¿Cómo construir un climograma?
Aquí os dejo un vídeo sobre cómo construir un climograma, espero que os sirva de ayuda.
Aquí os dejo un vídeo sobre cómo construir un climograma, espero que os sirva de ayuda.
Aquí os dejo un vídeo de cómo construir una pirámide de población. Espero que os sirva de ayuda.
Aquí os dejo un vídeo explicativo sobre cómo realizar un eje cronológico o línea del tiempo, además de insertar acontecimientos históricos dentro del eje. Espero que os sirva de ayuda.
UNIDAD 9.- LOS HABITANTES DEL PLANETA
El estudio de los habitantes del planeta es llevado a cabo por la demografía, que es la ciencia que estudia la población mundial, su dinámica, estructura, evolución histórica y su posible evolución futura, por lo que se convierte en una ciencia indispensable para la elaboración de planes de futuro tanto políticos, como económicos, como sociales.
En cifras absolutas podemos decir que la población mundial se cifra en 2020 en torno 7700 millones de habitantes, cifra que ha llevado a gobiernos y organizaciones de todo el planeta a preguntar si el propio planeta está preparado para soportar a tal cantidad de población, y sobre todo, si estará preparada para soportar a la población dentro de poco tiempo dado el ritmo de crecimiento de la población mundial.

Centrándonos en nuestro ámbito más cercano, la población europea en 2020 se cifra en torno a los 745 millones de habitantes, siendo el segundo continente con menos población tras Oceanía, mientras que la población española en 2020 se centra en torno a los 46 millones de habitantes. Por su parte, la región andaluza cuenta con una población de 8,5 millones de habitantes aproximadamente.
2.1. Fuentes estadísticas.
El estudio de la población, tanto en el mundo como en Europa y España, se lleva a cabo gracias a las fuentes estadísticas que nos aportan información veraz acerca de todos los aspectos que influyen sobre la población de un lugar. Así pues, si nos centramos en España, podemos citar tres fuentes estadísticas fundamentales, el censo, el padrón municipal y los registros civiles. Todos estos datos, en España, son centralizados y analizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que será el encargado de elaborar estudios y previsiones relacionados con la población en España. Analizando las tres fuentes pormenorizadamente, en primer lugar decir que el censo registra la población residente en el país, así como sus características económicas, sociales y culturales, y se elabora cada diez años. En segundo lugar, el padrón municipal recoge de manera permanente la variación de la población de los municipios y son elaborados por los ayuntamientos. Finalmente, los registros civiles son los encargados de inscribir nacimientos, defunciones, matrimonios, etc.
Con todos estos datos podemos analizar la evolución y comportamiento de la población sobre diferentes aspectos, lo que finalmente ayuda a los gobiernos a realizar previsiones sobre las necesidades de la ciudadanía en un futuro próximo, convirtiéndose en una herramienta clave para la buena planificación socioeconómica de un país.
2.2. La distribución de la población.
La distribución de la población es el modo en el que la población se reparte sobre un territorio. Este hecho nos lleva a diferenciar entre dos términos: la población absoluta, que es el número total de personas que viven en un territorio; y la población relativa, que es la densidad de población, es decir, la relación que existe entre la población absoluta y la superficie del territorio que habitan. Así pues, el factor más significativo a la hora de estudiar a la población no es su número, sino la densidad.

Los factores que influirán en la distribución de la población sobre el territorio, y por ende en la densidad de población, serán tres: el primero se refiere a factores físicos, porque serán los climas templados, los relieves con poca altitud y la presencia de agua, los que favorezcan la ocupación humana del territorio; en segundo se refiere a factores históricos, puesto que muchos de los grandes núcleos de población lo han sido desde la Antigüedad; y el tercero serán los factores socioeconómicos puesto que la población tiende a concentrarse en lugares con suelos fértiles y recurso energéticos ya que en estos lugares se han establecido actividades comerciales y de servicios donde se ocupa gran parte de la población.
En lo referido a la densidad podemos establecer la siguiente escala: territorios muy poco poblados si su densidad de población es inferior a los 10 hab/km2; territorios poco poblados si su densidad está entre 10 y 50 hab/km2; territorios medianamente poblados si su densidad está entre 50 y 100 hab/km2; y territorios muy poblados si su densidad es superior a 100 hab/km2. Es por ello que podemos establecer que existen en el mundo zonas muy pobladas como China, Japón o India, con densidades superiores a 300 hab/km2, mientras que existen otras zonas de población casi inexistente con densidades que no superan los 10 hab/km2 como son Groenlandia, la Antártida, el Sáhara o la Amazonia.
Por su parte en Europa presenta en términos generales una densidad de población en torno a los 70 hab/km2 aunque con una distribución bastante desigual. Este hecho es debido a la presencia de zonas densamente pobladas como serán Centroeuropa y Europa occidental, mientras que existen otras zonas con densidades más bajas como el norte de Europa.
Por otra parte, en España la densidad de población se establece en 91 hab/km2, estableciéndose una distribución bastante desigual entre el centro y la periferia. Así pues podemos decir que, a excepción de Madrid que es el territorio más poblado de España, la población española se concentra fundamentalmente en las franjas costeras cantábrica y mediterránea. Este hecho no es actual sino que se viene dando desde finales del siglo XIX, cuando las regiones costeras e insulares presentaban mayor densidad de población, a excepción de Madrid como centro político y financiero del país. Esta tendencia se acentuará a lo largo del siglo XX, sobre todo a partir de la década de 1960 cuando la población rural del interior peninsular marchó a las zonas costeras en busca de trabajo en la industria, la construcción o el turismo. La década de 1970 con la crisis del petróleo supuso un freno a esta tendencia, pero se volvió agravar a finales del siglo XX cuando la tecnificación del campo y el dominio del sector terciario favorecieron a las grandes áreas poblacionales de Madrid, la costa mediterránea, Andalucía occidental, el litoral cantábrico y las islas Canarias.
Finalmente, en Andalucía la densidad de población es de 96 hab/km2 aunque con una distribución bastante irregular. Serán las capitales de provincia y sus alrededores, y el litoral andaluz, quien tenga una densidad bastante alta, mientras que el valle del Guadalquivir será una zona mediamente poblada, mientras que Sierra Morena, las Cordilleras Béticas y el área subdesértica de Almería serán las zonas con menor densidad de población en Andalucía.
2.3. La estructura de la población.
Para el estudio de la estructura de la población debemos diferenciar dos aspectos: por un lado la estructura biológica, basada en la edad y el sexo; y por otro lado, la estructura económica, relacionada con el grado de actividad económica.
Centrándonos en la estructura biológica diferenciamos la edad, donde dividimos a la población en tres grandes bloques: los jóvenes entre 0 y 14 años, los adultos entre 15 y 64 años, y los ancianos de más de 65 años. En cuanto al sexo podemos establecer diferencias atendiendo al estudio de los grupos de edades, por lo tanto en la población joven es más alto el número de hombres que de mujeres, número que tiende a equilibrarse en la edad adulta, y que en la edad anciana verá como el número de mujeres es sensiblemente mayor que el de hombres. La representación gráfica de este hecho será conocida como pirámide de población.
Si nos referimos a la estructura económica podemos establecer dos divisiones: la primera según el grado de actividad económica y la segunda según los sectores económicos. Según el grado de actividad económica diferenciamos entre población activa, que es la que trabaja o quiere trabajar aunque no tenga ocupación. En este se incluye a población ocupada, población en paro y la población que busca su primer empleo. El otro tipo será la población inactiva, formada por menores de 16 años, estudiantes, jubilados, personas discapacitadas para trabajar o con una actividad laboral que económicamente no es productiva. Por su parte, según los sectores económicos podemos diferenciar al sector primario, que obtiene productos directamente de la naturaleza, es decir, agricultura, ganadería, pesca y explotación forestal; el secundario, que transforma los productos, como son la minería, producción de energía, industria y construcción; y finalmente el terciario o servicios, que proporcionan servicios a las personas como educación, sanidad, comercio, etc. Este último es tan amplio que dependiendo del grado de formación, es decir, cuando se necesita un grado de cualificación muy alto se puede hablar de sector cuaternario.
Como hemos comentado anteriormente, las pirámides de población reflejan la estructura de la población de un lugar atendiendo a los parámetros de edad y sexo. Así pues, dependiendo del tipo de pirámide podemos hablar de tres tendencias. En primer lugar la pirámide triangular o de parasol que corresponde a una población joven, con una base ancha y una cumbre estrecha. Este hecho indica una alta natalidad, debido al poco o nulo uso de métodos anticonceptivos y a costumbres culturales, así como una alta mortalidad, fundamentalmente por deficientes condiciones alimenticias, sanitarias e higiénicas. En definitiva este tipo de pirámide está asociado a países subdesarrollados. En segundo lugar tenemos la pirámide de ojiva o de campana que corresponde a una población adulta, donde la base y la cima son más estrechas que el tronco central de la pirámide. Este hecho es debido a la disminución de la mortalidad infantil, sobre todo por mejoras alimenticias, sanitarias e higiénicas, que permite a bastante población llegar a edades adultas, aunque en menor proporción a alcanzar la vejez. Esta pirámide es típica de los países en vías de desarrollo. Y finalmente la pirámide de urna o bulbo que corresponde a una población envejecida puesto que su base es estrecha debido al absoluto control de la natalidad. Además las buenas condiciones alimenticias, sanitarias e higiénicas permiten que la mayoría de la población lleguen a edades avanzadas, por lo que la cima de esta pirámide suele ser muy grande comparada con los otros dos tipos. Este tipo de pirámide está asociada a los países desarrollados.
En lo referido a la población española, podemos decir que la pirámide de población es de vulva u ojiva, donde la franja de población joven es estrecha fruto de la disminución en el número de nacimientos. La parte central u tronco, que representa a la población adulta, es la más numerosa destacando la franja entre los 35 y los 44 años. Finalmente la tercera edad, la cima de la pirámide, cada vez es mayor, de hecho el índice de envejecimiento (relación de población mayor de 65 años con respecto al total de población) está en el 18%, cuando supera el 12% se considera una población envejecida. En lo referido a la estructura económica, la población activa española se sitúa en torno al 60%, mientras que la población activa ocupada se reparte entre el sector terciario, un 76,4%, el secundario, un 19,4%, y el sector primario, un 4,2%. No obstante, el número de población desempleada es bastante alto, sobre todo a partir de la crisis económica de 2008.
Al igual que en España, la población andaluza está envejecida, mientras que la estructura económica se centra sobre todo en el sector servicios. La población activa andaluza se cifra en 58,8%, mientras que el 34,5% de esta se encuentra en paro.
2.4. El movimiento natural de la población
Para el estudio del movimiento natural o vegetativo de la población debemos estudiar dos variables: la natalidad y la mortalidad.
La natalidad se refiere al número de nacidos en un territorio durante un periodo de tiempo, generalmente un año, y para ello se tiene en cuenta la tasa de natalidad, la tasa de fecundidad y el número de hijos por mujer, indicador este clave para conocer si existe posibilidad de reemplazo generacional, que se cifra en 2,1 hijos por mujer.
La mortalidad indica el número de personas fallecidas en lugar concreto durante un periodo de tiempo, generalmente un año, y se analiza gracias a la tasa de mortalidad, la tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida.
Uniendo todo ello, la natalidad y la mortalidad obtendremos el crecimiento natural o vegetativo, es decir, la diferencia entre los nacimientos y las defunciones en un lugar durante un periodo determinado, generalmente un año. Será positivo si existen más nacimientos que defunciones, y será negativo si es al contrario. Si es igual se hablará de crecimiento cero. A ello debemos añadir otro factor, las migraciones, siendo el saldo migratorio la diferencia entre inmigrantes y emigrantes en un territorio durante un tiempo limitado, generalmente un año. Por lo tanto, el crecimiento real de la población será la suma del crecimiento vegetativo y el saldo migratorio.
Analizando la dinámica mundial podemos decir que en los países pobres el crecimiento natural es superior al crecimiento mundial, aumentando cada vez más la esperanza de vida, mientras que en los países ricos el crecimiento natural es muy inferior al crecimiento mundial siendo la esperanza de vida muy alta. Por su parte, en Europa el crecimiento natural está en regresión debido a que las tasas de fecundidad son muy bajas y las tasas de mortalidad cada vez son mayores debido al envejecimiento de la población, aunque la esperanza de vida cada vez es mayor. En definitiva, a finales del siglo XIX se planea un descenso significativo de la población europea.
En España y en Andalucía, la tasa de natalidad sigue siendo muy baja, poniendo en peligro el reemplazo generacional en España, lo que provocará dificultades para garantizar el Estado del Bienestar y el Sistema Público de Pensiones. La mortalidad aumenta debido al envejecimiento progresivo de la población, aunque es cierto que la esperanza de vida crece, situando a España entre los primeros países del mundo.
España se divide en 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas, y a su vez se divide en 50 provincias.
La evolución de la población a lo largo de la historia se estudia mediante el análisis de modelos o regímenes demográficos. Los regímenes demográficos se centrarán en el balance entre natalidad y mortalidad, dando lugar al conocido como modelo de transición demográfica que consta de tres fases o modelos.
El régimen demográfico antiguo se caracteriza por un bajo crecimiento de la población debido a que su natalidad es muy alta, sobre el 35-40 por mil, mientras que la mortalidad también era muy alta, alrededor del 30-35 por mil, destacando la alta mortalidad infantil. Las causas de la natalidad se centraban en la falta de métodos anticonceptivos y la necesidad de descendencia para el trabajo fundamentalmente, mientras que las causas de la mortalidad se encontraban en las continuas epidemias, hambrunas, guerras y en la falta de sanidad e higiene, por lo que la esperanza de vida era muy baja. En definitiva, hasta 1750 aproximadamente, todas las regiones del mundo se encontraban inmersas en este modelo.
El régimen demográfico de transición se caracteriza por el fuerte crecimiento de la población y se divide en dos periodos: la primera donde la natalidad se mantiene elevada, por las mismas razones ya expuestas, pero la mortalidad se reduce hasta cuotas del 10-15 por mil, debido a las mejoras de la alimentación, medicina e higiene. Por lo tanto se produce una explosión demográfica. La segunda fase se caracteriza por el descenso de la natalidad gracias al uso de métodos anticonceptivos y el control voluntario de la natalidad, así como el mantenimiento del descenso de la mortalidad por lo que el crecimiento de la población se ralentiza. Este modelo se produjo en los países desarrollados entre 1750 y 1950, sin embargo en los países pobres, la primera fase se produjo entre 1950 y 1075, incluso en algunas zonas aún se mantiene, gracias a la ayuda de los países ricos en materia de sanidad e higiene.
El régimen demográfico moderno se caracteriza por el estancamiento, y en algunos casos la recesión, de la población. La natalidad es muy baja por la extensión del uso de los métodos anticonceptivos, la incorporación de la mujer al mercado laboral que retrasa la edad de matrimonio y el primer hijo, el coste de la crianza de los hijos, etc. Por su parte, la mortalidad también es baja debido al desarrollo de la medicina que ha aumentado la esperanza de vida. Todo ello produce una desaceleración demográfica, incluso en algunos países desarrollados, un crecimiento vegetativo negativo. Este modelo es propio de los países desarrollados a partir de 1950, incluso algunos como China y países de América Latina se han incorporado a este modelo recientemente.
Muy relacionado con estos modelos demográficos encontramos los tipos de sociedades existentes en el mundo. Podemos diferencias tres: las sociedades tradicionales, las sociedades modernas y las sociedades posmodernas.
Las sociedades tradicionales se caracterizan porque su población es eminentemente rural y se dedica a actividades agrícolas y ganaderas, con una producción orientada a la supervivencia y una manufactura artesanal. Suelen estar gobernadas por regímenes autoritarios y personalistas donde los códigos religiosos o morales orientan el comportamiento de la población, que además tiene la comunicación entre pueblos y personas muy limitadas.
Las sociedad modernas, también conocidas como industriales o capitalistas, se caracterizan porque el sector primario pierde importancia frente al sector industrial por lo que parte de la población rural emigra a la ciudad para emplearse en las fábricas, por lo que crecen enormemente las zonas urbanas. Así pues la burguesía se consolida como clase predominante, debido a la propiedad de las industrias y empresas, por lo que se implantan regímenes políticos democráticos dominados por leyes y constituciones.
Las sociedades posmodernas surgen a finales del siglo XX y se caracterizan porque son plenamente urbanas puesto que se extienden grandes urbes y regiones metropolitanas. La economía se centra fundamentalmente en el sector servicios que ha superado al sector industrial, sobre todo los relacionados con la información, el conocimiento y la creatividad que se han convertido en el motor de la economía. Es por ello que se han convertido en la punta de lanza de la globalización, donde el mundo se interconecta por redes informáticas, sociales, económicas, políticas y culturales.
5. LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS.
Los movimientos migratorios son los desplazamientos de la población de un lugar a otro que implica un cambio de residencia más o menos permanente. La emigración consiste en dejar el propio país o región para establecerse en otro lugar, por lo que las personas que lo realizan se les llama emigrantes. Por su parte, la inmigración supone la llegada de población al lugar de destino, por lo que las personas que llegan se les llama inmigrantes. Ambos hechos forman parte del mismo proceso, por la persona que se marcha se convierte en emigrante en su región pero inmigrante en el lugar donde se establece.
