado un vídeo de ayuda, para que no nos perdamos con la música y la partitura-mapa:
Hola chicas y chicos. Para esta semana de Halloween os he propuesto una pieza que es en general bastante facilita.
Sin embargo, algo terrorífico debía tener, y es ese pasaje de los compases 13 y 14. ¡Ojo, no os desaniméis con él! Con un poquito de práctica lo tocaréis con facilidad, y aprenderéis todo esto:
Recordar cómo se toca el sol #, igual que el la bemol.
Recordar cómo se toca el do # agudo, que tiene medio agujerito como el re.
El cambio de do sostenido a fa de horca y la vuelta a re. Eso supone quitar medio agujerito, poner la llave de octava y volver al paso anterior en el re.
Por si no recordáis bien lo que hemos hablado en las clases, os dejo un vídeo sobre cómo podemos practicar esos compases:
También os dejo un ejemplo de cómo suena la pieza:
No os escondáis todavía, el único susto que os llevaréis con esta pieza es ese fa de horca cerca del comienzo, ¿podréis con él? ¡seguro que sí!
Para que no nos perdamos mucho os he preparado un pequeño vídeo con consejos, poned especial atención a los cambios de tono. La pieza tiene secciones más misteriosas y otras más alegres.
Os dejo la partitura en musescore, ya sabéis que podéis cambiarle la velocidad: Partitura ¡Buh!
Tras las tutorías iniciales que hemos mantenido en la segunda semana de octubre, os dejo en este post la documentación que os puede resultar más útil:
Podéis acceder a la programación a través de la página web del centro, en el apartado “Programaciones Didácticas”. Os dejo un enlace directo: Programaciones didácticas.
¿Preparados para tocar una pieza barroca con el ensemble?
Seguro que disfrutáis mucho este Concierto para 5 oboes de J. B. de Boismortier, un compositor contemporáneo de Bach.
Partituras
Aquí podéis descargar las partituras. Está la posibilidad de sustituir el oboe 5 por fagot, si encontráis compañeras o compañeros dispuestos a unirse al ensemble:
Hola chicas y chicos, ¿cómo va esa organización del estudio? Hoy os presento a dos estudiantes de oboe, Juan y Lucía. Los dos tienen hábitos acertados y otros no tanto, ¿sabréis distinguir los que mejor os funcionan a vosotras/os?
¡Hola Juan, hola Lucía!
¡Hola!¿Qué tal?
A los dos les encanta la música y a los dos les encanta el oboe. Sin embargo, sus estrategias de práctica son un poco diferentes. Hoy vamos a preguntarles sobre el lugar en el que suelen practicar.
¡Comenzamos!
¿Practicáis siempre en el mismo lugar? Empezamos por ti, Juan
¡Claro!
Yo suelo practicar donde encuentro un sitio. La verdad es que mi cuarto está siempre un poco desordenado, así que busco cualquier pequeño espacio en él o en la casa para poder montar mi oboe.
Yo soy una apasionada del orden. Suelo tener espacio en mi cuarto para practicar, y siempre lo hago en mi rincón favorito, dedicado a la música.
¿Tenéis el oboe y el material a mano cuando vais a tocar?
Ya sabéis que el instrumento es caro, así que mis padres me tienen dicho que siempre esté bien guardado dentro de la mochila, dentro del armario. Para tocar, saco el oboe de dentro de la mochila, de dentro del armario. Busco una superficie libre y lo monto.
Como suelo dejarme en clase el bote de agua, busco un vaso para mojar la caña. También saco las partituras de la mochila, que suelo llevar sueltas y desordenadas y busco algo para tocar. Tengo agenda, porque el profe insiste en ello, pero no sé dónde anda, así que toco lo primero que encuentro.
Eso sí, mi metrónomo me encanta y siempre lo llevo junto al oboe.
Mi estrategia es distinta. Por consejo de mis padres, siempre que llego a casa después de las clases del conser, pongo el estuche del oboe en un lugar reservado en mi escritorio. Allí tengo un bote preparado para mojar las cañas cuando tengo que tocar.
Las partituras de clase siempre se quedan en la mochila. Para practicar en casa utilizo la tablet, que está limpia de anotaciones del profesor.
El metrónomo no sé dónde está, probablemente no tiene pilas, pero me las arreglo con una aplicación de metrónomo en el móvil. Confieso que a veces eso me hace distraerme, porque ¡no puedo ignorar una notificación!
¿Utilizáis atril, y una silla adecuada?
¡Atril sí, claro! Menudo dolor de espalda tendría si no. El atril siempre está montado y listo para utilizarse. Cuando toco sentado busco una silla adecuada, como aconseja el profe. Si no la encuentro, toco de pie.
Yo no utilizo atril. Como tengo un teclado en la habitación, leo las partituras en el atril del mismo. Ahora que escucho a Juan, es probable que no sea muy bueno para mi espalda, porque no puedo ajustar la altura a mi gusto. En cuanto a la silla, pues a veces me siento en la cama y otras en la silla de escritorio, con la que hago las tareas del instituto.
Por último, ¿vuestro lugar de práctica es tranquilo y os permite estar concentrados?
¡Qué va! Como practico en cualquier lugar, siempre anda por ahí alguien hablándome o haciendo algo que me distrae: mi padre limpiando, mi perro haciendo monadas, o mi hermana jugando a lo que sea.
Yo sí tengo tranquilidad. Como dije, siempre practico en mi cuarto. Está bien iluminado, bien ventilado y no hay familiares desfilando por ahí. Quizá pueda distraerme un poco el ordenador si está encendido, o el móvil como he dicho antes.
Muchas gracias chicos, ¡nos veremos en la próxima entrevista!