NO A LA VIOLENCIA
La prisa y el ruido son grandes enemigos que no nos dejan ver lo importante.
Tenemos que intentar mostrar que hay más caminos que el odio, la competitividad insana, los celos o la guerra.
En un mundo donde la violencia se normaliza, debemos aprender entre todos que el amor, el cuidado mutuo, la palabra y un millón de caminos más amables son posibles. Solo hay que creer en ellos y practicarlos.
¡Gracias infinitas a los peques del CEIP Virgen de Guadalupe! Ellos quieren que este mensaje llegue a todos y se esfuerzan día a día por decir un rotundo NO A LA VIOLENCIA. Son un ejemplo de cómo construir un futuro más amable. 