La diferencia entre el número de emigrantes y el de inmigrantes en una región constituirá el saldo migratorio, que se sumará al crecimiento vegetativo para conocer el crecimiento real de la población de un lugar determinado. Si es mayor el número de inmigrantes que de emigrantes se considera saldo positivo, mientras que al revés se considera negativo.
Las causas de las migraciones son variadas: en primer lugar por razones económicas como la falta de trabajo o las mejoras salariales entre otras; en segundo lugar por razones sociales o políticas como las persecuciones religiosas, políticas, bélicas, de discriminación étnica, etc.; y en tercer lugar por razones naturales como inundaciones, terremotos, huracanes, tsunamis, etc.
También podemos diferenciar entre dos tipos de migraciones: las interiores y las exteriores. Las migraciones interiores son las que se producen dentro de un mismo país, destacando fundamentalmente el conocido como éxodo rural, es decir la marcha de población de zonas rurales hacia zonas urbanas. En los países desarrollados este proceso se produjo en los siglos XIX y XX debido a la industrialización, tanto del campo, donde aumento el paro, como en las ciudades, que necesitaba mano de obra abundante. En los países no desarrollados este proceso se ha acelerado en las últimas décadas lo que está provocando un crecimiento incontrolado de las ciudades, que no están preparadas para ello, provocando problemas de vivienda, desempleo y pobreza.
Las migraciones exteriores son las que se producen fuera del país de origen. En la historia se han producido diferentes oleadas migratorias como la de europeos hacia América en el siglo XIX y comienzos del XX buscando mejora en las condiciones de vida; también destacamos las migraciones forzadas de africanos a América para trabajar como esclavos en las plantaciones agrícolas; y por último las migraciones chinas de finales del siglo XIX hacia Estados Unidos y otros países de Asia.
En lo referido a las migraciones en Europa, destacar el aumento del flujo migratorio entre países de la Unión Europea debido, sobre todo, a la posibilidad de mejoras salariales y oportunidades laborales, destacando Alemania como el principal punto de destino. También se ha producido desde 2015 un importante flujo migratorio de inmigrantes sirios debido al conflicto bélico de su país, dando lugar a un flujo de refugiados bastante importante, que a la vista de la evolución del conflicto, tiene una difícil solución lo que provocará un continuo aumento de los refugiados.
Por su parte, en España podemos decir que el proceso migratorio la ha convertido de un país de emigrante en un país de inmigrantes. A lo largo del siglo XX, donde la crisis de 1929 afectó sobremanera, más la Guerra Civil y la dura posguerra, provocarían un continuo flujo de emigrantes por razones económicas y políticas. Los destinos serán fundamentalmente los países latinoamericanos, sobre todo Argentina y México, y europeos, como Francia, Alemania y Suiza, estos sobre todo a partir de la década de 1960. También a partir de esa década se producirá una importante emigración interior desde zonas rurales, sobre todo Andalucía y Extremadura, hacia zonas industrializadas como Madrid, País Vasco, Cataluña o la costa levantina.
Esta tendencia cambiaría a partir de la década de 1990 donde España se convirtió en un país de receptor de emigrantes, siendo unos de los países con mayor tasa de inmigración, destacando emigrantes de América Latina y el norte de África. Sin embargo, desde la crisis económica de 2008 este proceso se ha reducido progresivamente.
En lo referido a la emigración andaluza podemos decir que esta fue trascendental en la segunda mitad del siglo XX donde gran parte de la población andaluza emigró hacia zonas muy desarrolladas económicamente. Esta emigración se produjo hacia dos zonas fundamentales: las zonas desarrolladas de España como Madrid, Cataluña o el País Vasco; y hacia Europa, países como Alemania, Suiza y Francia. En cuanto a la inmigración podemos establecer dos grupos principales: por un lado los jubilados europeos que se trasladan a Andalucía debido a su clima benigno y su calidad de vida; y por otro lado a la población inmigrante por causas laborales destacando a población procedente de Europa del Este, sobre todo rumanos, América Latina, como colombianos y argentinos, África, sobre todo marroquíes, y Asiáticos, donde destacan los chinos. Esta tendencia se ha visto frenada desde la crisis económica de 2008.
En cuanto a las consecuencias de las migraciones debemos diferenciar entre dos aspectos: consecuencias para las áreas de salida y consecuencias para las áreas de llegada.
Para las áreas de salida diferenciamos entre consecuencias positivas como la bajada del desempleo porque la población que suele emigrar es población en edad de trabajar; y la entrada de dinero, también llamadas remesas, que los emigrantes suelen enviar a sus familiares en sus lugares de origen. En cuanto a los efectos negativos destacamos la pérdida de población joven, lo que dificulta la capacidad de modernizarse de estos lugares; el cambio en la estructura por sexo pues suelen emigrar más hombres que mujeres; la pérdida de trabajadores cualificados que son las que tienen más posibilidades de éxito en la inmigración; y los problemas de desarraigo puesto que los emigrantes suelen ser padres jóvenes que provocan que sus familias se rompan.
Para las áreas de llegada también diferenciaremos entre efectos positivos y negativos. Entre los positivos destacaremos el rejuvenecimiento y aumento de la población, además del aumento de la natalidad en zonas con tasas muy bajas; el aumento de la riqueza puesto que los inmigrantes contribuyen al crecimiento económico con su trabajo y el pago de impuestos; y el enriquecimiento cultural al recibir a población con costumbres y tradiciones diferentes. En cuanto a los efectos negativos destacaremos los problemas de adaptación, dando lugar a la formación de barrios marginales que ayudan al desarrollo de actitudes xenófobas y racistas; y al desarrollo de redes mafiosas de tráfico de inmigrantes que los explotan y los llevan a situaciones de marginalidad.
UNIDAD 14.- LA CRISIS DEL BLOQUE COMUNISTA
1.- LA DESESTALINIZACIÓN
En 1953 murió Stalin. Inmediatamente después de su fallecimiento se abrió en la Unión Soviética un proceso de sucesión complicado ya que desde los años treinta el dictador había dirigido el país con mano de hierro.
1.1.- El XX Congreso del PCUS
Al morir, Stalin fue sustituido por Nikita Kruschev. En febrero de 1956 se celebró el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), el primero tras la muerte del dictador.
En la clausura, Kruschev pronunció su discurso secreto (solo parcialmente difundido), que tituló “Acerca del culto a la personalidad y sus consecuencias” y en el que denunciaba las purgas estalinistas y el carácter personalista que había adquirido la acción de gobierno de Stalin.
Este hecho marcó el comienzo de la desestalinización, un proceso que supuso la desaparición del culto personalista a Stalin y el desmantelamiento del sistema de gulags, con la consiguiente liberación de miles de presos políticos.
1.2.- La política de Kruschev
Este inició un proceso de reformas dentro de la URSS que trataron de mejorar las condiciones de vida de la población mediante el impulso de la industria de bienes de consumo y la mejora de la producción agrícola; para ello, flexibilizó el rígido sistema de planificación económica.
La desestalinización tuvo también repercusiones para los países aliados a Moscú y en el movimiento comunista mundial.
Las relaciones entre los dos bloques entraron en una nueva era, la coexistencia pacífica, definida por la competencia entre los dos sistemas, el capitalismo y el comunismo, pero descartando el enfrentamiento entre ellos.
Para los partidos comunistas de Europa Occidental, la desestalinzación permitió el inicio de una nueva política más independiente de Moscú.
En la Europa del Este, la desestalinización fue interpretada como un síntoma aperturista, que alentó las demandas de una mayor autonomía y liberalización de los regímenes comunistas.
No obstante, pronto quedaron claros los límites del proceso reformista, tanto en la política interior como en la exterior. Las resistencias de la nomenklatura, esto es, los cuadros dirigentes del partido y del Estado, a transformar el modelo soviético se impusieron y las reformas se vieron frenadas.
1.3.- La era de Breznev
Pese al buen grado con que fueron cogidas en Occidente, en el PCUS las políticas de Kruschev se veían como un síntoma de debilidad frente al capitalismo.
El desenlace de la crisis de los misiles en Cuba se interpretó como una derrota frente a Estados Unidos, y los malos resultados de las medidas económicas adoptadas para flexibilizar el sistema de economía planificada acabaron de debilitar el impulso reformista. Además, se temía que la desestalinización desencadenase un proceso de rebeldía en los países comunistas, y en ese sentido las revueltas de Berlín de 1953 o de Polonia y Hungría en 1956 dispararon todas las alarmas en dirección comunista.
Como consecuencia, en el Politburó destituyó de forma irregular a Kruschev. Su sucesor, Leónidas Breznev, quien estaría al mando de la Unión Soviética durante dos décadas, llevó a cabo una vuelta al inmovilismo y a la ortodoxia comunista que venía definida por las siguientes característica:
2.- LAS DEMOCRACIAS POPULARES
Frente a los partidos socialistas o socialdemócratas del mundo occidental, los países comunistas controlados por la Unión Soviética dieron lugar a sistemas totalitarios conocidos como democracias populares o regímenes de socialismo real.
2.1.- Los rasgos de las democracias populares
Tras la Segunda Guerra Mundial, los países de Europa del Este quedaron bajo la órbita soviética, y en muchos de ellos Moscú consiguió implantar regímenes satélites que presentaban los siguientes rasgos comunes:
2.2.- La evolución de los países del Este.
Hasta la década de 1990, la mayoría de los países de Europa del Este eran gobernados por regímenes comunistas, bien siguiendo los dictados de Moscú, bien planteando modelos disidentes pero inspirados en el estalinismo.
PAISES FIELES A MOSCÚ
PAÍSES DISIDENTES DE MOSCÚ.
3.- LA DISIDENCIA INTERNA
Europa del Este quedó sometida al control soviético, lo cual no impedía que hubiera movimientos de protesta. Las revueltas de Berlín oriental en 1953 y de Polonia y Hungría en 1956 fueron manifestaciones de ese descontento.
Pero tanto Moscú como los dirigentes comunistas de esos países negaban a la población las reformas que se les exigía. El estancamiento, la ineficiencia económica y la represión interna se convirtieron en las señas de identidad de unas burocracias cada vez más envejecidas.
3.1.- La Yugoslavia de Tito.
Cuando los nazis ocuparon Yugoslavia, los partisanos comunistas, dirigidos por Josip Broz, Tito, iniciaron una dura guerra de guerrillas que les otorgó un enorme prestigio en el país; al concluir la guerra estuvieron en disposición de formar gobierno y convertir a Yugoslavia en la única república socialista europea con la que la Unión Soviética mantuvo cierta distancia. Se configuró así una vía yugoslava al socialismo marcada por los siguientes rasgos:
Desde esa posición autónoma se opuso a la invasión de Hungría en 1956 y a la de Checoslovaquia en 1968 e inició un acercamiento hacia Occidente, sobre todo en materia de intercambios comerciales.
3.2.- La oposición en Checoslovaquia.
Tras el golpe de Estado de 1948, llevado a cabo por los comunistas fieles a la Unión Soviética, y las purgas contra los dirigentes comunistas que habían dirigido la lucha contra el nazismo (el proceso Slansky), en Checoslovaquia se implantó un Gobierno dependiente de Moscú.
En 1957, Antonin Novotny fue nombrado presidente y trató de contrarrestar la impopularidad del régimen con tímidas reformas, como la destitución de los dirigentes comunistas más afines a la políticas soviéticas y la amnistía que permitió la rehabilitación de la figura de Slansky.
En enero de 1968, Alexander Dubcek fue elegido líder del Partido Comunista. Su nombramiento significó el triunfo del reformismo, al iniciar un proceso de democratización conocido como socialismo de rostro humano.
En abril se eliminó la censura de prensa y radio, se reconocieron el derecho de la huelga, la libertad de movimientos de las personas y el pluralismo político, y se pusieron en marcha una serie de medidas descentralizadoras de la economía y la administración. Fue la llamada Primavera de Praga.
Sus políticas se recibieron con recelo en Polonia y la República Democrática Alemana, que temían el contagio de lo que ocurría en Checoslovaquia, y provocaron la reacción de Moscú.
La noche del 21 de agosto de 1968, tropas soviéticas, polacas, alemanas, húngaras y búlgaras ocuparon Checoslovaquia. La resistencia popular fue vencida rápidamente por los tanques soviéticos y Dubcek fue sustituido por Gustav Husak, quien se mantendría en el poder hasta 1989 como hombre de confianza de Moscú.
Lo ocurrido en Praga fue el mejor exponente de la doctrina Breznev, que decretaba el control absoluto de los países de Europa del Este. Para los comunistas occidentales, la reacción de Moscú supuso la ruptura de la Unión Soviética y la creación del eurocomunismo, doctrina política surgida en Europa Occidental en la década de 1970 que rechazaba la tutela de la Unión Soviética y asumía la vía parlamentaria como método político legítimo.
A pesar de ello, la disidencia permaneció activa. En 1977 se redactó la Carta 77, un documento que reclamaba el respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que fue firmada por numerosos intelectuales, entre ellos por Václav Havel, que fue el primer presidente checo cuando se restableció la democracia.
3.3.- La oposición en Polonia
Polonia había rechaza el comunismo en la posguerra, pero fue sometida a la fuerza al modelo soviético. Su primer dirigente comunista, Wladyslaw Gomulka, se opuso a las medidas políticas y económicas de Stalin, por lo que fue encarcelado –y más tarde rehabilitado- por Kruschev como símbolo de la desestalinización.
En la década de 1960 se produjeron revueltas de trabajadores, estudiantes e intelectuales. En el año 1956, la presión llevo al poder a Gomulka, cuyas reformas lograron apaciguar la situación.
En los años siguientes, el descontento retornó debido al deterioro de la situación económica, lo que en 1980 dio lugar a la creación del sindicato Solidaridad, cuyo líder, Lech Walesa, había demostrado gran capacidad de convocatoria en los astilleros de Gdansk y en las cuencas mineras.
El papel de la Iglesia católica resultó trascendental, especialmente desde 1978, con la llegada a la cúspide del Vaticano de Karol Wojtyla como el nuevo papa Juan Pablo II, quien siempre se mostró combativo contra el comunismo.
La respuesta soviética fue imponer como máximo dirigente del país al general Wojciech Jaruzelski, quien ilegalizó Solidaridad y declaró la ley marcial. No obstante, el sindicato siguió operando en la clandestinidad, desestabilizando la dictadura comunista hasta su derrocamiento final en 1989.
4.- LA CRISIS SOVIÉTICA: LA PERESTROIKA.
4.1.- La caída de la gerontocracia.
La política de Breznev de “estabilidad de cuadros” permitió que el grupo dirigente envejeciera junto, mientras que los problemas fundamentales no recibían la atención adecuada, tales como la tasa de crecimiento económico, el empeoramiento de la contaminación ambiental y el aumento del alcoholismo y de la corrupción.
La muerte de Breznev en 1982 llevó al poder a Andropov, quién trató de revitalizar la economía y hacer frente a la corrupción, pero su muerte en 1984 le impidió llevar a cabo su política reformista. Le sucede Chernienko, quién trató de seguir la política iniciada por Andropov, pero su muerte en 1985 tampoco le permitió acabarla.
La muerte en dos años de dos Secretarios Generales del PCUS provocó una regeneración en los cuadros dirigentes del Partido que llevó a la Secretaría General a Mihail Gorbachov.
4.2.- Gorbachov y la perestroika.
La Perestroika se trata de un proceso de reformas iniciadas encaminadas a modernizar los aspectos económicos, sociales y culturales de la URSS. Con la Perestroika se abre una era de movimiento hacia la libertad con una mayor participación de los ciudadanos y mayor transparencia en la gestión (glasnost).
El proceso surgió de la necesidad urgente de acometer reformas de tipo económico dada la situación desastrosa de la economía soviética producida, entre otros muchos desajustes, por el desequilibrio de los distintos sectores industriales. En definitiva, la Perestroika se define como una reorganización política, una reestructuración económica, a partir de la transparencia informativa o glasnost.
Así pues la era Gorbachov estará marcada por la perestroika y la dividimos en tres fases:
–Primera fase o fase continuista (1985- mediados de 1987): se caracteriza en política exterior por el desbloqueo de las negociaciones sobre el control del armamento. En economía por la continuidad en las reformas de Andropov, encaminadas a resolver algunos problemas crónicos de la sociedad como el alcoholismo, la corrupción o el absentismo laboral. A nivel social destaca el término glasnost como lema cultural para ampliar la posibilidad de debatir sobre los temas más diversos.
-Segunda fase (mediados de 1987- verano de 1990): en economía se centra en cuatro leyes:
-Ley sobre la actividad laboral individual.
-Ley de Empresas, decreta la autofinanciación de estas y el recorte, incluso la suspensión de las subvenciones estatales.
-Ley de Propiedad Individual, se autoriza la propiedad individual sobre los bienes y medios de producción, aunque no la hereditariedad.
-Ley de cooperativas.
En política se reforma la Constitución en marzo de 1990, concretamente el articulo 6, poniendo fin al histórico monopolio político del PCUS, y el articulo 127 imponiendo la Presidencia del Estado sobre el Partido, pues asume nuevos poderes.
