Rendirse no es una opción

[Este relato ha sido escrito como producto final de la situación de aprendizaje que trata sobre gestión emocional en FOPP, realizada en 4ºESO B. Su autora es Blanca López Rodríguez]

Ella es Laura, ahora tiene 20 años, ya vive sola y tiene una pareja estable, pero antes de esto su vida era muy diferente.

Laura tenía 9 años cuando sus padres se separaron. Fue una situación complicada: ella llegó a presenciar en casa cosas terribles y que jamás conseguirá olvidar.

Tras la separación, Laura cayó en depresión; se sentía sola y triste, sin ganas de salir y mucho menos de sonreír. Es cierto que la situación no influyó en las notas de Laura; al revés, sus notas subieron, ya que ella se refugiaba en su cuarto y pasaba horas y horas entre libros, pues así conseguía evadirse de aquella realidad.

Años después, cuando entró al instituto, Laura se enamoró. Nunca había experimentado esa sensación de bienestar y paz, pero por desgracia y muy a su pesar todo esto fue efímero, puesto que Laura se vio incapaz de llevar la relación y el cuidado de su madre, a la que habían diagnosticado un cáncer.

El vacío y el miedo por perder a su madre llevó a Laura a empezar a escribir mientras pasaba horas en aquella habitación de hospital, siempre que podía sacaba un rato para desahogarse entre páginas.

Con el tiempo, su madre mejoró y se curó y pudieron volver a casa. Laura se sentía de otra manera, se sentía muy fuerte y satisfecha por haber sabido manejar aquellos momentos y haber encontrado su nuevo hobbie: escribir.

Laura terminó la ESO y empezó Bachillerato, donde se dio cuenta que su sueño y objetivo no era otro que ayudar a al gente de la misma manera que ella se ayudó a ella misma. Para ello, tenía que irse a otra ciudad, pero para Laura esto no fue ningún inconveniente. Se sentía fuerte y capaz de darle una vuelta a su vida con tal de alcanzar su objetivo.

Así que dejando atrás a sus padres, a su casa, a su pueblo, cogió su maleta y empezó la carrera de psicología, donde por segunda vez en su vida volvió a enamorarse. Lo que Laura nunca hubiera imaginado era que sería del chico con el que experimentó el amor muchos años atrás. Pero esta vez la situación era distinta, y ambos desde su perspectiva vivieron emociones y momentos que les permitieron, esta vez, lidiar con la relación.

Ahora los dos viven juntos y están construyendo un futuro en el cual cada uno obtenga los objetivos que ahora ven inalcanzables.

Y es que todo pasa por algo y todo te prepara para algo. Por ello, no esquives sentimientos y emociones y tómatelos como herramientas que te permitan construir algo bonito en el futuro.

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