La caja de la calma. 3A

Hemos buscado un recurso práctico que  ayude al niño a recuperar su autocontrol ante diferentes adversidades. Nuestro objetivo principal será entrenarlos en habilidades de regulación emocional.

A lo largo del día el niño experimenta situaciones donde se encuentra emocionalmente desbordado : con una frustración, llanto inconsolable, enfado…

“ La caja de la clama “, consiste en un conjunto de objetos cuyas cualidades sensoriales o simbólicas contribuyen a calmar el estado en el que se encuentra el niño; siempre bajo la supervisión de un adulto, que le acompañe y sea quién le sostenga emocionalmente, preguntándole y empatizando con sus sentimientos.

 

Debe de situarse en un rincón de la clase que invite a la relajación, con una silla, cojín o esterilla de yoga, donde se puedan sentar o tumbar cómodamente.

Es importante que el contenido de la caja tenga un sentido para el niño. Hay que enseñarles todo para que sepan su uso, incluso podrán elegirlo. Así en situaciones complicadas sabrán encontrar nuevos recursos en estas herramientas. Fundamental es también que los niños participen y se impliquen a la hora de crearlos. Observaremos qué objetos hay en clase que les gusta y les calma,  muchos de ellos los utilizamos en nuestras prácticas de yoga y mindfullness. Hemos metido en nuestra caja de la calma: reloj de aceites de colores y arena, frascos de purpurina, peluche, pelotas antiestrés, puzzles de rostros de expresiones faciales que se asemejan a lo que está sintiendo, pomperos, molinillos de viento, rastrillo zen, cuenco tibetano, juguetes sensoriales, juego de cartas de yoga, etc.

Tras recuperar la calma interior, hemos de ayudar al niño/a poner nombre a esa emoción ( ira, rabia, tristeza, enfado, celos…). Utilizaremos frases como: “ yo me he sentido así también”, “ comprendo cómo te sientes”, “ a mí me ha pasado”.  Además debe reparar los errores que tuviese e invitarle a disculparse con las personas que haya podido causar malestar.

Os dejo con estas bonitas palabras de @ Álvaro Pallamares.

“ Quiero regalarle algo a mi hijo y no sé qué.

-Regálale calma.

-¿ Cómo calma ?.

-Como suena así tal cual,

calma : cuando tu hijo se altere,

regálale calma, cuando se estrese,

cuando haya una situación difícil, regálale calma.

-¿ Pero cómo le ofrezco calma cuando yo me altero ?.

-Por eso es un regalo, es algo que tú te esfuerzas en obtener y no siempre tienes, no es lo que sobra, uno a quien ama no le regala lo que sobra. Uno a quien ama le regala lo más preciado, le regalamos el tiempo y la energía que invertimos en crecer como seres humanos para estar en condiciones de regalar calma cuando se avecine la tormenta.

Hasta la próxima papis . Rafi.

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