-Tercera fase o descomposición (julio de 1990- agosto 1991). Está marcada por la lucha interna entre renovadores y ortodoxos dentro del partido, lo que obliga a los primeros a abandonar el partido estableciendo nuevas fuerzas políticas. Ante este aspecto, Gorbachov se ve obligado a apoyarse en los sectores más conservadores.
Sin embargo la desastrosa situación de la economía, el ascenso de nuevas fuerzas y personajes políticos, como Boris Yeltsin, y el resurgir de los movimientos nacionalistas provoca que Gorbachov de un giro más radical a sus reformas. Se renegocia el Tratado de la Unión, con condiciones más ventajosas para los intereses nacionalistas, y se pone en marcha un nuevo plan económico, el Plan Chatalin, aprobado por organismos oficiales y destinado a implantar una economía de mercado, y se introducen reformas ideológicas abandonando la senda del marxismo-leninismo. Estas reformas, consideradas abusivas por los conservadores, e insuficientes por los renovadores, dejan a Gorbachov en una situación crítica, sin apoyos políticos, y sin apoyo popular, pues las reformas económicas habían aumentado del déficit público y la inflación.
Por si fuera poco las elecciones a parlamentos republicanos y soviets locales de febrero de 1990, terminaron de demostrar el declive del Partido, ya que fueron ganadas por candidatos no oficialistas del partido, e incluso en algunas repúblicas por candidatos independentistas.
Con este panorama, la posición de Gorbachov se hizo más difícil ya que tanto comunistas ortodoxos como los renovadores le acusaban de no saber hacer frente a los males del país e incluso contribuir a agravarlos. Esta situación de descontrol hizo que los sectores ortodoxos del partido creyeran que era la situación idónea para que mediante el uso de la fuerza se apartara del poder a Gorbachov, a través del fallido golpe de Estado de agosto de 1991.
El fracaso de este provoca la cadena de acontecimientos que acabarán con la dimisión de Gorbachov como Secretario General del PCUS del 25/12/1991 y la posterior desintegración de la URSS, con la posterior formación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y la independencia de las repúblicas bálticas.
En cuanto a la valoración de la perestroika resulta compleja debido a la cercanía de los acontecimientos. Si bien existen diferentes líneas historiográficas:
-Se trata de un proceso reformista sin intención de cambiar el modelo político-económico.
-Se trata de una intención de evolucionar hacia la democracia parlamentaria y la economía de mercado.
Si bien la necesidad de contar con todos los apoyos posibles y despertar el menor número posible de reacciones adversas, provocó que, en la práctica, durante mucho tiempo se alternaran los dos proyectos y, como consecuencia, entrara en una callejón sin salida que se reflejó en el golpe de estado de 1991 que desembocó en la definitiva desintegración de la URSS, y en consecuencia el final de la experiencia socialista iniciada en 1917 y que durante más de medio siglo lideró al Bloque comunista frente al Occidental.
5.- LA DEMOCRATIZACIÓN DE LA EUROPA DEL ESTE
El aperturismo político promovido por Gorbachov contagió al resto de los países de la Europa del Este, adonde los vientos de cambio trajeron una rápida transición hacia regímenes parlamentarios y capitalistas, así como hacia su integración en la OTAN y en la Unión Europea.
5.1.- La caída del Muro de Berlín y la unificación de Alemania.
En 1989 se abrieron las fronteras entre Hungría y Austria, lo que aprovecharon muchos alemanes orientales para huir de su país. En este contexto, se intensificaron las protestas contra el régimen socialista de Erich Honecker, que terminó presentando su dimisión.
Este hecho precipitó los acontecimientos. El 10 de noviembre de 1989 se abrió el muro que separaba los dos sectores de Berlín y que durante décadas había simbolizado la división de Europa. La imagen escenificó el fin del sistema bipolar surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
Al año siguiente se produjo la reunificación de Alemania. El proceso, que despertó un enorme entusiasmo, fue dirigido por el canciller de la República Federal de Alemania, Helmut Kolh.
5.2.- El fin del socialismo en la Europa Oriental.
Tras la desaparición del comunismo en Hungría y Alemania Oriental, el resto de los países de la Europa del Este fueron desmantelando sus respectivos regímenes socialistas. En algunos casos, se hizo de forma pacífica:
Por el contrario, en otros países la transición desde el comunismo fue más compleja. Así, en Rumanía, las resistencias del dictador Nicolae Ceaucescu terminaron provocando una revuelta popular que lo derrocó y lo condenó a muerte.
5.3.- La desintegración de Yugoslavia.
Tras la muerte de Tito en 1980 comenzaron a manifestarse las diferencias entre las repúblicas yugoslavas. Con la desaparición del bloque comunista a partir de 1989 se inició un proceso de desintegración del Estado yugoslavo, cuyo proceso fue dramático puesto que se llevó a cabo a través de varios conflictos bélicos, las Guerras Balcánicas entre 1991 y 1999.
Los conflictos se iniciaron cuando Eslovenia y Croacia, las repúblicas más ricas y desarrolladas, declararon su independencia en 1991 tras haber celebrado las primeras elecciones libres el año anterior. En Macedonia también se proclamó la independencia en 1991.
A la emancipación de las repúblicas federadas se oponían los serbios, que constituían la población más numerosa de Yugoslavia.
Comenzaron así las Guerras Balcánicas entre los que apoyaban las pretensiones serbias y los que respaldaban a las repúblicas que deseaban emanciparse. Serbia recibió el apoyo de Rusia a pesar de estar debilitada tras la disolución de la URSS. Eslovenia y Croacia recibieron el apoyo de Alemania.
Los enfrentamientos se produjeron en Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo.
Durante casi una década el mundo asistió a una sucesión de crueles guerras. Europa solo intervino cuando EEUU se mostró dispuesto a enviar tropas a los Balcanes. Lo sucedido demostró que el continente europeo debía reforzar no solo sus lazo económicos, sino también los diplomáticos y de defensa.
La ONU, por su parte, creó un Tribunal Penal Internacional para juzgar a los responsables de graves violaciones del derecho internacional cometidas en territorios de la antigua Yugoslavia desde 1991.
UNIDAD 13.- LA DESCOLONIZACIÓN
Y EL TERCER MUNDO
Los movimientos nacionalistas en las colonias surgirán a partir de la Primera Guerra Mundial, aunque con un carácter muy moderado, y no será hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando adquieran la fuerza suficiente para llevar a cabo el proceso descolonizador.
En dicho proceso jugarán un papel principal las dos potencias mundiales, EE.UU. y la URSS, que favorecerán los procesos de independencia en Asia y África , pues la falta de imperios coloniales de ambas potencias, provocará la necesidad de países independientes donde extender su influencia, conformando cada una su área de influencia en un mundo dividido en dos bloques antagónicos.
Por lo tanto, el proceso de descolonización de la segunda mitad del siglo XX será una de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo la independencia de estos países no fue nunca efectiva, pues pronto se impusieron fórmulas de dominación económica y política, dando lugar al fenómeno conocido como NEOCOLONIALISMO.
2.1. Factores internos.
En lo referido a los factores internos que favorecieron el proceso de descolonización cabe destacar los factores de tipo económico, debido a las políticas metropolitanas durante los conflictos mundiales, que supuso en las colonias el fin de las economías de subsistencia y la entrada en una economía de mercado, aunque en condiciones de desigualdad respecto a las metrópolis.
Otros factores a destacar son los factores demográficos y sociales, pues el crecimiento de la población en las colonias fue bastante importante, favorecido por un descenso de la mortalidad, gracias a la medicina europea, y a un mantenimiento en la natalidad. Este crecimiento demográfico tuvo su influencia en el auge urbano, favorecido por los nuevos resortes económicos, dando lugar a una burguesía indígena que será la que fomente los movimientos nacionalistas e independentistas.
Y por último destacar los factores culturales, pues el proceso de aculturación llevado a cabo por las metrópolis en las colonias, removieron las bases culturales de estas. Este cambio cultural favorecerá la aparición de movimientos nacionalistas en las colonias. Estos estaban imbuidos de un fuerte carácter “antioccidental”, y en algunos países como India venerarán un reflorecimiento de sus culturas ancestrales. Sin embargo, la evolución de estos movimientos nacionalistas darán lugar a dos tendencias ideológicas, que posteriormente se plasmarán en dos tipos de regímenes políticos: un nacionalismo liberal, de carácter moderado, y un nacionalismo popular, de orientación marxista y revolucionario.
2.2. Factores externos.
El primer factor externo a tener en cuenta sobre la descolonización será las consecuencias de las dos guerras mundiales, donde las potencias europeas perderán la hegemonía económica y política, además de su prestigio, sobre todo tras la expansión japonesa en la Segunda Guerra Mundial, lo que avivará las actuaciones de los movimientos nacionalistas en las colonias, sobre todo de las guerrillas comunistas.
Otro factor a destacar será la actuación de los organismos internacionales. Tras la Gran Guerra, la Sociedad de Naciones se hará cargo de las colonias alemanas y turcas que entregará a las potencias europeas en forma de mandatos con el objetivo de favorecer la progresiva consecución de la independencia política de estas colonias. Y, sobre todo, el papel de la ONU a partir de 1945, que influenciada por los intereses de EE.UU. y la URSS, como hemos visto anteriormente, abogará por la descolonización, como vemos en el texto de la Carta de las Naciones Unidas en 1945, la Declaración sobre países y territorios coloniales en 1960, o la Resolución del Consejo de Seguridad sobre las colonias en 1970.
Y para finalizar los factores externos destacar la solidaridad entre los países coloniales, plasmada en dos movimientos: la Liga Árabe y la Conferencia de Bandung con el Movimiento de Países No Alineados.
La Liga Árabe surgió en 1945, en un principio bajo auspicio británico, como movimiento aglutinador de los países de tradición musulmana de Oriente Medio y el África mediterránea. Su objetivo será la unión de los países musulmanes en búsqueda de su independencia política. Sin embargo contará con dos graves problemas: la consecución real de la independencia, debido a los intereses de las potencias en una zona geoestratégica importante, y el surgimiento del Estado de Israel en 1948, que lo llevará a un enfrentamiento continuo con los países árabes.
La Conferencia de Bandung se celebró en 1955 y aglutinó a diferentes países, sobre todo los afroasiáticos, en pro de la solidaridad y cooperación mundial entre los países subdesarrollados. Dichos países abogaban por el derecho de autodeterminación, y entre sus principios destacamos la soberanía nacional, el respeto a los derechos humanos y el rechazo a la fuerza militar. De la Conferencias surgió en 1961 el Movimiento de Países No Alineados, cuyos líderes fueron Tito, Nasser y Nehru. Este movimiento surgió como alternativa a los dos bloques sobre los que giraba la política internacional, configurándose la denominación de “Tercer Mundo”. Su repercusión política fue escasa, aunque su influencia en el campo de las mentalidades fue enorme. Su última reunión se produjo en 1995.
3.1. La descolonización de Oriente Próximo.
La descolonización de Oriente Próximo está marcada por tres fuertes condicionantes antes de la Primera Guerra Mundial: en primer lugar, la unidad de los países árabes en torno a la religión islámica como nexo de unión; en segundo lugar, la inexistencia de países independientes, pues la zona estaba controlada por tres grandes Imperios: el británico, el turco y el persa: y en último lugar, la importancia geoestratégica de la zona, pues era el puente hacia el Índico desde el canal de Suez.
En cuanto a la evolución histórica de la zona, como hemos dicho los mandatos de la SDN sobre las colonias turcas, controladas por Gran Bretaña, favorecieron la aparición de gobiernos autónomos, controlados por occidente, en los países de la zona. Esta autonomía llevará a la independencia tras la Segunda Guerra Mundial, dando lugar a dos tipos de regímenes: las monarquías tradicionales, apoyadas por el bloque occidental, como Arabia Saudí, Kuwait o Emiratos Árabes Unidos, y la aparición de regímenes populares de carácter socializante como Irak, Yemen o Siria.
El paradigma de este último tipo será Egipto, donde en 1952 el Movimiento de Oficiales Libres derrocará la monarquía del rey Faruk y llevará al poder a Gamal Abdel Nasser. Nasser era un declarado panarabista lo que le llevará al enfrentamiento continuo con Israel. El apoyo a Israel de EE.UU. acercará a Nasser hacia la órbita soviética iniciando una política económica socializante, cuyo culmen será la nacionalización del canal de Suez en 1956. Este hecho lo llevará al enfrentamiento con Francia y Gran Bretaña, apoyado por Israel, que vencen a Egipto en 1956. Sin embargo el apoyo a Egipto de EE.UU. en la ONU, conseguirá de esta una declaración condenando la agresión, por lo que Nasser salía victorioso en el campo diplomático, convirtiéndose en líder del mundo árabe.
Sin embargo el principal problema de la zona será la creación del estado de Israel. El origen del enfrentamiento árabe-israelí está en los movimientos migratorios de población judía a Palestina durante el mandato de Gran Bretaña a partir de 1918, gracias a las promesas británicas a los sionistas en la Declaración de Balfour en 1917 sobre la futura creación de un estado judío en Palestina. Sin embargo, la necesidad de apoyos entre los países árabes por parte de Gran Bretaña paralizaron continuamente las peticiones judías.
Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. y la ONU, movidas por las corrientes a favor del pueblo judío tras el holocausto, permitieron la creación del estado de Israel. La ONU creó un comité especial para el asunto cuya resolución dictó la división de Palestina en dos estados: uno judío y otro árabe, siendo Jerusalén declarada como zona internacional, hecho que los judíos aceptaron y los árabes no.
Tras el final del mandato inglés, el 15 de mayo de 1948 nacía el estado de Israel con David Ben Gurión como primer ministro. El conflicto árabe-israelí está marcado por cuatro grandes enfrentamientos: la guerra de 1948-49, la crisis de Suez en 1956, la Guerra de los Seis Días en 1967, y la Guerra de Yom Kippur en 1973. Los acuerdos de Camp David en 1979 permitieron el acercamiento de posturas, pues Egipto reconoció oficialmente a Israel, y esta devolvía el Sinaí, tomada en 1967.
La causa palestina se aglutinó en torno a la OLP y a su líder, Yasser Arafat, que en un primer momento optó por la vía terrorista con la Intifada, hasta su abandono en la década de los noventa, destacando los acuerdos de Madrid de 1991, donde Palestina reconocía a Israel y esta prometía devolver progresivamente los territorios ocupados, con el fin de favorecer la creación del Estado de Palestina.
3.2. La descolonización de Asia Central y Oriental.
La descolonización de Asia Central y Oriental está marcada por una serie de características: en primer lugar, la independencia se logró más tarde que en Próximo Oriente, aunque con una evolución muy rápida; en segundo lugar, destacar la postura de la URSS, frontera natural con estos territorios, a favor de la independencia de la zona con el objetivo de expandir la influencia comunista; en tercer lugar, la presencia de dos imperios milenarios que nunca fueron conquistados, como China y sobre todo Japón. Esta, tras su expansión por la zona en la Segunda Guerra Mundial favoreció el fin de la presencia europea y el camino hacia la independencia; y por último, destacar la fuerte presencia de guerrillas y partidos comunistas en la zona, que un principio surgen contra la invasión japonesa, y más tarde, apoyados por la URSS y la China de Mao, cuya revolución triunfó en 1949, se enfrentarán a las metrópolis.
En cuanto a la descolonización en Asia Central destacar el caso de India, principal bastión del imperio británico. La llegada de Gandhi al liderazgo en el Partido del Congreso, y su política de desobediencia civil y resistencia pacífica, provoca que los británicos, a través de la Ley de Gobierno de la India en 1935, instauren un régimen federal y parlamentario en la India. Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, los británicos optan por la vía independentista, intentando evitar la división del país. Pero el enfrentamiento continuo entre el Partido del Congreso y las facciones musulmanas provocaron que en 1947 surjan dos nuevos estados: India y Pakistán, enfrentados hasta la actualidad por Cachemira, conflicto que en 1971 favorecerá la aparición de un nuevo estado, Bangladesh.
Por su parte, en 1948 Gran Bretaña otorgará la independencia a Ceilán y Birmania, apareciendo dos nuevos países: Sri Lanka y Myanmar.
En cuanto a la descolonización en Asia Oriental está marcada por la expansión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, que provocará la aparición de guerrillas comunistas, cuyo protagonismo durante la descolonización será fundamental.
En 1946 Filipinas logra su independencia de EE.UU., la cual apoyará al gobierno filipino en la derrota de las guerrillas comunistas.
Uno de los hechos más destacados del proceso de descolonización en Asia Central será el conflicto de Corea. En 1950 el régimen comunista del norte invade a su vecino del sur, provocando la intervención de la ONU. Los cascos azules, dirigidos por EE.UU. repelen la invasión y toman Corea del Norte hasta la frontera China. Sin embargo el apoyo chino a Corea del Norte hará retroceder a los cascos azules. El conflicto se soluciona con los acuerdos de Punmanjon en 1953.
En Indonesia, donde el Partido Nacional Indonesio estaba liderado por Sukarno desde 1927, Holanda era reacia a conceder la independencia. Pero el apoyo de Sukarno a los holandeses en la derrota de las guerrillas comunistas, y la presión de EE.UU. a Holanda provocará que esta conceda la independencia en 1949.
En Malasia sucedió algo parecido a Indonesia, pues el apoyo de los malayos a británicos para acabar con la guerrilla comunista favorecerá la concesión de la independencia, conseguida en 1957.
