La Teoría de las Ventanas Rotas es una teoría criminológica y sociológica que sostiene que los signos visibles de desorden, como una ventana rota, pueden alentar actos delictivos mayores. La teoría fue introducida por primera vez por los científicos sociales James Q. Wilson y George L. Kelling en un artículo de 1982.
En la década de 1990, la ciudad de Nueva York adoptó esta teoría con un enfoque de «Tolerancia Cero». Bajo el liderazgo del alcalde Rudy Giuliani y el comisionado William Bratton, la policía se centró en combatir delitos menores como el grafiti y la evasión de pasajes. Los defensores de esta política argumentan que fue clave para la notable reducción de la delincuencia en la ciudad.
En el ámbito digital, una «ventana rota» no es un cristal, sino un signo de desorden digital que no se corrige. Si en una red social, grupo o foro online se permiten comentarios de odio, spam o desinformación, se crea la percepción de que la plataforma no se modera. Esto puede llevar a que otros usuarios se sientan autorizados a actuar de la misma manera, degradando el entorno para todos.

