En ese año Chiclana superaba las 3.500 hectáreas de uva palomino, rey y moscatel.
En nuestras clases de interculturalidad estamos conociendo la historia de la ciudad y para ello aprovechamos la oferta cultural existente como las visitas guiadas a: Sancti Petri y la Iglesia Mayor con Antonio Santandreu, el Museo de Chiclana con Jesús Romero y Nueva Gadeira con José Antonio Troitiño.
Esta semana hemos conocido la ruta fenicia de Chiclana y hemos visitado el Espacio Arqueológico Nueva Gadeira con un guía excepcional, del que hemos aprendido muchos detalles de la historia de Chiclana.
Hasta 2006 se pensaba que Cuiclana era un lugar yelmo, sin nada, que databa de 1303. En cambio se ha descubierto que los almohades habían vivido en Chiclana y tenían muchos silos. Anteriormente los fenicios habían habitado Chiclana. Ellos construyeron la muralla de una fortaleza para proteger el acceso a la Bahía de Cádiz.
Los fenicios venían de Tiro o Sidón en Canaán. Fenicio es el nombre griego que se les dio a los cananeos que vivían en estas ciudades. El término proviene de la palabra phoinix – nombre del tinte rojo extraído de la cañailla (Murex brandaris)-. Los griegos denominaron así a los cananeos por el color de sus ropas y porque comercializaban con dicho tinte.
Los fenicios eran grandes comerciantes y marineros de la época que contaban con los mejores barcos.
Cuando se habla de fenicios y púnicos se está haciendo referencia a una misma civilización, pues en el siglo V los fenicios fueron expulsados de Canaán y recibieron el nombre de poenis (púnicos).
Siempre se ha pensado que la ciudad de Chiclana se origina en el siglo XIV y el núcleo de la ciudad estaba en la zona del castillo donde había un cementerio y un convento. Tenía una antigua muralla de cajones de antes del siglo VI. Se han encontrado restos de la época de bronce, fenicia, romana, árabe y almohade.
No es el cerro más elevado de Chiclana pero sí estaba al nivel del mar en la época fenicia cuando la zona era conocida como las Islas Gadeira.
Antonio Aparicio Mota es el escultor que ha creado las figuras de la ruta fenicia de Chiclana, representando al Dios Melkart como si hubiera sobrevivido en el tiempo. En Chiclana se construyó un templo dedicado a este dios, que fue muy importante para distintas culturas.
Incluso, Julio César y Aníbal visitaron el templo de Melkart (Heracles, Hércules).
En 1960 el cerro fue desmontado literalmente para rellenar otros espacios de los alrededores sin ningún cuidado para descubrir los restos de las antiguas civilizaciones. Los indígenas que vivían en Chiclana antes de la llegada de los fenicios, sobre el S. VIII a. C. vivían en chozas de planta redonda. Los fenicios nos trajeron: la construcción de la planta cuadrangular, las gallinas, los gatos, el alfabeto de 22 consonantes, los garbanzos, la vid, el vino, el aceite, …
Como anécdota nuestro guía comenta que la tortilla de camarones incluye ingredientes que trajeron los fenicios a la zona: harina de garbanzo, huevo, camarones y aceite de oliva.
Entre 1806 y 1807 un alemán (Francisco Javier Riedmayer) hizo un cuadro de Chiclana desde la ermita de Santa Ana en el que aparece la torre del antiguo castillo del cerro.
Las piedras de esa torre se usaron en 1813 para construir la cúpula de la Iglesia Mayor.