El paradigma de esta zona será Indochina, donde los franceses se negaron a conceder la independencia, iniciándose el conflicto con el Viet Minh de Ho Chi Minh, en la conocida como Guerra de Indochina entre 1945 y 1954, que finalizó tras la derrota francesa en Bien Dien Phu. Los acuerdos de Ginebra de 1954 dieron lugar a la aparición de cuatro estados: Laos, Camboya, Vietnam del Norte, apoyada por China, y Vietnam del Sur, apoyada por EE.UU.
Sin embargo, la ayuda continua de Ho Chi Minh a los comunistas del sur provocará la intervención de EE.UU. dando lugar a la Guerra de Vietnam entre 1965 y 1975, que se convirtió en la primera derrota militar en la historia de EE.UU., y la desaparición del Vietnam del Sur, creándose el estado de Vietnam.
La descolonización de África está marcada por una serie de características: en primer lugar, la ausencia de países independientes, sólo Egipto, Etiopia y Liberia; en segundo lugar, la falta de una estructura administrativa por debajo de la colonial, esta si existía en los países árabes del norte de África, lo que explicará que fueran estos los primeros en alcanzar la independencia; y por último, la resistencia a la independencia en aquellas zonas con importantes focos de población blanca.
En lo referido a la descolonización en el África mediterránea, en primer lugar destacar la independencia de Túnez, tras su acuerdo con Francia en 1956, y de Marruecos, tras su acuerdo con España en 1956, que en 1969 cederá Ifni y en 1975 el Sahara. En 1951 Libia alcanzará su independencia, instaurándose un régimen dominado por Gadafi, marcado por su antiamericanismo y por ser el principal foco de terrorismo internacional.
El caso más destacado será la independencia de Argelia, donde la importancia colonia de población francesa se opondrá a desprenderse del poder, aglutinándose en la Organización del Ejército Secreto. Por su parte, los movimientos nacionalistas argelinos se aglutinarán en torno al Frente Nacional de Liberación. Ambas organizaciones iniciarán un conflicto armado que dio lugar a la caída de la IV República Francesa. Ya con la V República, De Gaulle conseguirá someter a la Organización del Ejército Secreto, y tras los tratados de Evians en 1962 Argelia se convierte en una república laica y socialista.
En lo referido a la descolonización del África Negra, destacar tres movimientos descolonizadores: en las posesiones británicas, en las posesiones belgas y en las posesiones portuguesas.
En las posesiones británicas, el gobierno metropolitano optó por una fórmula de concesión progresiva de competencias a los gobiernos autónomos hasta la consecución de gobiernos capaces de autogestionar sus propios territorios. Es por ellos que en la década de los sesenta asistimos a las independencias de Togo, Tanzania, Nigeria, Sierra Leona, Gambia o Kenia.
Caso a parte serán las posesiones de África del Sur donde Rodesia era independiente desde 1954 y Sudáfrica desde 1910. En estos países la población blanca apartó a la población negra del poder a través del “apartheid”. En Rodesia, la abolición del “apartheid” se produjo en 1980, dando lugar al cambio de nombre del país por el de Zimbawe. En Sudáfrica, la represión continua contra el Congreso Nacional Africano (Nelson Mandela estuvo en prisión 27 años) no cesó hasta 1990 cuando fue abolido el “apartheid” y Nelson Mandela fue elegido presidente.
Por su parte, en el Congo Belga, el crecimiento económico de esta colonia favoreció la aparición de una burguesía nativa que integró los movimientos nacionalistas, destacando la figura de Patrice Lumumba. La conflictividad social en el país provocó que en 1960 el Congo alcanzara su independencia, convirtiéndose en 1971 en Zaire.
Y por último, las colonias portuguesas asistieron a la negativa del régimen dictatorial de Zalazar a procurarle su independencia. Este hecho fomentó la aparición de guerrillas en las colonias, dando lugar a la Guerra Colonial. La Revolución de los Claveles en 1974 provocó la caída del régimen y la llegada de la independencia de naciones como Guinea Bissau, Mozambique y Angola.
5.- EL TERCER MUNDO
5.1.- Definición de Tercer Mundo
Podemos definirlo como el conjunto de países subdesarrollados de Asia, África y América Latina.
La característica principal de todos los países que pertenecen al Tercer Mundo es el subdesarrollo económico y social, encontrándose la causa subdesarrollo en el colonialismo de los siglos XIX y XX ya que todos estos territorios establecieron una relación de trato desigual respecto a la metrópoli. Este hecho les ha llevado a un atraso económico y social que los envuelve en una espiral de la que es muy difícil salir, por no decir imposible, ya que cada vez más es más acentuado el subdesarrollo y las diferencias con los países desarrollados.
El término “Tercer Mundo” nació con connotaciones políticas, pues que fue una vía político alternativa a la Guerra Fría con el Movimiento Países No Alineados, a los cuales se sumaron la mayoría de los países del actual Tercer Mundo. Con el fin de la Guerra Fría y el Movimiento de los Países No Alineados, el término Tercer Mundo pasó a tener las actuales connotaciones económicas.
5.2.- Problemas del Tercer Mundo
Estos son variados y los podemos analizar desde distintos puntos de vista. El primero sería el bajo índice de desarrollo humano, lo que supone la principal diferencia con los países desarrollados. Esta diferencia posteriormente se plasmarán en las relaciones políticas de dominación-dependencia que se establecen entre los países del Tercer Mundo y del Primer Mundo. El segundo será el alto crecimiento demográfico, todo ello debido a un brusco descenso mortalidad, por la llegada de modernas prácticas sanitarias y mejoras en la alimentación y la higiene, y sobre todo a una alta natalidad, puesto que el uso de métodos anticonceptivos todavía está mal considerado debido a factores culturales. Este alto crecimiento demográfico supone un importante freno al desarrollo económico porque las economías de estos países no están preparadas para soportar una carga de población tan alta, por ello es común el uso de la emigración como medio para un desarrollo del porvenir de la población. El tercero será la dependencia excesiva de un producto o recurso natural, lo que ha transformado la base de la economía en una economía de exportación. Este hecho plantea un grave problema como es la dependencia mercados internacionales, por ello hablamos de relaciones de dominación-dependencia. El cuarto será la subalimentación cuyo origen se encuentra en el cambio de una economía de subsistencia por una economía de exportación. La orientación sistemática de la economía hacia un producto provocará la falta de recursos básico, lo que unido a la superpoblación favorecerá la aparición del hambre. El quinto será el crecimiento deuda externa, debido a un intento de modernización económica en base a créditos aportados por el mundo desarrollado. Este hecho les hará entrar en una espiral de necesidad continua de créditos para pagar la deuda externa lo que favorecerá el aumento de dependencia con la economía internacional. Este hecho supondrá incluso la interferencia política del mundo desarrollado, puesto que este velará porque los gobiernos mantengan y respeten la deuda externa, incluso interviniendo en caso de que algún gobierno subdesarrollado intente atacar los intereses económicos de los países desarrollados. El último serán los problemas medioambientales, puesto que la necesidad de recursos naturales para intentar un desarrollo económico está hipotecando el futuro económico de dichos países ya que una vez acabado el recurso natural tendrán graves problemas económicos ya que no cuentan con una economía diversificada.
UNIDAD 12.- EL MUNDO BIPOLAR: LA GUERRA FRÍA
1.- La organización de la paz. La ONU
Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, el orden internacional preexistente a esta estaba destruido, por lo que era imperante diseñar un nuevo orden, el cual fue diseñado por las potencias vencedoras en el conflicto, Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña, a través de una serie de conferencias:
Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, a diferencias del primer conflicto mundial, no se llegaron a firmar ningún tratado de paz, puesto que el rápido estallido de la Guerra Fría imposibilitó la firma de estos.
1.1.- El orden internacional a partir de 1945.
La conflagración mundial afectó fundamentalmente a los continentes europeo y asiático, por lo que será en estos territorios donde las potencias vencedoras establecerán un nuevo marco de las relaciones internacionales, condicionadas por las diferencias entre las dos grandes potencias internacionales del momento, Estados Unidos y la URSS.
En Europa se establece una profunda división en áreas de influencia, por lo que Europa occidental quedará controlada por Estados Unidos, mientras que Europa oriental quedará bajo la órbita soviética. Por lo tanto, pese a que los países europeos serán independientes políticamente, la influencia de ambas superpotencias será absoluta. Sin embargo, en el continente europeo sucederán tres casos atípicos: en primer lugar el caso griego, donde se establecerá una cruenta guerra civil entre occidentales, fundamentalmente británicos, y la guerrilla comunista, la que finalmente será aniquilada. En segundo lugar encontramos a Yugoslavia, la que a pesar de ser liberada de los nazis por las fuerzas británicas, la importancia de la guerrilla comunista durante la ocupación alemana dará como resultado la implantación del régimen comunista de Tito. Y por último está el caso de España, donde el régimen de Franco quedará aislado internacionalmente.
En Asia, donde la invasión japonesa favoreció la aparición de guerrillas de liberación que pronto se alinearon en el bloque comunista, la derrota de Japón, a manos de Estados Unidos, provocó que el imperio nipón quedará bajo protectorado norteamericano, a lo que hay que unir las pérdidas territoriales a manos de China, quién recibirá Taiwan y Manchuria, la URSS que recibirá las islas Kuriles, y la península de Corea que quedará dividida en dos estados independientes: Corea del Norte y Corea del Sur, separadas por el paralelo 38. Por otra parte, en las colonias de Asia central y oriental, la pérdida de la hegemonía europea tras la derrota frente a Japón favoreció la aparición y desarrollo de movimientos independentistas, que pronto alcanzarán sus objetivos. Por su parte, el gigante chino asistirá a la reanudación de la guerra civil entre comunistas y capitalistas, hasta que en 1949 se proclame la República Popular China en el continente, y se mantenga la República Nacionalista China en Taiwan.
La aparición de nuevos países en los antiguos imperios europeos provocará que Estados Unidos y la URSS intenten controlar nuevas zonas de influencia, iniciando conflictos soterrados en todo el territorio asiático.
1.2.- La ONU.
La imposibilidad de la Sociedad de Naciones de frenar el camino hacia la Segunda Guerra Mundial provocó la aparición de una corriente a favor de crear una nueva organización encargada de velar por la paz internacional, tal y como quedó patente en la Conferencia de Yalta. Será en la Conferencia de San Francisco cuando se produzca la creación de la Organización de las Naciones Unidas.
Se trata de una organización política internacional que pretendía garantizar el cumplimiento de los acuerdos de paz y convertirse en un organismo o foro permanente de debate entre los países del mundo. El 26 de junio de 1945 se aprobó la Carta de las Naciones Unidas, iniciándose la andadura de esta nueva experiencia supranacional.
A diferencia de la Sociedad de Naciones, la ONU permitió el establecimiento de potencias hegemónicas, fundamentalmente Estados Unidos y la Unión Soviética, quedando plasmada esta hegemonía en la configuración del Consejo de Seguridad. Actualmente la ONU es el marco de funcionamiento de las relaciones internacionales, y tan solo 12 países no forman parte de ella.
En el siguiente cuadro podemos observar el organigrama de la ONU:
Entendemos por Guerra Fría al sistema de relaciones internacionales existente entre 1945 y 1991. Se caracteriza por la rivalidad entre dos superpotencias, Estados Unidos y la URSS, marcado por un modelo político, económico y social opuesto: el capitalismo y el comunismo. La rivalidad entre ambos se produjo a todos los niveles aunque nunca llegó a estallar un abiertamente un conflicto directo a escala mundial.
2.- El comienzo de la Guerra Fría. Los bloques
2.1.- Los rasgos de la Guerra Fría.
El primer rasgo característico será la desconfianza mutua entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Esta desconfianza se inició tras la Segunda Guerra Mundial y la victoria sobre los nazis. Cultural e ideológicamente opuestos, el recelo mutuo se sustentó en diferentes hechos, como el monopolio de Estados Unidos sobre la bomba atómica, o la implantación de regímenes comunistas en Europa del Este.
El segundo rasgo significativo será la rivalidad ideológica. Esta se expresó a través de la propaganda y la persecución de todo aquello que sonara al bando contrario, como por ejemplo la caza de brujas del senador McArthy en Estados Unidos, o la censura total y la represión de los kulaks de Stalin.
El tercer rasgo a destacar será el miedo colectivo a una guerra nuclear. Un conflicto abierto entre ambas superpotencias, debido a su desarrollo militar y tecnológico, supondría la destrucción de la humanidad. Este hecho frenó continuamente un enfrentamiento directo y global entre ambas potencias.
Y el último rasgo definitorio será la contención del enemigo y el equilibrio armamentístico. La estrategia de ambas potencias fue mantener el área de influencia y conservar el equilibrio armamentístico como medio de disuasión. Es por ello que el Tercer Mundo se convirtió en la zona de conflicto de ambas potencias, pues ambas intentaron extender su zona de influencia tras la caída de los imperios europeos.
2.2.- Los desencadenantes de la Guerra Fría.
El conflicto soterrado entre Estados Unidos y la Unión Soviética se iniciará entre 1946 y 1948 fruto de una serie de acontecimientos internacionales:
3.- El desarrollo de la Guerra Fría: los grandes conflictos
3.1.- La primera Guerra Fría (1948-1962).
Esta fase fue la más dura del conflicto, pues la propaganda y la carrera armamentística entre ambos bloques hacían planear un conflicto de gravísimas consecuencias.
A) LA DEFINITIVA DIVISIÓN DE EUROPA: LA CRISIS HÚNGARA.
La división del continente europeo en dos bloques se convirtió en un hecho. Por un lado, en la Europa occidental se establecieron diferentes pactos y alianzas militares para constituir un frente único a la amenaza soviética, como por ejemplo la OECE en 1948, que pasó a denominarse OCDE en 1961; la CEE en 1957 tras el Tratado de Roma; o la OTAN en 1949, que constituía una alianza militar permanente entre Europa occidental y Estados Unidos. Por otro lado, el bloque oriental en respuesta a la unión capitalista se organizó en distintos pactos económicos y militares, como el COMECON en 1949 o el Pacto de Varsovia en 1955, dando lugar al llamado “Telón de Acero”. En este bloque, tras la muerte de Stalin se produjo un cambio político en la URSS con la llegada de Kruschev. En 1956 estalla una revuelta anticomunista en Hungría, sometida brutalmente por la URSS, donde la no intervención occidental supuso el reconocimiento de hecho y la consolidación de las zonas de influencia en Europa.
B) LA CONTENCIÓN DEL COMUNISMO EN ORIENTE MEDIO: LA CRISIS DE SUEZ.
En Asia la inestabilidad fue la nota predominante en política internacional debido a los nuevos países surgido tras los movimientos descolonizadores. Estos nuevos países veían como los dos bloques intentaban atraerlos a su órbita de influencia, además muchos de los movimientos nacionalistas independizadores pronto se convirtieron en movimientos comunistas, lo que provocaba el recelo de las antiguas metrópolis europeas y de Estados Unidos. En Oriente Medio además entraban en juego diferentes factores:
C) LA CONTENCIÓN DEL COMUNISMO EN EXTREMO ORIENTE: LA GUERRA DE COREA.
En Asia Oriental la expansión del comunismo era evidente, debido a la fuerza de las guerrillas comunistas durante la invasión japonesa y a otros hechos destacados:
Para mantener los avances comunistas en Asia Oriental, Estados Unidos recurrió a las alianzas militares permanentes en el Pacífico, como el Tratado del Pacífico (ANZUS) en 1951 entre Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda; o la Organización del Tratado del Sudeste asiático (SEATO) en 1954 entre Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Francia, Filipinas, Pakistán y Tailandia.
D) LA CRISIS CUBANA.
Desde principios del siglo XIX América estuvo controlada por Estados Unidos, cuyo liderazgo aumentó con la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948, controlada por Estados Unidos.
En 1959 triunfa en Cuba la revolución de Fidel Castro que acaba con el régimen de Batista, instaurando un régimen comunista en la isla. La respuesta norteamericano fue el bloqueo comercial a Cuba, por lo que esta buscó el apoyo de la URSS.
En 1962 se produce la “crisis de los misiles” cuando la URSS colocó misiles en Cuba apuntando a Estados Unidos. Esta respondió con el bloqueo militar de la isla y amenazando con la intervención armada. El conflicto duró 13 días hasta que Kruschev retiró los misiles de Cuba a cambio de que Estados Unidos retirara los misiles de Turquía y la promesa de Kennedy de no atacar Cuba. La crisis, que tuvo al mundo en vilo por el miedo al desastre nuclear, propició el inicio de una nueva etapa marcada por la coexistencia pacífica.
3.2.- La coexistencia pacífica (1962-1975).
La coexistencia pacífica supuso el entendimiento y tolerancia por parte de los dos bloques antagónicos, favoreciendo la estabilidad internacional durante este periodo. Así se fomentó el diálogo y la tolerancia de ambos bloques debido a diferentes hechos: el primero fue la creación del teléfono rojo Moscú-Washington, creando una línea directa para solucionar posibles conflictos; el segundo fue la celebración de encuentros personales entre los líderes de ambos países, incluso haciendo visitas a los territorios nacionales del bloque contrario; y por último, la firma de acuerdos de control y limitación de armas nucleares, como los Acuerdos SALT I Y SALT II.
Sin embargo en este período se produjeron movimientos de rebeldía contra el liderazgo de la URSS y de Estados Unidos dentro de sus zonas de influencias. En el bloque comunista, la China de Mao Tse-Tung comenzó a separarse ideológicamente de Moscú, hasta que en 1964 se produjo la ruptura definitiva, propiciando el acercamiento entre China y Estados Unidos. Igualmente, en Europa Oriental aparecieron movimientos contrarios al control ejercido desde Moscú, destacando la revuelta de Checoslovaquia de 1968, suprimida por las fuerzas del Pacto de Varsovia, aunque se manifestaba las fisuras dentro del bloque comunista.
Por su parte en el bloque occidental, la Francia de De Gaulle empezó a mostrar su desacuerdo con los métodos de Estados Unidos. Este hecho provocó las protestas estudiantiles del “mayo del 68”, lo que mostraba el inicio de las desavenencias dentro del bloque capitalista. Por su parte, la derrota militar de Estados Unidos en Vietnam supuso la aparición de un régimen comunista dentro de la zona de influencia norteamericana en Asia Oriental.
3.3.- La segunda Guerra Fría (1975-1985).
A partir de 1974 una serie de revoluciones y guerras civiles desafían el poder de Estados Unidos en el mundo. En África, se establecen regímenes comunistas en Etiopía, Angola, Mozambique y Yemen del sur. En Indochina, se produce la invasión de Vietnam sobre los “jemeres rojos” de Camboya. En Centroamérica se produce la revolución sandinista en Nicaragua y la guerra civil en El Salvador; y sobre todo en Afganistán en 1978 se impuso un régimen comunista, pero los problemas internos llevaron a la URSS a invadirla en 1979. Las guerrillas, apoyadas por Estados Unidos, lograron resistir el avance soviético hasta que finalmente, la URSS, abandona Afganistán en 1985.
Además en 1979 triunfa en Irán la revolución del ayatolá Jomeini, entrando en escena un nuevo actor, el fundamentalismo islámico. En 1985 los talibanes se hacen con el poder en Afganistán hasta 2001.
La candidez norteamericana llegará a su fin en 1980, cuando es elegido presidente Ronald Reagan, con un programa nacionalista y dispuesto a devolver a Estados Unidos la hegemonía mundial, a través de una serie de medidas: la financiación de las contraguerrillas (“contras”) en América, Asia y África; la llamada “guerra de las galaxias”, un proyecto de defensa nuclear a través de un complejo sistema de misiles; y las campañas militares relámpago contra pequeños países como Granada en 1983, Libia en 1986 y Panamá en 1989.
3.4.- El final de la Guerra Fría (1985-1991).
La crisis del bloque comunista puso fin al conflicto iniciado en 1948. Esta decadencia se inicia con la llegada de Gorbachov al poder en la URSS, quien a través de su programa basado en la Perestroika y el Glasnost, fomentó el desarme. La firma de los Tratados de Washington en 1987 sobre reducción de misiles y la retirada de Afganistán y Europa del Este.
Entre 1989 y 1991 Europa del Este vivió una oleada de revueltas democráticas, con la caída del muro de Berlín en 1989 y la caída de Ceaucescu en Rumanía ese mismo año, hasta que la revolución llegó a la URSS. La victoria de Boris Yeltsin supuso la desaparición de la URSS el 25 de diciembre de 1991 y la finalización de la Guerra Fría.
UNIDAD 11.- LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
1.- Introducción
La Segunda Guerra Mundial es, en buena parte, resultado de la situación creada en el Tratado de Versalles, agravada por la Gran Depresión de los años treinta y sus consecuencias políticas (debilidad de las democracias y fortalecimiento de las dictaduras), económicas (proteccionismo, dominio más efectivo de nuevos mercados, desarrollo de industrias bélicas) e ideológicas entre regímenes fascistas, comunistas y demócratas.
La inestabilidad o provisionalidad de la alianza entre los vencedores queda claramente de manifiesto al terminar la guerra mundial: la guerra fría va a enfrentar a la URSS y Estados Unidos, al diferir ambas potencias tanto en los regímenes políticos como en el tipo de soluciones pensadas para las distintas regiones del mundo. La formación de los dos bloques y la carrera nuclear, la disminución del papel hegemónico de Europa y la aparición del Tercer Mundo tras la descolonización, son las bases del mundo hasta 1991 y la herencia de la Segunda Guerra Mundial.
2.- Causas de la Segunda Guerra Mundial
2.1. El camino hacia la guerra.
Las resoluciones adoptadas al término de la Primera Guerra Mundial en el Tratado de Versalles van a ser constantemente discutidas y replanteadas por parte de Alemania que considera muchas de ellas como injustas y excesivas. Los acuerdos tomados en la Conferencia de Locarno en 1925 parecían inaugurar una nueva etapa en las relaciones internacionales, basada en un espíritu de colaboración en pro de la pacificación. Como resultado, Alemania ingresaba en la Sociedad de Naciones.
La Gran Depresión va a modificar los planteamientos de las relaciones internacionales en la década de los treinta. El emperador japonés Hiro Hito, Hitler y Mussolini se van a enfrentar con la Sociedad de Naciones. En 1931 e Gobierno japonés decidió apoyar la intervención de su Ejército en Manchuria para defender sus intereses económicos: un año más tarde creó el estado-satélite de Manchukúo. La Sociedad de Naciones y los países occidentales, aunque no reconocieron a este nuevo Estado, acabaron aceptando los hechos consumados tras condenar la invasión.
Japón abandonó la Sociedad de Naciones en 1932 y al año siguiente Alemania tomó la misma decisión. Hitler había iniciado en este último país una política de rearme, evitando la supervisión franco-británica. Paralelamente tomaba la iniciativa en una expansión territorial que comenzó con el objetivo pangermánico de conseguir el “espacio alemán” (reincorporación del Sarre en 1935, ocupación de la Renania desmilitarizada en 1936, anexión de Austria y los Sudetes en 1938) para pasar a la conquista del lebensraum o “espacio vital” en 1939 (invasión de Checoslovaquia y Polonia).
La Italia de Mussolini inició un proceso similar en 1935: tras la conquista de Etiopía y la condena por parte de la Sociedad de Naciones, Italia decide abandonar este organismo. Con ello se aleja de Francia y Gran Bretaña (con las que se había reunido en Stressa unos meses antes de la invasión de Etiopía, para condenar el expansionismo alemán y garantizar la independencia de Austria) y consuma el acercamiento a Alemania.
El proceso expansionista de estos tres países estaba ligado a un exaltado nacionalismo que promovió su aproximación: en 1936 Alemania y Japón firmaron el pacto antikomintern, al cual se adhirió Italia en 1937. Poco antes, en la primavera de 1935, Francia y la URSS habían firmado un pacto de ayuda y asistencia que favorece el alejamiento del espíritu de Locarno y el recelo de Alemania. La Guerra Civil Española (1936-1939), con el apoyo de nazis y fascistas al bando de Franco, serviría para fortalecer la alianza entre Alemania e Italia.
Por su parte, Japón comenzó en 1937 la guerra contra China que supuso el principio de la conflagración mundial en Asia. La guerra en España y China fueron el laboratorio experimental para alemanes y japoneses, pues gracias a ellas pudieron comprobar la debilidad de las democracias occidentales y su escasa decisión a intervenir frontalmente contra sus intereses. Igualmente les permitió probar su material bélico y adiestrar a parte de sus tropas, logrando en el caso alemán que su Ejército fuese superior al francés desde 1937. Desde entonces Hitler se considera lo suficientemente fuerte como para lanzarse a la gran ofensiva que suponía la conquista del lebensraum.
2.2. Los golpes de fuerza de Hitler.
Los golpes de fuerza de Hitler, a partir de marzo de 1938, fueron cada vez más contundentes y originaron los cambios fundamentales en las relaciones intereuropeos que conducirán a la Segunda Guerra Mundial.
El primer golpe de fuerza de Hitler consistió en la anexión de Austria a Alemania, el Anschluss. En julio de 1934 es asesinado el canciller austriaco Dollfuss. A partir de entonces Hitler intenta aislar a Austria y reforzar el partido nazi de este país. En febrero de 1938 presionó al canciller Schuschnigg para que nombrara al dirigente nazi Seyss-Inquart como ministro del Interior. A principios de marzo el canciller convoca un plebiscito para ratificar la independencia austriaca, pero Hitler exige que se aplace y que se nombre canciller a Seyss-Inquart; tres días después éste último se halla en el poder y las tropas alemanas invaden sin oposición el país, supervisando el plebiscito que por mayoría aplastante (99.75 %) decide la incorporación de Austria al Reich alemán.
El segundo golpe se preparó entre marzo y septiembre de 1938 en los sudetes, territorio de Checoslovaquia donde vivían tres millones de alemanes que reivindicaban la autodeterminación. Para apoyarlos, Hitler decidió concentrar a 750000 soldados en la frontera checoslovaca y fortificar la frontera franco-alemana como medida disuasoria frente a las declaraciones francobritánicas de ayuda a Checoslovaquia. Ante el inminente peligro de guerra y por iniciativa del primer ministro británico Chamberlain, el 29 de septiembre de 1938 se reunieron en la Conferencia de Munich Chamberlain, el francés Daladier, Mussolini y Hitler; en esta ciudad Hitler obtuvo la anexión de los Sudetes y la conversión de facto del resto de Checoslovaquia en un estado satélite de Alemania. Como además firmó pactos de no agresión con Gran Bretaña y Francia, Chamberlain pensó haber conseguido una paz duradera.
El tercer golpe va a consistir en la ocupación de toda Checoslovaquia, en marzo de 1939, Hitler obliga al presidente checoslovaco a “entregar el destino del pueblo checo en las manos del Führer”, mientras que Eslovaquia se convertía en una nación teóricamente independiente.
Seis días después de la invasión de Checoslovaquia, Hitler anexionó Dantzig y Memel e inició las reclamaciones respecto a Polonia. Sin embargo, la declaración franco-británica de intervenir en caso de esta nueva agresión le lleva a posponer sus planes. Paralelamente (abril de 1939) Mussolini ocupaba Albania. En este mismo mes Gran Bretaña y Francia prometen ayuda a Polonia y Rumania o a Grecia en caso de agresión alemana o italiana respectivamente. Como reacción Hitler y Mussolini firma en mayo una alianza política y militar: el pacto de Acero.
La postura de Estados Unidos y la URSS es clave en la marcha de los acontecimientos durante los últimos meses anteriores a la guerra. El presidente estadounidense, Franklin D. Roosevelt, mantenía una política aislacionista e indiferente ante la problemática europea lo que favorecía la expansión alemana. La URSS, por su parte, mantuvo conversaciones con Gran Bretaña y Francia para asegurar el mantenimiento del estado polaco; pero, sin embargo, no se llegó a firmar un pacto por la oposición declarada del presidente polaco, Beck, quien veía en el mismo un grave peligro para su país al permitir la entrada de tropas rusas en suelo placo en el caso de que estallase un conflicto con Alemania. No obstante, las garantías dadas a Polonia por franceses y británicos llevó a su presidente a endurecer su postura frente a las exigencias alemanas.
Stalin estaba decidido a iniciar conversaciones secretas con Alemania y la sustitución de Litinov por Molotov en el Ministerio de Asuntos Exteriores, durante el mes de mayo, ratificó este viraje en la política exterior soviética. El 20-21 de agosto Ribbentrop y Molotov firman el pacto germano-soviético por el que se comprometen a no enfrentarse en caso de una guerra con terceros países y, en una cláusula secreta, establecían el reparto de Polonia y sus respectivas áreas de influencia.
Con el aislacionismo estadounidense y el pacto con la URSS, Hitler se decidió a dar un nuevo golpe de fuerza: la invasión de Polonia. El 1 de septiembre de 1939 el Ejército alemán entró en territorio polaco y dos días más tarde Gran Bretaña y Francia declaraban la guerra a Alemania.
2.3. Fuerzas de los beligerantes al inicio del conflicto.
A) EFECTIVOS MILITARES
Se observa una clara superioridad del ejército de tierra alemán que cuenta con un mayor número de carros de combate y de divisiones que además están mejor adiestradas. Lo mismo sucede con la aviación. Sin embargo en el mar es más importante la flota aliada lo que permite mantener sus relaciones comerciales con el resto del mundo, especialmente con Estados Unidos. Los rápidos y contundentes éxitos alemanes de la primera fase de la guerra se debieron principalmente a la nueva estrategia de guerra relámpago o blitzkrieg en la que intervienen simultáneamente la aviación y los carros de combate.
B) FUERZAS MILITARES
Alemania poseía las fábricas de maquinaria más modernas del mundo, pero tenía un grave problema: carecía de petróleo y de muchas materias primas necesarias para su funcionamiento. Se intentó solucionar con la elaboración de productos sintéticos (caucho, petróleo a partir de hulla…) pero éstos eran caros y la producción insuficiente. Por este motivo Alemania tuvo que mantener durante la guerra, voluntariamente o por la fuerza, sus fuentes de aprovisionamiento europeas (hierro sueco, petróleo soviético, trigo rumano…) y hasta la entrada de Italia en el conflicto (junio de 1940) las importaciones estadounidenses a través de los puertos italianos. A partir de entonces obtiene los productos necesarios en los países conquistados (Dinamarca, Noruega, Bélgica…) o aliados (Turquía, España).
La situación económica francesa y británica era inferior a la alemana. En Francia la producción interna era más baja que la existente antes de la crisis de 1929. Ambos países dependen en gran medida de las importaciones americanas canalizadas a través de los Estados Unidos. Sus principales importaciones eran de materias primas, alimentos y maquinaria.
Italia y Japón también tienen una gran dependencia de la producción americana. Sus principales importaciones eran de petróleo, carbón y materiales no férricos. Estados Unidos y la URSS se benefician económicamente de la guerra hasta su entrada en ella, en 1941.
3.- Desarrollo de la Segunda Guerra Mundial
A) EXPANSIÓN DE LAS POTENCIAS DEL EJE.
Tanto Alemania como Japón realizan una rápida expansión territorial. En Europa podemos señalas las siguientes subfases diferenciadas:
En Asia la guerra se centró durante este periodo en el conflicto chino-nipón, hincado en 1937. La estrategia japonesa fue la de cortar las rutas de aprovisionamiento de China, para lo que inició la ocupación de la Indochina francesa y firmó un pacto de neutralidad con la URSS. Pero dicha estrategia, para ser efectiva, llevaba a Japón a la expansión por el Pacífico donde además encontraría importantes fuentes de materias primas. Esta expansión podía chocar con los intereses estadounidenses en dicho Océano; pese a ello, con el acceso del general Tojo al poder, en octubre de 1941, ésta será la solución adoptada.
B) ENTRADA EN LA GUERRA DE LA URSS Y DE ESTADOS UNIDOS.
Pese a la entrada de estos dos países en el conflicto, se mantiene en un primer momento (hasta noviembre de 1942) la expansión de las potencias del Eje. En este periodo de tiempo la guerra alcanza tres nuevos frentes: Rusia, Norte de África y Sudeste asiático-Océano Pacífico. Paralelamente se mantiene la guerra en el Atlántico y la lucha de partisanos en toda la Europa ocupada.
Hitler va madurando la invasión de Rusia (Plan Barbarroja) desde la intervención alemana en los Balcanes. Sin embargo, dicha invasión experimentó un retraso debido alargamiento de las operaciones en Grecia y Yugoslavia, lo que benefició enormemente a Stalin quien acabó de trasladar todo el equipamiento industrial al otro lado de los Urales; esta estrategia fue decisiva para mantener el potencial soviético durante la invasión. Por otra parte, el comienzo de la guerra germano-soviética (junio de 1941) supuso un respiro para el Reino Unido que consolidó sus posiciones y aceleró su acercamiento a los Estados Unidos que abandona su neutralidad.
El 7 de diciembre de 1941 se produce el bombardeo japonés en Pearl Harbour, sin previa declaración de guerra lo cual provoca la intervención de los Estados Unidos en el conflicto. Japón pretendía con ello evitar la intervención de aquel país en un corto plazo de tiempo, al destruir parte de su flota, y así consolidar su expansión.
Finalmente, en Libia se van a enfrentar los ejércitos ítalo-alemanes mandados por Rommel, contra las tropas inglesas dirigidas por Montgomery. Por su parte las tropas angloamericanas, bajo el mando del general Eisenhower, invaden África del Norte francesa con el consentimiento del gobierno de Vichy, lo que provocará la invasión alemana de la Francia no ocupada (noviembre de 1942).
Entre noviembre de 1942 y julio de 1943 se produce, sin embargo, la contención de la expansión territorial de las potencias del Eje. Las tropas rusas lanzan una contraofensiva (otoño de 1942) y en la batalla de Stalingrado capitula el ejército de Von Paulus (31 enero- 2 de febrero de 1943); tras esta victoria se inicia la reconquista de Ucrania. Mientras tanto los ejércitos aliados se hacen con el control de todo el Norte de África lo que permitirá la futura invasión de Italia. En el Pacífico, EE.UU. logra la colaboración de las tropas australianas, expulsando a los japoneses de diversas islas; la primera victoria se produce en las islas Salomón (noviembre de 1942).
C) EL FINAL DE LA GUERRA: CONTRAOFENSIVAS ALIADAS.
A partir de julio de 1943, las tropas aliadas ya estaban perfectamente preparadas y coordinadas para la contraofensiva. Sus dirigentes se reunirán en sucesivas conferencias para programar la estrategia bélica y al final para solucionar los problemas de la paz. La principal dificultad era la enorme diferencia ideológico-política, pero también económico-social, existente entre los aliados occidentales y la URSS; estas diferencias generaban un grado importante de desconfianza.
En la Conferencia de Teherán (1943) se preparó el desembarco aliado en Normandía (mayo de 1944) y se aprobó que la URSS mantuviera los territorios ocupados en 1939, planteando ya las áreas de influencia soviética y angloestadounidense en la Europa posbélica. En febrero de 1945 se volvieron a reunir Churchill, Roosevelt y Stalin en Yalta: para entonces las tropas aliadas occidentales se encontraban en el Rhin, mientras que las soviéticas se encontraban a 50 kms. de Berlín, lo cual condicionó el resultado final. En esta última conferencia se firmó una Declaración por la que todos los pueblos liberados escogerían la forma de gobierno mediante elecciones libres.
En abril de 1945 las tropas aliadas completan la ocupación de Italia (Mussolini será ejecutado por unos partisanos comunistas). En febrero de ese mismo año, había comenzado ya la batalla de Alemania; el 1 de mayo se anunció la muerte de Hitler y a lo largo de la semana siguiente se rindió todo el Ejército alemán. Concluida la guerra en Europa se celebró la Conferencia de Potsdam (julio-agosto de 1945): aunque en ella se trató de salvar la alianza de las potencias vencedoras y se tomaron acuerdos concretos como la fijación de las zonas de ocupación o la creación de un Consejo Aliado de Control en Berlín, la imposición soviética en Europa Oriental abría paso a la Guerra Fría.
La guerra en el Pacífico empezó a ser favorable para EE.UU. a partir del verano de 1943 cuando entraron en combate nuevos portaviones norteamericanos. No obstante, la gran ofensiva aliada se produce entre mayo y agosto de 1945, concluida ya la guerra en Europa. El lanzamiento de las primeras bombas atómicas sobre Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto) y la declaración de guerra de la URSS a Japón (8 de agosto) obligó al gobierno japonés a pedir la paz el 10 de ese mismo mes y firmar la capitulación el 2 de septiembre de 1945.
4.- Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial
A) PÉRDIDAS HUMANAS Y ECÓNOMICAS.
Se calcula que el total de muertos durante la guerra se sitúa en torno a los 55 millones, siendo la URSS, China, Polonia y Alemania los países donde la cifra es mayor. A ello tendríamos que añadir los heridos graves e inútiles de guerra que alcanzan los 35 millones.
Las naciones invadidas o derrotadas son las que experimentaron mayores pérdidas económicas (Alemania, URSS, Francia y Japón); en la mayoría de ellas no se había alcanzado aún en 1950 el nivel económico de la preguerra y especialmente en el sudeste asiático, pues los países europeos contaron con la ayuda americana y la URSS pudo sustraer de la Alemania invadida gran parte de su maquinaria industrial.
B) CAMBIOS ECONÓMICOS Y TECNOLÓGICOS.
Han sido innumerables y tuvieron importantes aplicaciones para el posterior desarrollo económico. Desde la fisión nuclear, empleada en la bomba atómica, hasta los nuevos dispositivos de comunicación y localización (radar) o las mejoras en los medios de transportes (barco, avión), pasando por la elaboración de productos sintéticos o ratifícales o la fabricación de proyectiles y satélites artificiales. Los Estados Unidos dieron un gran impulso al conjunto de la economía de todo el continente americano, pues convirtieron a países como México, Argentina o Canadá en los grandes abastecedores de los aliados, a través de su mediación.
C) TRASLADOS DE POBLACIÓN.
Importantes ya durante la guerra, fueron de gran relevancia cuando se fijaron nuevas fronteras al final de la misma. Judíos de todo el mundo acudieron a Palestina incluso antes de la creación del Estado de Israel en 1948. Cerca de treinta millones de europeos tuvieron que abandonar su lugar de origen: palacios de los territorios que fueron incorporados a la URSS, alemanes (casi seis millones) desplazados por los polacos, extranjeros que se encontraban en Alemania, Austria e Italia y que regresaron a su país de origen o refugiados políticos y emigración clandestina por motivaciones ideológicas al finalizar las hostilidades.
D) CAMBIOS POLÍTICOS.
Quedaron eliminados los regímenes totalitarios de Alemania, Italia y Japón; por el contrario, se impusieron regímenes comunistas en Europa oriental. Europa occidental perdía definitivamente su hegemonía mundial y buscó la alianza con Estados Unidos para protegerse de la amenaza soviética, pues la URSS no desmovilizó sus ejércitos situados en Europa oriental al concluir la guerra. Finalmente, se intensifican los movimientos nacionalistas en las antiguas colonias europeas, fomentados durante la guerra por las promesas liberadoras hechas por sus metrópolis.
E) CAMBIOS TERRITORIALES.
Afectan casi exclusivamente a Europa, si excluimos las pérdidas coloniales europeas en Próximo Oriente y Asia. Las zonas de ocupación norteamericanas en el Pacífico (Filipinas, Corea del Sur, Japón) concluyen pocos años después. La URSS aumentó sus posesiones al incorporar los estados de Estonia, Letonia y Lituania y el norte de la Prusia Oriental, y al ampliar sus territorios del oeste a costa de sus vecinos: de Rumania se anexionó Besarabia, Moldavia y el norte de Bucovina; de Finlandia, el puerto de Pétsamo y la concesión en arriendo por cincuenta años de una base naval en Porkkale; de Polonia, los territorios orientales al fijar la frontera en la línea Curzón (Gran Bretaña lo aceptó en principio con el fin de conseguir a cambio la instauración en Varsovia del gobierno polaco provisional en Londres); de Checoslovaquia el extremo este del país (Rutenia). Polonia, en compensación a las pérdidas citadas, recibía los territorios alemanes existentes al este de la línea Oder-Neisse. Bulgaria retuvo la parte sur de la Drobudja e Italia tuvo que ceder la Venecia-Julia a Yugoslavia y las islas del Dodecaneso y Rodas a Grecia, además perdía Albania que alcanzaba la independencia. Por su parte, Alemania y Austria fueron ocupadas por los aliados, siendo sus territorios repartidos en cuatro zonas (británica, norteamericana, francesa y soviética) con la intención de reunificarlas posteriormente. Las ciudades de Berlín y Viena serían asimismo divididas en cuatro partes. A la división hay que añadir la desnazificación de ambos países y el inicio de procesos contra jefes y oficiales del ejército alemán.
Japón también sufrió pérdidas territoriales en beneficio de la URSS, China y Corea que recobra la independencia; además, todos los archipiélagos del Pacífico que había recibido de Alemania al concluir la Primera Guerra Mundial. El general McArthur fue el encargado de la desmilitarización y democratización del país.
UNIDAD 10.- LA GRAN DEPRESIÓN Y EL ADVENIMIENTO DE LOS FASCISMOS
1.- La crisis de 1929.
Se trata de la mayor ruptura del sistema capitalista en toda su historia, lo que producirá la gran crisis del Estado Liberal, con el advenimiento de los movimientos fascistas por toda Europa, sobre todo Italia y Alemania.
1.1.- De la Primera Guerra Mundial a la crisis de 1929.
Con anterioridad a la Primera Guerra Mundial, el sistema financiero mundiales regía por la estabilidad del patrón-oro, siendo Londres el banco mundial y la libra la moneda internacional. Sin embargo, finalizada la contienda se produce la crisis del patrón-oro, las inflaciones europeas, unido a la concesión de créditos a Europa por parte de Estados Unidos, lo que provoca que Wall Strett se consolide como referencia financiera mundial y el dólar como moneda internacional.
Este cambio supuso la pérdida de la hegemonía europea sobre la economía mundial, debido a la inestabilidad de sus economías, en lo que tenía gran parte de culpa el pago de las reparaciones de guerra, en el caso de los vencidos, y la deuda con países externos en el caso de los vencedores. Destacando el caso de Inglaterra que pierde su hegemonía económica mundial, es decir su prestigio, ante la mala situación de su economía provocada por la huida de capitales, descenso de las importaciones, caída de la actividad industrial y sobre todo un aumento paulatino de la tasa de desempleo.
Sin embargo, durante los años veinte se produce un reacomodo de las economías europeas de guerra a economías de paz. Esta situación viene favorecida por el aumento de los bienes de consumo, la reconstrucción material de Europa, y sobre todo por la llegada de los créditos estadounidenses a Europa, lo que permite la práctica de políticas inflacionistas, sin ningún tipo de control sobre los precios. Esta política económica tendrá su período de recesión durante 1920-21, lo que podríamos llamar los graves problemas de acomodación de una economía de guerra a una de paz.
Para salir de dicha recesión se optara por dos tipos de políticas: las deflacionistas con proteccionismo económico, utilizada por Estados Unidos, Japón e Inglaterra; y las políticas de inflación, depreciación de la moneda y los déficit presupuestarios, en Europa central.
Este tipo de políticas provocarán la expansión de algunas economías, caso de Francia y sobre todo de Estados Unidos, pero también el hundimiento de otras como la de Alemania. En Alemania la situación límite se produce en 1923 cuando la hiperinflación provocó la quiebra económica del país, lo que provoca que no se puedan pagar las reparaciones a Francia, a lo que ésta responde con la ocupación de la región minera del Rhur. En 1924 se impone el Plan Dawes como último recurso para estabilizar la economía alemana, a través de la implantación de créditos para sostener la moneda, el pago de las reparaciones y cubrir el déficit de la balanza comercial. En este contexto se produce la recuperación económica alemana, aunque con dos graves problemas: la falta de mercado ante la inexistencia de colonias alemanas, y la dependencia brutal de los créditos norteamericanos.
Mientras en Francia se produce una expansión económica vigorosa, ya que en 1926 se supera en 20 puntos el nivel económico de 1913. Las causas serán la modernización empresarial y el empuje de los poderes públicos.
Sin embargo el mayor auge económico durante la década de los 20 se produce en Estados Unidos, donde la producción industrial crece un 50% y la renta nacional un 42%, se produce un relanzamiento de los nuevos sectores industriales como la electricidad y el automóvil, y se desarrollan nuevas formulas de capitalismo financiero como los grandes holding.
Sin embargo esta expansión económica sin precedentes, conocida como “los felices años veinte” ve como a partir de 1925 comienzan los desajustes económicos que darán como resultado la crisis económica mundial de 1929. Estos desajustes son de tres tipos: las desigualdades en los sectores productivos (crisis en los productos agrícolas y en las materias primas, beneficios en determinados sectores industriales); el estancamiento del comercio internacional, provocado por el proteccionismo y la inexistencia de mercados; y la desigual distribución de los beneficios obtenidos.
En este contexto llegamos a la crisis económica mundial, conocida como el “crack” de 1929. Antes hemos visto la expansión económica mundial de los años veinte y como al final de este período se van produciendo diferentes desajustes y desequilibrios. Éstos vienen dados por una serie de factores:
1.2.- El crack de 1929 y su expansión internacional.
En esta situación la crisis financiera provoca la caída de la bolsa el 24/10/1929, lo que provocó el inicio de los mecanismos económicos que conducirán a la crisis económica en Estados Unidos. Ante el crack de la bolsa se inicia un período de desconfianza por parte de los inversores que hará caer la renta nacional en un 56% entre 1929-1932, a lo que hay que sumar una caída de los precios, ante el descenso de la demanda interna y externa, sin embargo se mantiene la producción. Esto provoca la caída en 50% de la agricultura y en un 30% en la industria. El presidente Hoover tomará una serie de medidas pero que no redundarán en la salida de la crisis.
Como hemos dicho antes, el papel hegemónico en la economía mundial correspondía a Estados Unidos, y el surgimiento de la crisis en este país arrastrará consigo a los demás países, sobre todo los europeos. La crisis financiera norteamericana provocó una repentina repatriación de capitales invertidos en Europa, lo que condujo a la crisis. Destaca Alemania, donde el papel de los créditos estadounidenses era primordial para el mantenimiento de la economía alemana. Mientras en Londres se recurre a la búsqueda de ayudas del banco francés y de la reserva americana, aún así los síntomas de crisis pronto se manifestarán. Sin embargo, en Francia la llegada de la crisis se pospondrá debido a las grandes reservas de oro francés.
A escala mundial la crisis se caracteriza por: las quiebras bancarias, el descenso de los créditos, el descenso de la actividad económica, las quiebras industriales, el aumento del paro, y el clima permanente de crisis.
Ante la crisis se producirán dos tipos de respuestas económicas: una política deflacionista y de proteccionismo; y otra de intervención estatal y de nuevas respuestas económicas.
El primer tipo destacan países como Inglaterra, y sobre todo Alemania. Se caracteriza por el control presupuestario, la reducción de los precios y salarios y las devaluaciones monetarias. En Inglaterra se adoptan medidas proteccionistas, orientado el mercado exterior hacia el Imperio. Sin embargo en países sin colonias, caso de Alemania o Japón, se lleva a cabo una sobreproducción unido al proteccionismo, con una fuerte autarquía, destacando el rearme y las obras públicas financiadas por el Estado. La falta de mercados exteriores llevará a una política exterior agresiva, basada en la anexión de nuevos territorios.
El segundo tipo pone fin a la época del liberalismo económico, a través de la intervención estatal. Se busca la estimulación de la demanda interna, con el desarrollo sector público y un sistema de ayudas a la empresa privada, un aumento de la presión fiscal y el constante control de la inflación.
Destacan los casos de Francia, donde un primera política entre 1931-36 de reducción de la producción industrial, con un paro moderado a través de la expulsión de los trabajadores extranjeros, dio paso a una política de intervención estatal promovida por el Frente Popular de León Blum en 1936. Se realiza a través de un programa social de aumento del poder adquisitivo y la promoción de obras públicas. Los resultados fueron regulares, lo que provoco el aumento de la inflación y la devaluación del franco.
El caso más original fue el programa económico de Roosevelt en Estados Unidos a partir de 1933, conocido como el New Deal. Se caracteriza por el aumento del consumo y de la inversión para salvar el modelo capitalista. Se practica una política de deflación, lanzando precios al alza que devuelvan la confianza a inversores y el poder adquisitivo a los consumidores, y otra de inflación a través de la devaluación del dólar y la acuñación de monedas de plata ilimitadas. Se completa con una serie de medidas legales que intervienen directamente en la economía, como el Agricultural Adjustement Act, que actúa sobre la producción agrícola incitando a los agricultores a descender la producción a cambio de indemnizaciones. También destaca el N.I.R.A. National Industrial Recoverty Act, que supo reactivar la economía, impidiendo la sobreproducción al actuar directamente sobre las empresas. En 1935 el N.I.R.A. fue declarado anticonstitucional pero ya había solventado el problema. En cuanto a medidas sociales se establecieron ayudas a los parados, a los que se le creó un determinado poder adquisitivo.
1.3.- Las consecuencias de la crisis.
Como consecuencias de la crisis se extraen básicamente dos: una demográfica con un descenso de la natalidad en aquellos países con superpoblación, mientras que en los países totalitarios se produce un aumento considerado de la natalidad.
Las consecuencias políticas serán la ruptura del espíritu de Locarno, el auge de los nacionalismos y del autoritarismo, con el desarrollo de los fascismos y los comunismos, provocados por la crisis del Estado Liberal.
2.- Introducción al fascismo
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el liberalismo, como forma de organización de la sociedad, mostraba síntomas de indudable crisis, a lo que debemos unir la aparición de un nuevo modelo de organización de la sociedad, el comunismo, que había triunfado en Rusia a partir de la revolución de 1917.
Sin el liberalismo en crisis y el triunfo del socialismo como sistema, no se puede comprender la ascensión de los regímenes fascistas en el período de entreguerras. Estos pretendían aportar soluciones distintas de organización de la sociedad, y llegaron a plasmarse en regímenes políticos en Italia y Alemania. La política agresiva, sobre todo, en asuntos exteriores, de los regímenes fascistas europeos provocaron una polarización en Europa entre fascistas y antifascistas que abocarían al fatal desenlace de la Segunda Guerra Mundial.
3.- Condicionamientos históricos del fascismo
El fascismo, en cuanto a fenómeno histórico, responde a los presupuestos específicos del período de entreguerras. El advenimiento de los movimientos fascistas supone la conjunción de una serie de condicionamientos históricos: la crisis socioeconómica, la tradición liberal de cada país, y el auge de las fuerzas obreras y de la doctrina socialista. Todos estos factores se interrelacionan dialécticamente y posibilitan la comprensión histórica del fascismo.
La crisis económica manifestada en Europa nos muestra como el mayor incremento de adhesión a los movimientos fascistas coincide con la fase de mayor impacto de la crisis. Por ejemplo en Alemania, el partido nazi adquiere mayor apoyo en las elecciones de 1932, en plena crisis económica, y en Italia será la crisis de la inflación y desempleo en 1921-22 cuando el fascismo adquiera mayor base popular.
También podemos observar como los movimientos fascistas que mayor triunfo obtienen serán los de Alemania e Italia, países donde la tradición liberal es escasa, debido a su unificación tardía, y donde la burguesía no había podido asentar el régimen liberal.
Y por último, la crisis económica había afectado a las capas medias de la sociedad, la pequeña burguesía, y a grupos marginados como los excombatientes. Estos grupos temían una proletarización que les impidiera acceder a la promoción social. Igualmente las clases dominantes económicamente veían en el triunfo bolchevique de 1917 y la expansión de las ideas revolucionarias entre el proletariado una posibilidad de que se produzca una revolución socialistas, incrementando el temor ante el proletariado. Es por ello que estas clases dominantes vean en el fascismo un modelo para tener controladas a las masas proletarias y frenar el posible avance de las ideas revolucionarias. Por ejemplo, en Alemania fueron los grandes magnates industriales quienes propusieron a Hindenburg que confiara el gobierno a Hitler, mientras que en Italia, antes de la “marcha sobre Roma” es evidente el apoyo de los grandes terratenientes y la gran banca a Mussolini.
En conclusión, el fascismo tuvo mucho de movimiento de reacción contra el liberalismo democrático y de oposición al avance de las fuerzas obreras organizadas.
4.- Base social del fascismo
Como se ha señalado anteriormente, serán las clases medias de la sociedad, la pequeña burguesía, los grupos marginados lo que sufran los efectos de la crisis económica de entreguerras, por lo tanto verán en el fascismo una posible salida a su situación, pasando a engrosar la base social de los movimientos fascistas. Según Pierre Milza, la configuración de la base social del fascismo constará de tres etapas:
5.- Ideología del fascismo
El fascismo cumple dos objetivos: dar respuesta a la insatisfacción de las masas, e impedir que peligren los intereses del gran capital. Para ello se basarán en cuatro principios ideológicos:
6.- La función social del fascismo
Dicha función nace del carácter de la alianza entre el movimiento fascista y los sectores sociales dominantes que los apoya, por un lado el ejército, la burocracia y la iglesia, y por otra parte el gran capital.
El ejército ve en el fascismo una posibilidad de promoción y una política de rearme. Destaca la influencia del papel castrense en el afianzamiento del fascismo. Por su parte la burocracia muestra su satisfacción por el orden imperante y el poderío nacional de los movimientos fascistas. Y por último la iglesia apoyara, en un principio, a los movimientos fascistas debido a su antiizquierdismo y a sus concepciones conservadoras del orden y la moral social. Dicho apoyo queda plasmado en la Pastoral de los obispos alemanes a favor del nazismo en 1933 y los Pactos de Letrán en 1929 entre Mussolini y el Vaticano. Sin embargo, el control educativo fascista y el no respeto a los derechos humanos alejaran a la iglesia del fascismo, incluso el Vaticano reprobó los métodos fascistas a través de dos encíclicas, una en 1931 contra el fascismo, y otra en 1937 contra el nazismo.
Por otra parte, el gran capital esperaba un ejecutivo fuerte en momentos de invalidez de los mecanismos de mercado y de libre competencia. Por ello se produce una política económica que beneficia al gran capital, sobre todo a la industria bélica, y el control de las organizaciones sindicales, ilegalizadas, quedando los obreros dentro de los sindicatos fascistas, como las Corporaciones italianas.
7.- Métodos de gobierno de los Estados Fascistas
La manera de ejercer el gobierno por parte de los estados fascista se organizará en torno a cuatro pilares fundamentales:
8.- El fascismo italiano
El régimen fascista italiano se prolonga entre 1922 y el final de la Segunda Guerra Mundial a través de tres momentos:
La crisis del sistema liberal italiano y el nacimiento del fascismo.
Los orígenes del fascismo se fusionan con las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Los tratados de paz dan la sensación a Italia de “victoria mutilada”, lo que provoca la indignación de sectores nacionalistas, los “arditti”, que junto al poeta Gabrielle D`Annunzio ocuparán Fiume en 1919. La presión internacional obligó al gobierno italiano a abandonarla en 1921. Será Mussolini quién capitalice la frustración contra el gobierno por claudicar.
La crisis económica de 1920-21 sume a la economía italiana en graves dificultades, debido al cierre de fábricas y la pérdida de beneficios de los grandes industriales. Dicha crisis afectó en gran medida a las capas populares iniciándose un período de agitación social que concluye con la ocupación de fábricas y tierras, unido a la exaltación obrera por las noticias de la revolución rusa.
Todo esto, unido a las crisis del sistema político de monarquía constitucional sumido en problemas de corrupción, más la amenaza de expansión del partido socialista y enfrentados al Vaticano por la “cuestión romana”, es aprovechado por Benito Mussolini.
Este crea en 1919 los “fasci italiani di combattimento”, promoviendo un programa de reformas sociales, y sobre todo la firme voluntad de acabar con los partidos políticos causantes de los males de Italia.
La marcha al poder del fascismo.
En 1920 aparece como fuerza al servicio del orden. Las “Squadra d`azione” y los fasci di combattimento crean el terror en toda Italia, atacando municipios con mayoría socialista, con materiales cedidos por el ejército y la policía. El gobierno resuelve la situación disolviendo los municipios, por lo que las acciones fascistas quedaron “legalizadas”. En 1920 Mussolini creará el PNF.
Para hacer frente al terror fascistas, los sindicatos se lanzan a una huelga general en agosto de 1922. La contundente respuesta fascistas les presenta como defensores del orden, por lo que en octubre de 1922 se prepara la “marcha sobre Roma” para pedir a Víctor Manuel III que confíe el gobierno a Mussolini, lo que se produce el 29 de octubre de 1922.
Se produce el paso de la dictadura legal a la dictadura fascista, pues se van desmantelando las instituciones democráticas y el progresivo control del partido fascista sobre las instituciones del Estado. En 1924 el PNF obtiene mayoría en las elecciones, y tras el “affaire” Matteotti, por lo que las fuerzas políticas abandonan el Parlamento. Sin embargo el apoyo del rey, industriales y banqueros al Mussolini, pone al Estado en manos de los fascistas.
Se inicia la construcción del régimen totalitario fascista, de identidad absoluta entre Estado y Partido, y con el Duce como legislador único de Italia. Se suprimen las libertades políticas y laborales de la población, como el derecho de huelga, y se inicia la represión de la oposición a través de la OVRA.
Se firman los Tratados de Letrán en 1929 normalizando las relaciones con la Iglesia, lo que consolidó al fascismo ante la sociedad italiana, claramente católica.
El estado fascista.
Se inicia la organización de las estructuras corporativas que controlaran y dirigirán a la sociedad a través del Partido Fascista, destacando la Ley Rocco de 1926 por la que se controlaban a los obreros y a la patronal.
El terreno económico se caracterizó por la intervención del Estado, por el proteccionismo de la industria nacional y la tendencia a la autarquía económica. En el ámbito ideológico, se produce una mitificación de la persona del Duce y un estricto control de la educación, tanto primaria como universitaria, orientada hacia los intereses del régimen fascista.
La política exterior, dirigida personalmente por el Duce, se centra en la expansión colonial por el norte de África y el acercamiento a Alemania, así como la intervención a favor del bando sublevado en la Guerra Civil española. La colaboración con Hitler le llevará directamente a la Segunda Guerra Mundial.
9.- El nazismo alemán
La llegada al poder de los nazis en Alemania se produjo en 1933, cuando el presidente Hindenburg nombró a Hitler canciller.
La llegada nazi al poder en Alemania supone el final de la República de Weimar, la ruptura de la política europea de entreguerras, reforzando las tendencias fascistas, abriendo el paso al rearme, al expansionismo territorial y a la Segunda Guerra Mundial.
El partido nazi fue fundado en 1919 y en 1923 Hitler se sitúa al frente de este, participando en el fracasado “pustch de Munich”. La década de los años veinte, pese al escaso apoyo electoral, es importante en la configuración del partido, pues se crea una élite dirigente (Göering, Hess, Roëhm…), Hitler establece el control absoluto del partido a partir del Führerprinzip, y se sientas las bases ideológicas del partido con “Mein Kampf”. El partido se organiza en torno a una organización fuertemente jerarquizada, con un pequeño grupo dominante, una sección paramilitar, las SA dirigidas por Roëhm, y organizaciones juveniles como las Hitlerjugend.
El ascenso del partido nazi se produce en 1930, con un aumento electoral continuado hasta la llegada del poder de Hitler en 1933. El éxito del partido nazi se produce por dos razones fundamentales: la primera, la Gran Depresión económica que sumió a Alemania en una profunda crisis. Las clases medias y la pequeña burguesía se empobrecieron y las medidas para atajar la crisis del canciller Brüning fueron muy sentidas para la clase obrero. Y la segunda fue la debilidad de las instituciones de la República de Weimar, que no contaban con la lealtad de las fuerzas externas a la “coalición de Weimar”, es decir, la izquierda y el nazismo.
Ante este panorama, Hitler capitaliza los intereses de las clases medias, también del gran capital, ante el ascenso del partido comunista alemán, y se prepara para tomar el poder. Este se produce combinando medios legales, las elecciones, con la presión ejercida por paradas militares y acciones callejeras violentas. Unido a intrigas políticas donde participan miembros del ejército y magnates de las finanzas. El 30 de enero de 1933 Hindenburg nombra canciller alemán a Hitler.
Una vez tomado el poder, Hitler pone en práctica los principios ideológicos del partido. En 1933 obtiene poderes extraordinarios tras las elecciones celebradas en un clima de gran violencia: incendio del Reichstag, ilegalización del partido comunista, disolución del resto de partidos y sindicatos, excepto el nazi.
A continuación, Hitler reforzó aún más la autoridad en el partido nazi en “la noche de los cuchillos largos” el 30 de junio del 1934, donde los principales dirigentes de las SA y otras autoridades políticas fueron asesinados. También comenzó la práctica antisemita con el boicot a establecimientos judíos, y el control de la propaganda y de la cultura a través de Göebbels.
Paralelamente, los nazis fueron transmitiendo progresivamente la estructura del partido a la estructura del Estado, instalando el régimen nazi. El Estado es controlado por el partido, la policía es controlada por las SS de Himmler, la política exterior se pone en manos de Von Ribentropp y la planificación económica recae sobre Göering.
Tras la instauración del régimen nazi se inicia una política agresiva que presenta al pueblo alemán como superior, se intensifica la política antisemita con la famosa “noche de los cristales rotos” en 1938, y la persecución política a través de las SS y la GESTAPO.
Pero si algo destaca la política nazi será la política económica y la política exterior. La economía nazi se desarrolló bajo la autarquía y el fortalecimiento de la industria bélica. Los ambiciosos planes de construcción de autopistas y el apoyo a la industria pesada y química, propiciaron la eliminación del paro y la recuperación económica.
La política exterior era mucho más importante para Hitler y sus objetivos eran el revisionismo de los acuerdos de Versalles, el control de la frontera este y la aplicación de las ideas del pangermanismo. Las sucesivas medidas de Hitler fueron: el abandono de la SDN, la ocupación de la zona desmilitarizada de Renania y terminaron con la anexión de Austria (Anschlüss) y de los sudetes checoslovacos. El pacto germano-soviético de agosto de 1939 cierra esta etapa.
La invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939 inicia otra, la Segunda Guerra Mundial, que supondrá el final de la experiencia nazi para Alemania.
UNIDAD 9.- LA REVOLUCIÓN RUSA
1.- Introducción.
La revolución rusa se trata de uno de los experimentos sociales más grandes de la historia, pues significó la creación, a partir de una doctrina política, de toda una sociedad. Sin duda, la historia contemporánea rusa es muy original, y no sólo por la experiencia socialista-comunista, si no por el hecho de partir de una realidad igualmente original donde perduraban las estructuras feudales, y cuyo sistema social, económico y político seguía las pautas de los regímenes políticos europeos de la Edad Moderna. Dicho retraso evolutivo ha sido considerado tradicionalmente como una de las causas que provocaron el estallido del movimiento revolucionario, aunque también influyen otras que explicaremos a lo largo del tema.
2.- Los comienzos: la revolución bolchevique.
2.1.- La situación prerrevolucionaria.
La autocracia zarista era un régimen político corrupto y obsoleto, donde la Duma solo tenía poder consultivo y era disuelta por el zar o sus consejeros según sus intereses. Sin embargo, las causas de los estallidos revolucionarios de principios del siglo XX no fueron esencialmente políticas, sino económicas.
Rusia era una potencia empobrecida con una renta per cápita inferior en un 60% a la de los países de Europa occidental, con una economía basada en la agricultura, la cual empleaba al 87% de la población, cuya situación era sumamente precaria. El nivel técnico agrícola era bajísimo y los rendimientos muy pobres, y pese a que la servidumbre había sido abolida, el sistema de arrendamiento de la tierra generaba una esclavitud de hecho. Además el estallido de la Primera Guerra Mundial provocó el hundimiento del agro ruso pues el campesinado fue reclutado y el ganado confiscado, con lo que la producción bajó un 25%.
Asimismo la industria era pobre y poco competitiva, pese a que su nivel de concentración era grande. Situada en torno a Moscú y Petrogrado, empleaba a tres millones de obreros, lo que explica el alto grado de politización de los trabajadores y la fuerza de su unión. Finalmente la bancarrota financiera durante la I Guerra Mundial, y sobre todo las medidas adoptadas para superarla como: la congelación de salarios, la multiplicación por siete de los productos de primera necesidad, provocó la caída del nivel de vida de proletariado obrero e industrial, funcionarios y clases medias, aumentando el hambre y las huelgas.
En este sentido aparecieron, siempre en la clandestinidad, las fuerzas políticas: el K.D., más moderado y partidario de un régimen parlamentario regido por una Constitución, los socialdemócratas, marxistas que dan prioridad al problema obrero. Este partido se divide en dos facciones: los mencheviques, partidarios del marxismo y la unión con las fuerzas liberales, y los bolcheviques, seguidores de Lenin que pretendían educar a la masa a través de un grupo restringido de revolucionarios profesionales. Finalmente se encuentran los socialrevolucionarios, formados por nihilistas, populistas y filoanarquistas, cuyo principal problema era el campesino y sus métodos de acción las acciones terroristas.
«Una tercera parte de Rusia está sometida a una continua vigilancia policiaca (…); las prisiones, los lugares de deportación y los calabozos están repletos (…); hay un número considerable de condenados políticos entre los cuales existen ahora multitud de obreros. La censura con sus medidas represivas ha llegado hasta un grado tal que no alcanzó en los peores momentos de los años que siguieron al de 1840. Las persecuciones religiosas no fueron nunca tan frecuentes ni tan crueles como lo son ahora (…).
En las ciudades y en los centros industriales se han concentrado las tropas, que armadas de fusiles se han enviado contra el pueblo. En algunos puntos ya se han producido choques y matanzas y en otros puntos se preparan (…).
El pueblo agricultor, los cien millones de hombres sobre los cuales está fundada la potencia de Rusia (…) se empobrecen de año en año, de manera que el hambre ha llegado a ser el estado normal, como igualmente el descontento de todas las clases y su hostilidad para el gobierno.
La autocracia es una forma de gobierno que ha muerto (…). Así es que para sostener esta forma de gobierno y la ortodoxia ligada a él, es preciso, como ahora se hace, emplear todos los medios de violencia, la vigilancia policíaca más activa y severa que antes, los suplicios, las persecuciones religiosas, la prohibición de libros y de periódicos, la deformación de la educación, y en general de toda clase de actos de perversión y crueldad. Tales han sido hasta aquí los actos de vuestro reinado (…)»
León Tolstoi. Carta al Zar Nicolás II. 16 de enero de 1902.
2.2.- La revolución de 1905.
Calificada como el “ensayo de la Gran Revolución, sus causas se encuentran en la situación económica, política y social antes mencionada unido a la derrota frente a Japón en 1904.
El conato se inicia con una serie de huelgas en 12/1904 en Bakú, Moscú y San Petersburgo. En 1/1905 se produce el “domingo sangriento” donde el millar de victimas a manos de la guardia real provoca el divorcio total entre el zar y su pueblo. Los conflictos sociales, huelgas y manifestaciones se suceden durante el verano y otoño de 1905, destacando la sublevación de la tripulación del acorazado Potemkim.
En octubre el zar anuncia libertades, como son el voto universal y la convocatoria de una Duma legislativa. En ese momento los “kadets” se separan de los huelguistas. Sin embargo, el insignificante papel de la Duma, que compartía el legislativo con el Consejo de Estado, designado por el zar y con derecho a veto, y el escaso valor de los votos campesinos (45 equivalían a 3 de los ciudadanos y a 1 de los propietarios) generalizó la decepción. Pese a ello la mayoría de los “kadets” en las elecciones fue aplastante, intensificando las luchas entre estos y el gobierno zarista.
«¡Señor! Nosotros, trabajadores de San Petersburgo, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuestros padres, viejos sin recursos, venimos, ¡oh Zar!, para solicitarte justicia y protección. Reducidos a la mendicidad, oprimidos, aplastados bajo el peso de un trabajo extenuador, abrumados de ultrajes, no somos considerados como seres humanos, sino tratados como esclavos que deben sufrir en silencio su triste condición, que pacientemente hemos soportado (…).
En nuestro primer requerimiento solicitábamos a nuestros patronos que tuvieran a bien interiorizarse de nuestras necesidades. ¡Y lo han rechazado! Hasta el derecho de discutirlas nos ha sido negado, so pretexto de que la ley no nos lo reconoce.
La demanda de ocho horas de jornada también fue tachada de ilegal, así como la fijación de salarios de común acuerdo; (…)
Nos está vedado hablar, pensar, reunirnos para discutir nuestras necesidades y tomar medidas para mejorar nuestra situación. Cualquiera de nosotros que se manifieste en favor de la clase obrera puede ser enviado a la prisión o al exilio (…)
No le rehuses el socorro a Tu pueblo. Concede sin demora a los representantes de todas las clases del país la orden de reunirse en Asamblea. Que los capitalistas y los obreros estén representados. Que los funcionarios, los clérigos, los médicos y los profesores elijan también sus delegados. Que todos sean libres de elegir a quienes les plazca. Permite para ello que se proceda a la elección de una Asamblea Constituyente bajo el régimen del sufragio universal. (…)»
Demandas de los obreros al zar / Domingo sangriento. 10 de enero de 1905.
El estallido de la I Guerra Mundial empeoró la situación, pues la penuria de víveres y el elevado gasto crean una situación social insostenible. Unido a la situación política corrompida por la influencia de la zarina y sobre todo de Rasputín sobre el zar provocó la unión de los diputados liberales en un “bloque progresista” que intenta implantar una monarquía parlamentaria, a lo cual se niega el zar. En este momento se difunde la idea de derrocar al soberano, aunque no estaba previsto un cambio político tan importante como el que se iba a producir.
2.3.- La revolución bolchevique.
2.3.1.- La revolución de febrero y la caída del zar.
Comenzó como una huelga de obreros a los que se unieron burgueses y estudiantes. Finalmente el 27/2/1917 el ejército se solidariza con el pueblo y aparecen los “soviets”, células revolucionarias compuestas por soldados y trabajadores. En este momento de crisis política, la burguesía liberal decide hacerse con el poder, creándose un poder bicéfalo: de un lado, el Comité Ejecutivo de la Duma, y por otro los “soviets”. Ante esta situación, el zar abdica en su hermano Miguel, que rehúsa el poder. De este modo desaparece la monarquía y se instala un gobierno provisional.
Este estará presidido por el príncipe Lvov, quién promete una Asamblea Constituyente, y decreta la amnistía, fin de la pena de muerte y autonomía para las nacionalidades, lejos de las peticiones de campesinos y soldados (reparto de tierras y final de la guerra).
El conflicto entre los dos poderes antes mencionados surgirá con la llegada de Lenin a San Petersburgo y sus “tesis de abril” donde propone una ruptura total entre los soviets y el gobierno provisional, el fin de la guerra y la construcción de una república de soviets.
Lvov reacciona incorporando seis socialistas al gobierno para hacer frente a las huelgas e insurrecciones, sin embargo se ve desbordado ante la incapacidad militar en la Guerra, los afanes independentistas de Finlandia, Ucrania y Polonia y las nuevas subidas de precios. El fracaso de la ofensiva militar provoca una insurrección duramente reprimida por el gobierno, donde Lvov es sustituido por Kerenski.
Para Kerenski se agravan los problemas, pues a las insurrecciones populares promovidas por los bolcheviques, hay que unir la acción golpista de la extrema derecha encabezada por el general Kornilov.
«1. En nuestra actitud ante la guerra, que por parte de Rusia sigue siendo indiscutiblemente una guerra imperialista, de rapiña, también bajo el nuevo Gobierno de Lvov y Cía., en virtud del carácter capitalista de este Gobierno, es intolerable la más pequeña concesión al «defensismo revolucionario»….
2. La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado….
3. Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria «exigencia» de que deje de ser imperialista…
4. Reconocer que, en la mayor parte de los Soviets de diputados obreros, nuestro partido está en minoría (…). Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario (…).
5. No una república parlamentaria -volver a ella desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba (…).
6. En el programa agrario, trasladar el centro de gravedad a los Soviets de diputados braceros. Confiscación de todas las tierras de los latifundios. Nacionalización de todas las tierras del país, de las que dispondrán los Soviets locales de diputados braceros y campesinos (…).
7.Fusión inmediata de todos los bancos del país en un Banco Nacional único, sometido al control de los Soviets de diputados obreros (…).»
Lenin. Tesis de abril. 3 de abril de 1917.
2.3.2.- La revolución de octubre.
En octubre de 1917, los bolcheviques pasan a la acción al ocupar los puntos estratégicos de la ciudad, unido al abandono del ejército al gobierno provisional provoca la caída de Kerenski y la toma del poder por los Bolcheviques.
Con el poder en las manos se inician las primeras medidas del gobierno bolchevique: paz inmediata y sin anexiones, abolición de la gran propiedad sin indemnización, creación de comités obreros para controlar fábricas, nacionalización de los bancos e igualdad y soberanía de los pueblos rusos. Pero la medida con mayor impacto y que enfrentó a Rusia con las potencias aliadas fue la anulación de las deudas del Estado. También se creó la policía política, la “Tcheca”.
En política exterior se firma el 3/3/1918 la paz de Brest-Litovsk con Alemania, donde Rusia perdía Polonia, Finlandia, Ucrania y las Repúblicas Bálticas.
En el ámbito administrativo, se crea un estado federal, donde cada nacionalidad puede optar a su autodeterminación, se equiparan los sueldos de obreros y funcionarios, se establece el matrimonio civil y la igualdad de derechos de la mujer, la separación entre la Iglesia y el Estado. Todo ello se refleja en la Constitución de 1924, donde se establecen tres órganos políticos supremos:
Sin embargo la Constitución de 1936 introdujo modificaciones, reforzaba el carácter federal de la Administración y potenciaba el carácter del partido único, pues el Secretario General del Partido sería el cargo más importante de todo el país.
Finalmente el carácter internacional de la revolución quedó reflejado en la Tercera Internacional fundada en marzo de 1919 cuyo objetivo era la revolución mundial socialista. En el I Congreso de la III AIT quedaron recogidos los principios, objetivos y estrategias de esta nueva organización. La Internacional comunista creció mucho en los primeros años, ayudado por la simpatía y solidaridad con la victoriosa revolución bolchevique, proliferándose la aparición de partidos comunistas en toda Europa. En el II Congreso se expusieron los 21 requisitos que debía cumplir toda organización para formar parte de la III AIT, destacando la imposición del modelo bolchevique de partido y el modelo soviético de revolución. Por lo que la III AIT se convertía en un macropartido, con diferentes secciones nacionales, dirigidas desde el Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, que a su vez seguía las directrices marcadas desde Moscú. Este hecho y su inoperancia para interpretar los problemas mundiales y específicos de cada país serán una de las causas principales del fin de la Internacional Comunista, autodisuelta en 1931.
2.4.- Del Comunismo de guerra a la NEP.
Tras Brest-Litoskv, Rusia se ve envuelta en una guerra azuzada por la crítica situación interior y por los intereses extranjeros. En el interior los campesinos se autoimponen una economía autárquica que provoca el hambre en las ciudades, donde abunda el paro por la vuelta de soldados y prisioneros. En el exterior, las potencias aliadas no aceptan la medida bolchevique de no reconocer la deuda exterior, además del temor a un contagio revolucionario. Esta situación es favorable para atentar contra el régimen bolchevique.
Así pues se inicia la guerra civil entre el ejército blanco, apoyado por las potencias extranjeras, y el ejército rojo creado por Trotski. En la guerra se advierten dos fases: una primera dominada por las grandes ofensivas del ejército blanco; y una segunda, marcada por la victoria del ejército rojo hasta 1921.
La guerra civil contribuyó a endurecer el régimen a través de una férrea censura y una dura represión contra los contrarrevolucionarios, y otra en el ámbito militar, pues Trotski restablece una dictadura férrea.
La situación caótica que vivía Rusia exigía medidas económicas urgentes, el comunismo de guerra. Se trataba de mantener una dictadura donde el nivel de producción lograse equipar al ejército en guerra y satisfacer las necesidades vitales de la población, de acuerdo con la centralización de la economía. Sus medidas principales fueron: la nacionalización de todas las empresas, la prohibición del comercio privado, el monopolio sobre el comercio privado e incautación de excedentes y el sistema de requisas. Las consecuencias fueron catastróficas, pues descendió la producción, subieron los precios, aumentó la anarquía, el descontento y el hambre, se deterioró la moneda y el comercio. Este hecho provocó la división de los bolcheviques en dos grupos: los partidarios de soluciones moderadas y de una implantación progresiva del comunismo; y los que se inclinaban hacia la pureza de los principios revolucionarios. Lenin y Stalin se inclinan hacia la primera.
La NEP o economía de paz, supone el abandono del ideario colectivista y el retorno transitorio a formas de capitalismo controlado, con el fin de estimular la producción. En agricultura se suprimió el impuesto en especie por uno en metálico, las empresas de menos de 20 obreros fueron desnacionalizadas y se permiten la creación de sociedades mixtas con hasta un 50% de capital extranjero. Los resultados fueron positivos pues se alcanzó el nivel de producción normal, se duplicó la cosecha de trigo y la extracción de petróleo, se reabsorbió el paro, aumentaron los salarios, y la contratación de técnicos extranjeros aceleró la modernización de la industria. Aunque este paso atrás provocó las críticas entre los revolucionarios puros, sobre todo Trotski, quién fue desterrado en 1927 por Stalin, sucesor de Lenin a la muerte de este en 1924.
3.- La Dictadura de Stalin.
3.1.- El “socialismo en un solo país”.
La muerte de Lenin en 1924 supuso la llegada al poder de una “Troika” formada por Zinoniev, Kamenev y Stalin, quién finalmente ocupó la Secretaria General del PCUS desde donde ejercería un control absoluto del poder.
Para Stalin era necesario el afianzamiento ruso de la revolución, para más adelante exportarla a otros países, lo que fue llamado el “socialismo en un solo país”. Esta teoría era totalmente contraria a la defendida por Trotski, partidario de una revolución total y permanente. Este enfrentamiento provocó una disputa entre ambos personajes que acabó en el XV Congreso del PCUS donde Trostki es expulsado del partido y deportado del país, finalmente muere asesinado en México en 1940 por un agente de Stalin.
A partir de 1934 Stalin concentró en sus manos todos los resortes del poder a través de la eliminación física y política de la vieja guardia bolchevique, iniciando una etapa de gobierno personal al frente de la URSS. Es por ello que su mandato, sobre todo en los últimos años está marcado por el personalismo capaz de imponer limitaciones injustificadas a la democracia, violaciones de la legalidad socialista y sobre todo de una cruel represión contra dirigentes importantes del Partido, del Estado, de los jefes militares y de otros cuadros. Se impone así una política de purgas y depuraciones hasta la muerte de Stalin.
Uno de los hitos más importantes del gobierno de Stalin será la Constitución de 1936, donde se enumeran los derechos y deberes de los ciudadanos soviéticos e impondrá la base político-administrativa del Estado, si bien como en la Constitución de 1924, el ejercicio real del poder sigue en manos del PCUS, así como de sus órganos de decisión, el Politburó y la Secretaría General.
En el plano económico, el mandato de Stalin verá un resurgir de la economía soviética lo que provocara cambios sustanciales en la sociedad rusa. El apoyo estatal a la agricultura y a la industria provocarán que sean los campesinos y obreros los principales sectores sociales, y la política industrial llevada a cabo por Stalin originará un auge urbano sin precedentes en Rusia. Sin embargo también surgirán nuevas capas sociales que tendrán su importancia en el devenir soviético, la “intelligentsia”, es decir profesionales y técnicos, y sobre todo el auge de la burocracia, consecuencia directa de la planificación de la economía y estatalización del país que requería una masa enorme de administrativos y funcionarios.
También adquiere gran importancia durante la era Stalin la instrucción pública, basada en una escuela pública, laica, obligatoria y gratuita en los niveles inferiores, y selectiva en los niveles superiores, apoyando de manera importante el campo de la investigación.
Finalmente el ámbito cultural estará intrínsecamente ligado a la revolución, pues Stalin utilizó perfectamente a la cultura soviética como una maquina propagandística del régimen y de su propia persona, por lo que podemos decir que la cultura rusa entró en una etapa de regresión, exceptuando el campo cinematográfico donde destacó de sobremanera Serguei Eisenstein, con filmes como “Octubre” o “El Acorazado Potemkim”.
3.2.- Bases de una economía planificada.
Se realiza a través de tres planes quinquenales:
-I Plan Quinquenal (1928-1933): supeditado a la planificación estatal a través del dirigismo gubernamental. El principal problema abordado será la colectivización agraria, sector esencial para el desarrollo económico y social, pues las inversiones en el sector industrial debían de proceder necesariamente de la agricultura.
La base de la operación colectivizadora fueron los “koljoses”, cooperativas donde la tierra era de propiedad común y los instrumentos técnicos del Estado. Los koljoses se extendieron con rapidez por lo que en 1933 el Estado se vio en apuros para proveerlos de medios técnicos, unido a los problemas planteados por los kulaks y los pequeños campesinos que no querían formar parte de los koljoses. Por ello se obligó al replanteamiento de los planes industriales, reconociendo la voluntariedad para formar parte de los koljoses, por lo que las colectivizaciones pasaron a ser más metódicas.
La industria fue la que arrojó un balance más favorable del plan, especialmente en la pesada. Las inversiones fueron cuantiosas, aunque en el aspecto técnico se hubo de contratar a personal extranjero, el auge de las escuelas superiores permitió prescindir de ellos desde 1931. Los mejores resultados se obtuvieron en la rama de electricidad y maquinaria, aunque el acero no consiguió los resultados esperados. Una de las causas de este ascenso industrial estuvo en los rendimientos altísimos de la mano de obra.
En términos generales el balance fue desigual, pues superaron los niveles previstos la construcción de máquinas, electrificación y petróleo, pero no alcanzaron las cotas previstas el carbón, el acero y la producción lanera.
-II Plan Quinquenal (1933-1937): su objetivo primordial era corregir los defectos advertidos en el primer plan, manteniendo la prioridad de la energía y prestando mucha atención a la industria ligera, de bienes de consumo y el desarrollo de los transportes. También se puso especial énfasis en el desarrollo de la enseñanza técnica y profesional de los obreros.
En agricultura aumentaron el número de koljoses, lo que redundo positivamente en la producción industrial que alcanzó un crecimiento de un 17% anual. Espectacular fue el avance en la producción de acero y energía eléctrica. Se mejoraron los transportes, tanto el ferrocarril como el avión e incluso se inauguró el metro de Moscú.
-III Plan Quinquenal (1938-1941): definido por Molotov como el “paso gradual del socialismo al comunismo”. Dedicaba su atención a las industrias especializadas, pero la II Guerra Mundial lo paralizó. Al producirse la invasión de Rusia el junio de 1941, la URSS ocupaba el tercer puesto de la industria mundial y era la segunda potencia en Europa.
Al termino de la guerra se elaboró un cuarto plan destinado a reconstruir el país, y finalmente entre 1951 y 1955 se realizó el quinto plan quinquenal, aunque su texto no fue publicado, por lo que no se puede valorar sus resultados, aunque es probable que ya empezarán a surgir los primeros síntomas de colapso del sistema económico planificado y centralizado.
¿Cuál es en estos cuatro años el balance del plan quinquenal en lo que a la industria ser refiere? ¿Hemos salido victoriosos en este campo? Sí, lo hemos conseguido. Y no solamente eso, sino que hemos hecho más de lo que esperábamos, más de lo que podían esperar las mentes más vivas de nuestro partido. (…)
No teníamos siderurgia, la base de la industrialización. Ahora la tenemos.
No disponíamos de una verdadera y sólida industria para la fabricación de maquinaria agrícola moderna. Ahora disponemos de ella.
No teníamos industria aeronáutica. Ahora sí.
En la producción de energía eléctrica, ocupábamos la última posición. Hemos alcanzado ya una de las primeras.
En la producción de petróleo y carbón, nos situábamos en el último puesto. Ahora hemos llegado a los primeros. (…)
Todo ello conduce al hecho de que los elementos capitalistas se han eliminado, definitivamente y sin posibilidades de retorno.(…)
La Unión Soviética Ha pasado de ser un país débil y mal preparado para la defensa a ser un país poderoso en cuanto a la capacidad de defensa, una nación preparad para cualquier eventualidad, capaz de producir en masa todos los instrumentos de defensa modernos y de equipar a su ejercito en caso de agresión externa.
Informe presentado por Stalin al PCUS en 1933.
“Stalin, que presidió la edad de hierro de la URSS, fue un autócrata de una ferocidad, una crueldad y una falta de escrúpulos excepcionales o, a decir de algunos, únicas. Pocos hombres han manipulado el terror en tal escala. No cabe duda de que bajo el liderazgo de alguna otra figura del Partido Bolchevique, los sufrimientos de los pueblos de la URSS habrían sido menores, al igual que la cantidad de víctimas. No obstante, cualquier política e modernización acelerada de la URSS, en circunstancias de la época, habría resultado forzosamente despiadada, porque había que imponerla contra la mayoría de la población, a la que se condenaba a grandes sacrificios, impuestos en gran medida por la coacción. La “economía de dirección centralizada”, responsable mediante los “planes” de llevar a cabo esta ofensiva industrializadora, estaba más cerca de una operación militar que de una empresa económica.”
Hobsbawm. Historia del siglo XX